Boletín Semanal 146

Del 7 al 13 de septiembre de 2001

Monográfico sobre las fronteras del diálogo.
XV Encuentro Internacional Interreligioso por la Paz
¿POR QUÉ UN MONOGRÁFICO?


"Las fronteras del diálogo.
Religiones y civilizaciones en el nuevo siglo"
XV Encuentro Internacional Interreligioso por la Paz, convocado por la Comunidad de San Egidio, Barcelona 2, 3, y 4 de septiembre

¡Porque creemos en las buenas noticias! Hay que ver más allá del espejismo de actualidad que tantos periódicos y telediarios -también en Internet- dan a las guerras, los conflictos armados, que, por motivos económicos, políticos o religiosos, enfrentan a seres humanos, que no dudan en dar su vida o acabar con la del prójimo por la sinrazón de la guerra. En el SOI estamos convencidos de la paz, la búsqueda del diálogo, son noticia, buena noticia que debe ocupar primeras planas en los medios de comunicación. Por ello, el equipo de periodistas del boletín del SOI -que tiene su coordinación en Barcelona, España- esta semana ha decidido dedicarse por completo al XV Encuentro Internacional Interreligioso por la Paz, convocado, precisamente aquí por la Comunidad de San Egidio, los pasados 2, 3 y 4 de septiembre, para abordar el tema "Las fronteras del diálogo. Religiones y civilizaciones en el nuevo siglo".

Pero también publicamos un monográfico porque en este encuentro se habló de la necesaria globalización de la solidaridad y la responsabilidad; del papel de las nuevas tecnologías y de los flujos de información en la lucha contra la pobreza; y del reto que significa la paz también en el mundo virtual, en el mundo de Internet, en el que todos, sin importar etnia, color o raza, nos unimos, interactuamos y, en definitiva, tenemos la oportunidad de establecer una verdadera comunicación.

Mientras la fervorosa oración por la paz inundaba las calles y plazas de la Ciudad Condal, es casi seguro que a kilómetros de distancia se seguían disparando las armas del odio, del desencuentro, también de la indiferencia: Tierra Santa, Irlanda, los Balcanes, Sierra Leona, Colombia... son algunas de las zonas en conflicto que estuvieron muy presentes en la memoria y en los debates de este diálogo interreligioso de Barcelona. Que los seres humanos pelean, lo sabemos. Pero qué consuelo saber que no todo está perdido; que hay muchos hombres y mujeres suficientemente humildes para escucharse y reunirse para orar con sinceridad uno junto a otro, para invocar la ayuda de lo Alto. Este encuentro es un paso más, quizá modesto, pero abre más corazones a favor de una paz global, estable y duradera.

 

LO MÁS RELIGIOSO DEL ENCUENTRO
Por Anna-Bel Carbonell

Cuando el 27 de octubre de 1986 Juan Pablo II conseguía reunir en Asís, por primera vez en la historia de la humanidad, líderes y representantes de las diferentes iglesias cristianas y de las diversas religiones, se abrió un camino de diálogo que comportaba en sí mismo un gran reto para los allí reunidos, para todos los creyentes y también para los no creyentes. Desde el encuentro en la oración se alzaba un grito silenciado durante siglos: una llamada a respetar, proteger y promover la vida humana y la dignidad de ser persona. Y para ello qué mejor que la imagen, que se difundió y que nos ha quedado viva en el recuerdo, de la oración conjunta de los líderes de las diferentes religiones en la que se ponían al servicio de la unidad del mundo, signo y condición de la unidad de Dios -como opina el reconocido teólogo, E. Vilanova en Meditación sobre la Iglesia del siglo XX, BAC 2000.

"El desafío de la paz -dijo en aquella ocasión el Papa Juan Pablo II-, como se presenta hoy a toda conciencia humana, trasciende las diferencias religiosas", y así es como constituye un punto de referencia unificador. Este era el mensaje difundido por el que se ha pasado a llamar Espíritu de Asís. Tras este primer encuentro convocado por su santidad, la comunidad de San Egidio, colectivo de laicos católicos, fundada en 1968 por el profesor universitario Andrea Riccardi, tomó el relevo y ha promovido el peregrinaje de paz, que se ha venido celebrando anualmente en diferentes ciudades europeas y mediterráneas.

Los miembros de la Comunidad de San Egidio, a la luz del Concilio Vaticano II, "aspiran a vivir -como dice su consiliario en Roma, don Matteo Zuppi- "con el Evangelio en una mano y con el periódico en la otra", siempre al servicio de la paz, de los más pobres, del diálogo interreligioso, que es el gran desafío del siglo que acaba de nacer, como ya lo dijera el Papa en la encíclica Novo Millenio Ineunte. Tras sus últimas campañas a favor de la moratoria de la pena de muerte y su papel como mediadores en conflictos, como el de Guatemala, Mozambique, los Balcanes o Costa de Marfil, se han ganado el apelativo de "diplomacia laica del Vaticano".
.
Todos los encuentros
.

El encuentro en Barcelona es la continuación del camino iniciado en Asís, al que le siguió Roma (1987-1988). Después (1989) fue Varsovia, que, con el título "Nunca más la guerra", recordaba los cincuenta años del inicio de la Segunda Guerra Mundial. Y que comenzó en silencio y terminó en el silencio de un peregrinaje común (de todas las religiones) a Auschwitz. Más tarde siguieron los encuentros de Bari (1990) y Malta (1991), que impulsó las negociaciones que se llevaban a cabo en San Egidio, en Roma, por la paz de Mozambique. Una paz que fue firmada en 1992 en San Egidio y que puso fin a una guerra africana ignorada hasta el punto de que produjo un millón de muertos (Riccardi). En 1992, se realizó en Bruselas, con el título "Europa, religiones y paz". En 1993 la peregrinación llegó a Milán y en 1994 de nuevo a Asís.

Un año después (1995), una emotiva cumbre reunió en Jerusalén a líderes de las tres religiones monoteístas; concluyó simbólicamente con la plantación de tres oliveras en el recinto de la Ciudad Vieja.

Nuevamente Roma acogió la de 1996 y Padua y Venecia la de 1997. A Bucarest llegó en 1998, y consiguió abrir camino a la primera visita del Papa a un país ortodoxo. En 1999 la cita fue en Génova y en el año 2000 en Lisboa, donde se reforzó la importancia de una cultura del diálogo. Y ahora fue Barcelona; un encuentro que, como deseó Ricard Maria Carles, arzobispo de esta ciudad, estuvo presidido por "el espíritu de Pentecostés, que es espíritu de encuentro en la diversidad, a la luz del Espíritu de Dios..."

Asís abrió la brecha para que las religiones se presentaran al mundo de forma renovada y en un intento de ir adaptándose a los signos de los tiempos. Por primera vez, en un tono de humilde autocrítica, los representantes de las diferentes confesiones se presentaban ante el mundo reconociendo que los creyentes de las diferentes religiones no siempre habían sido constructores de la paz. El encuentro de Asís era un acto de penitencia, que, a su vez, se ubicaba en el umbral de la laicidad, acercándose a reconocidos teólogos y expertos que sostienen que el principio de la paz es ante todo el respeto a las conciencias. "De Asís salió un pacto unitario en nombre de la paz, que es el primer nombre decible del Dios indecible", aseguraría E. Vilanova, presente en el encuentro de Asís.

Por esencia las religiones deben velar por el bienestar y la dignidad de la persona humana. Las religiones no son instituciones políticas -aunque a lo largo de la historia no haya sido siempre así-, sino que deben transformar la persona desde su interior, apuntaba en la ceremonia de inauguración en Barcelona, Andrea Riccardi. También aseguraba que "Las religiones tienen respuestas diferentes, pero el diálogo entre ellas, -que debe articularse en la oración: vertical (con la trascendencia) y horizontal (con el prójimo), rabino francés René Samuel Sirat- es ya un signo de esperanza: que los hombres y las mujeres no se volverán a asesinar más en el nombre de Dios y no evocarán a Dios para santificar sus odios, que mirarán más allá de sus propios límites. Que, descubriendo el rostro de Dios, descubrirán el valor de la paz en un mundo como el nuestro. Ésta es una gran esperanza que mueve corazones y energías. (Riccardi)



Barcelona acoge el XV Encuentro Interreligioso por la Paz  

Por Jaume Aymar

Era largamente esperado que un encuentro de estas características se celebrase en la Ciudad Condal en la que la multiculturalidad está cada vez más presente. La comunidad de San Egidio, formada por laicos, en su mayoría jóvenes, trabajó activamente para que ello fuese posible. Cabe recordar que, a finales del año pasado y principios del actual, Barcelona vivió otro evento de dimensión internacional dinamizador de parroquias y comunidades: el Encuentro Europeo de jóvenes de Taizé.

Como es habitual en este tipo de encuentros, San Egidio escogió los edificios más emblemáticos del barrio Ciutat Vella para celebrar las reuniones. Se trataba de facilitar el desplazamiento a los participantes y, a la vez, de entroncar con una tradición histórica de diálogo y de pacto, en unos barrios que hoy viven notables indigencias. Así, la eucaristía inaugural se celebró en la basílica gótica de Santa María del Mar; la asamblea de apertura se realizó en el Gran Teatre del Liceu; las mesas redondas en el Saló de Cent de l'Ajuntament, en el Saló de Sant Jordi de la Generalitat y en otros edificios históricos. La brillante ceremonia de clausura tuvo como telón de fondo la fachada neogótica de la Catedral. 
.
Ramón Llull, precursor del diálogo interreligioso
. 

Todos los discursos institucionales de acogida coincidieron en evocar la figura del beato Ramon Llull (1232-1316), como precursor del diálogo interreligioso. El cardenal de Barcelona, Ricard Maria Carles, citando una obra luliana, recordó que, tras el diálogo con los tres sabios, el gentil "se sintió consolado". El arzobispo anfitrión hizo votos para que el XV Encuentro Internacional e Interreligioso "nos pueda también consolar y animar a trabajar todos juntos para alcanzar un mundo más pacífico y más justo".

El presidente de la Generalitat, Jordi Pujol, también se refirió a la obra de Llull y pidió a la comunidad de San Egidio que incorpore, "entre los referentes de estos encuentros, esta figura tan catalana y tan cristiana, y, sobre todo, tan fraternal y tan universal".

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Piqué, que traía un saludo del presidente del gobierno español, José María Aznar, estableció una relación entre las palabras de Llull: "las palabras amables son portadoras de paz y las ásperas desencadenan guerras", y la tarea de la comunidad de San Egidio, llamada ONU del Trastevere, como mediadora en los conflictos del Líbano, Mozambique o Kosovo.

El fundador de la comunidad de San Egidio, el historiador Andrea Riccardi, elogió el clima dialogante de Cataluña que Ramon Llull expresaba bien, cuando soñó y practicó el diálogo como camino de encuentro entre hebraísmo, cristianismo e islamismo.
.
Lugar destacado para el continente africano
.  

El continente africano tuvo un lugar destacado en el encuentro, ya que es también uno de los centros de interés de la comunidad de San Egidio. El Cardenal del Congo Fréderic Etsou-Nzabi-Bamungwabi participó en la mesa redonda sobre "Memoria y perdón" y tuvo un encuentro en la barcelonesa parroquia de la Puríssima Concepció sobre "La resurrección de África", junto a Denis Hurley, obispo católico de Sudáfrica. Según el Cardenal, "los gritos del Congo, como los de los hijos de Israel, suben hasta Dios para protestar contra las guerras injustas y las miserias", y citando a Juan Pablo II, recordó que "la paz auténtica no es posible sin el perdón". Por su parte, el presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo, recordó que su país celebrará en breve un foro de reconciliación nacional entre norte y sur, y entre musulmanes y cristianos, tras la desconfianza mutua y los enfrentamientos callejeros vividos en el último año y medio.
.
El Cardenal Echegaray y los fundamentalismos
.

El Cardenal Roger Echegaray es el gran promotor de estos encuentros interreligiosos. Después de Asís, él previó que este espíritu de oración y diálogo en favor de la paz debía continuar. En una de las mesas redondas de Barcelona, contó que fue testigo privilegiado del genocidio de Rwanda. Contó el impacto que le produjo ver a un hombre, preso de la ira, destruir hasta los cimientos la casa de un vecino de otra etnia. Se preguntó si en aquel corazón podía caber una brizna de perdón: "el hombre herido se convierte en un animal; el miedo animaliza; el resentido ladra ante los demás porque a sus ojos son los otros quienes devienen injustos". El Cardenal hizo votos para que la reconciliación, entendida como "implicación obstinada con todos los recursos del corazón, sea el fruto natural de los diálogos".
.
Sor Emmanuelle y los recogedores de basura
.

Una de las figuras más entrañables, participante en el encuentro de Barcelona, fue sor Emmanuelle (Bruselas, 1908). La religiosa, Hermana de Notre Dame de Sion, que hoy vive retirada en Francia pero que mantiene a su avanzada edad una gran fortaleza interior, participó en una de las mesas redondas e hizo su vibrante testimonio en la parroquia de Sant Francesc, en el barrio de Bufalà (Badalona), acompañada del obispo Joan Carrera, auxiliar de Barcelona. A los 62 años, tras trabajar durante treinta en las periferias de Turquía, Sor Emmanuelle vio con claridad que la vida se le evaporaba sin haber realizado lo que había sido siempre su gran sueño: vivir pobre entre los pobres y se fue a Egipto a vivir con los zabalin, los recogedores de basura que vivían disputándose con las ratas los restos de comida en descomposición. En la ceremonia final, en el momento de encender una de las velas del candelabro, Sor Emmanuelle fue especialmente ovacionada.

 

EL ENCUENTRO REAL EN BARCELONA

Por Olga Cubides

 

Las campanas de la catedral de Barcelona repicaban en una de esas tardes del verano, nubladas pero tibias. Casi todo estaba preparado para comenzar la procesión por la paz que partiría de la Plaza de Sant Jaume -en el centro gótico de la Ciudad Condal-, y que, pasando por la calle del Obispo -como se llama-, llegaría hasta la catedral. Cientos de personas, de rostros, de trajes diversos y llamativos se confundían y entrelazaban, en un llamado unánime por la paz de un mundo tristemente en guerra.

Católicos, ortodoxos, judíos, musulmanes, budistas, sintoístas, hinduistas y curiosos turistas -que no tenían ni idea de la razón de tanta movida- eran los protagonistas de esta plegaria por la paz, que pondría el punto final a un emotivo encuentro de tres días que reunía a más de cien líderes de diversas confesiones religiosas, que querían intercambiar opiniones, hablar entre sí, abrir más caminos para el diálogo interreligioso, dar espacio a la reflexión intelectual, pero, sobre todo, seguir llamando a las puertas de la paz y la reconciliación desde la fe.

Esta procesión era el preámbulo de la ceremonia final, tras tres días de intenso trabajo. Una ceremonia de despedida, invadida por la nostalgia del adiós, repleta de simbolismo y cargada de la alegría por un trabajo bien hecho. Al final, el arzobispo de Barcelona, Cardenal Ricard Maria Carles; el Presidente de la Generalitat de Catalunya, Jordi Pujol; y Andrea Riccardi, fundador de la Comunidad de Sant Egidio, serían los encargados de ponerle el punto final a este encuentro internacional de hombres -en primer lugar, como debe ser- y religiones.

La misma tarde del martes 4 de septiembre, muchos rincones, calles y plazas de la ciudad que acogió los Juegos Olímpicos del 92 se llenaban de oraciones por la paz: estos lugares del Barrio Gótico, llenos de historia y de historias, recibieron con alegría las plegarias por la paz, en un ambiente de respeto, de admiración, de diálogo y de anhelo profundo de un mundo con más paz.

Tres días, aproximadamente cinco mil participantes, dieciocho maratonianas mesas redondas de diversos temas -humanos y divinos-, una gran y buena organización detrás de todo y miles de voluntarios. Eso fue el encuentro de Barcelona. Un espacio y un tiempo para hablar de paz, de diálogo y del deseo de ser amigos para siempre.
.
La paz y el mundo virtual
.

Los temas de las mesas redondas no podrían ser de mayor interés, actualidad y diversidad: "El sistema mundial entre orden y caos"; "Diálogo interreligioso: 15 años desde Asís"; "¿Quién es Dios para mí?"; "Medios de comunicación entre conflicto y globalización"; "Europa entre fe y secularización"; "Sur del mundo: los caminos de la solidaridad"; "Laicos y creyentes en la globalización"; "Estilos de vida eco-compatibles y salvación del planeta"; "Islam y Cristianismo, el diálogo continúa"; "Los Balcanes hacia un futuro de cohabitación"; "La resurrección de África"; "Memoria y perdón"; "Oriente Medio: por una paz posible"; "Tercer milenio sin pena de muerte"; "La oración"; "El peregrinaje en las diferentes tradiciones religiosas".

Son tantos, que no es fácil en tan corto espacio repetir todas las ideas, palabras, propuestas y discusiones que se llevaron a cabo. Baste decir que la mayor parte de ellos, en castellano, catalán, italiano, francés o inglés, se encuentran en Internet. Ahí están, accesibles para todas las personas del planeta -con acceso a la red- interesadas en conocer la opinión de líderes religiosos y políticos acerca de las cosas que nos preocupan a todos: ¿cómo conseguir la paz? ¿cómo lograr un diálogo fructífero y humano basado en las diferencias, también religiosas? ¿cómo el hecho religioso, la fe, sigue teniendo protagonismo en el inicio de este digitalizado mundo occidental del siglo XXI?

En las mesas redondas, con un mínimo de cinco invitados, participaron más de tres centenares de personalidades religiosas y políticas y diversos medios de comunicación. Nueve cardenales (dos más como oyentes), diez obispos, once metropolitas ortodoxos, siete obispos evangélicos, una decena de dirigentes judíos y musulmanes y representantes budistas. También estuvieron presentes políticos como el presidente de Costa de Marfil, Laurent Gbagbo; el ex presidente de Portugal, Mario Soares; o el ex primer ministro italiano Giuliano Amato.

Y se dijeron cosas como que la solidaridad, las nuevas tecnologías y los flujos de información pueden significar una nueva oportunidad para el futuro de los más pobres, eso sí, si logramos globalizar la responsabilidad (mesa redonda "Sur del mundo; los caminos de la solidaridad"); si logramos globalizar la fraternidad, especialmente hacia los más débiles, para acabar con la miseria y el egoísmo (Obispo Vicenzo Paglia); si logramos educar en el amor del arte de convivir, fortaleciendo siempre una audacia esperanzada (Riccardi).

Riccardi dijo que "La paz es también un reto del mundo virtual en el que cada vez se entra más en contacto con todo el mundo: en el mundo virtual vivimos cada vez más juntos y estamos cada vez más destinados a entrar en contacto con aquellos que son diferentes de nosotros." También alcanzaremos más paz si alimentamos el diálogo como arte paciente de escucharse, de entenderse, de reconocer el rostro humano y espiritual del otro (Riccardi); si dejamos a un lado los resentimientos del pasado, intentando no repetir errores, pero apelando, sobre todo, al perdón. Porque "reconciliación es perdón y en el espíritu de reconciliación estamos obligados a recordar y a aprender del pasado, lejano y reciente", dijo Shmuel Hadas ("Memoria y perdón"), quien añadió que "Desde la postguerra hemos pasado a la era de la postmuralla (la de Berlín) y debemos pasar a otra era de postmuralla, la de Jerusalén, donde se estrellan hasta hoy las esperanzas de aquellos israelíes y palestinos que desean fervientemente una difícil paz y la reconciliación."

Una paz necesaria en un mundo globalizado "en el que la oración solidaria toma unas connotaciones nuevas": alcance universal, mayor conocimiento y una solidaridad más concreta (abad del Monasterio de Montserrat, P. Josep M. Soler), o una oración que, como en el caso de los budistas, no comporta tanto el rezar sino el intento de entender y actuar con base en la comprensión de un mundo (Matsunaga Zendo), inmerso en un proceso mundializador que también da a los medios de comunicación la oportunidad de trasladar un debate de ideas a los ciudadanos para seguir siendo un factor de consenso (José Antich, director de La Vanguardia, "Medios de comunicación entre conflicto y globalización").

En esta XV cumbre interreligiosa por la paz de la Comunidad de San Egidio, se quiso "testimoniar que las religiones y las civilizaciones, en el alba de este nuevo milenio, pueden conducir juntas sin confundirse el destino de la humanidad" (Roger Echegaray). Y que, como quedó dicho a través de un Manifiesto por la paz, "Dios ama la paz y no quiere la guerra y quien invoca el nombre de Dios descubre que su nombre quiere decir paz... Estamos convencidos de que el diálogo entre las religiones y las culturas debe continuar en el siglo que ahora comienza. Las religiones están comprometidas en este camino, nutrido de esperanza, de sentido de misericordia, de disponibilidad... Tenemos sólo la fuerza débil de la fe, la oración y la amistad, que nos ayudan a soñar un nuevo siglo sin guerras, respetuoso con los pueblos, atento al medio ambiente, unido en su diversidad. ¡Nunca más, pues, la guerra! "Porque la paz es un sueño. Quizá sólo un sueño. Pero es un sueño por el que vale la pena vivir" (Riccardi).

Y así, tras el debate intelectual y al son de los acordes del Aleluya de F. Haendel, el deseo de paz de todos los asistentes se fundía en un abrazo de paz que ojalá se extendiera a todos los rincones del planeta, pero especialmente hacia aquellos para quienes aún sigue siendo un sueño.

 

EL ENCUENTRO DESDE EL CIBERESPACIO

Por Mauricio Chinchilla

Es evidente que Internet se ha convertido en un medio más de difusión tanto de entidades, empresas, negocios, diarios, revistas, boletines, como de actos oficiales, privados, etc. Y su potencialidad como medio de comunicación se evidencia en actividades como el XV Encuentro Internacional por la Paz, convocado por la Comunidad de San Egidio bajo el lema "Las fronteras del diálogo: religiones y civilizaciones en el nuevo siglo". Se puede acceder a toda la información de este encuentro a través de la página http://www.santegidio.org.

Pero además de la página oficial de la Comunidad, en la que se informa ampliamente del encuentro, también se pueden encontrar otros lugares en los que se difunde la actividad llevada a cabo en Barcelona. La página de la Conferencia Episcopal Española divulgó el evento a través de Internet, resaltando -como dicen los miembros de san Egidio- que 'Todo es posible con el diálogo, nada es posible sin diálogo': http://www.conferenciaepiscopal.es/
actividades/retablo/2001/abril_27-mayo_04.htm
.

Por su parte, el Forum Universal de las Culturas, que se llevará a cabo en Barcelona en el 2004, también divulgó el encuentro a través de la red del encuentro de san Egidio en Barcelona: http://www0.barcelona2004.org/
Portades.nsf/public/BCN2004Espanyol

Páginas como la de los Hermanos de las Escuelas Cristinas (HEC), de la Salle, resaltan la importancia y el trabajo de la Comunidad de San Egidio, que ha sido denominada por el Papa como la 'nueva primavera de la Iglesia': http://www.lasalle.org/Spanish/Current/11may00.html.

Por otra parte, las páginas virtuales del periódico La Vanguardia (Barcelona), http://www.vanguardia.es/cgi-bin/noticia.pl?
dia=01_02&link=vb0131a&sec=soc
  destacan que Andrea Riccardi, alma y fundador de esta comunidad laica, recibió, el 2 de febrero de 2001, de parte del gobierno catalán, el XIII Premio Internacional Cataluña, otorgado a aquellas personas que han contribuido decisivamente con su trabajo creador a desarrollar los valores culturales, científicos y humanos en todo el mundo.

.
Presencia de diversos países
.

Otra página en la que se hace mención a la Comunidad de San Egidio es http://www.fides.org/Spanish/2000/s20000707.html#s381c. Allí se destaca que este grupo de personas comprometidas tiene presencia en diversos países del mundo, pero sobre todo en Mozambique, Guinea, Costa de Marfil y Camerún, países en los que trabajan en la asistencia a los encarcelados, definidos por ellos como "los más pobres entre los pobres".

En Bolivia también está presente esta comunidad. Así lo podemos comprobar en el reportaje que aparece en http://www.lostiempos.com/espec/Madres/index.shtml, en el que se destaca que la abogada y voluntaria Tania Grigoriu trabaja para ayudar a las mujeres que están en prisión en ese país andino.

Diversas personalidades del mundo religioso y político han tenido palabras de apoyo para esta comunidad, empezando por el mismo Juan Pablo II, quien les ha agradecido su trabajo para dar continuidad al "espíritu de Asís". También representantes políticos como Fidel Castro, presidente cubano, han destacado el trabajo de la Comunidad: "Les voy a decir algo más: hay una institución humanitaria internacional que se dedica a atender refugiados, se llama Comunidad de San Egidio, que tiene relaciones con la Iglesia Católica y trabaja mucho en actividades de apoyo cada vez que hay problemas de refugiados" http://www.un.int/cuba/web/1999/990506.html

Por su parte, el semanario catalán 'Catalunya Cristiana' también ha reflejado las actividades de la comunidad de San Egidio. Así lo hizo cuando la comunidad organizó la fiesta de bienvenida del español Joaquín José Martínez, quien regresó de los Estados Unidos tras haber permanecido durante varios años en el corredor de la muerte: http://www.arqbcn.org/mitjans/catcris/cc1135e.htm 
 
. Direcciones de interés .

Datos biográficos de San Egidio: http://www.aciprensa.com/santoral/1sets.htm http://www.ewtn.com/spanish/Saints/Gil_9_1.htm

Contribución de la comunidad de San Egidio en el proceso de Paz de Mozambique: http://www.santegidio.org/archivio/pace/
19921223_sole24ore_CAST.htm
.

Presentación del libro: "San Egidio. Roma y el Mundo", realizado por el cardenal Martini: http://www.ciudadnueva.com/0400012.HTM.

Encuentro 'hombres y religiones' en Barcelona: http://www.nodo50.org/convocat/encmundpaz.htm.

Interesante listado de enlaces que aparece en la página de la comunidad de San Egidio: http://www.santegidio.org/en/contatto/links.htm.

Listado de recortes de prensa donde aparece la comunidad de San Egidio como entidad que fomenta la paz y el diálogo entre musulmanes y cristianos: http://www.webislam.com/98/19_02_10.htm.

Página del Ministerio de Justicia de Chile, en la que se resalta la iniciativa para abolir la pena de muerte, promovida por la Comunidad de San Egidio: http://www.minjusticia.cl/c190601.htm.

Página de Amnistía Internacional, donde apoyan y ayudan a promover la campaña de recogida de firmas para abolir la pena de muerte, iniciativa de la Comunidad de San Egidio: http://www.a-i.es/temas/pmuerte/
pm_moratoria2000.shtm
.

Página argentina que refleja la actividad de la Comunidad de San Egidio en el país Austral: http://www.chasque.net/umbrales/rev85/85t.htm.

Reportaje del diario argentino La Nación, donde se resalta la actividad de la comunidad de San Egidio en Buenos Aires: http://www.lanacion.com.ar/98/12/26/g03.htm.

Movimientos eclesiales para la nueva evangelización: http://www.kath.de/schoenstatt/news2001/
06juni/1t0628sp_congress.htm
.

Sobre el encuentro de San Egidio en Bucarest (Rumania), en septiembre de 2000: http://www.zenit.org/spanish/archivo/
9809/ze980901.html#a4
.

Sobre el diálogo entre culturas, encontramos un interesante artículo publicado por una revista alemana: http://www.magazin-deutschland.de/content/
archiv/archiv-esp/00-03/art9.html
.

 

 

Ámbito María Corral
Barcelona:
soi@ua-ambit.org

Equipo de colaboradores



El SOI no necesariamente se identifica con las opiniones expresadas en la entrevista ni en los artículos firmados por nuestros colaboradores.

Los artículos editados en este boletín PUEDEN ser reproducidos citando la fuente. Agradeceremos nos informen sobre la publicación de los mismos.
web:
http://www.ua-ambit.org/soi/soi.htm

           

[ SOI ]




Ámbito María Corral