SOI - Servicio de Observación sobre Internet - RIIAL

ObservatorioDigital
.net 
 

BOLETÍN SEMANAL nº 255
Del 20 al 26 de febrero de 2004

OFF LINE
Stephen Hawking: «Si he logrado ver más lejos, ha sido porque he subido a hombros de gigantes»

la entrevista

 Carles Feixa Pampols
«La juventud fue uno de los primeros grupos sociales en globalizarse»
Por Caterine Galaz

 


RED DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS
«La tecnología no es como las anchoas…»

De Andrew L. Shapiro

UNA LECTURA SUGERENTE…
Las Ciencias Sociales en Internet
De Joaquín Prats Cuevas

 

FENÓMENO RELIGIOSO

Lenguaje virtual y su relación con lo religioso
Por Mauricio Chinchilla

BREVES

Por Thelma Gilsamaniego y Marta Miquel

Medisalud en Red: Dislexia 

E-cología. Slow food 

Esta Semana: Nuevas tecnologías y mujer rural en Sudáfrica

   LA ENTREVISTA  

Carles Feixa Pampols
«La juventud fue uno de los primeros grupos sociales en globalizarse»
Por Caterine Galaz


El acceso universal a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación; la erosión de las fronteras tradicionales entre los sexos y los géneros; y el proceso de globalización cultural serían tres tendencias de cambio que han llevado al profesor de antropología en la Univeristat de Lleida y coordinador del Comité de Investigación sobre Sociología de la Juventud de la Asociación Internacional de Sociología, Carles Feixa Pampols, a considerar que la juventud hoy en día puede ser considerada como la «generación @».

Feixa -quien se ha especializado en el estudio antropológico de las culturas juveniles- señala que estamos experimentando un momento de tránsito fundamental en las concepciones del tiempo, similar al que vivieron los primeros trabajadores fabriles cuya vida empezó a regirse por el reloj.

¿Qué se puede entender por generación @?

La última generación del siglo XX fue bautizada por el término «generación X» por el escritor norteamericano Douglas Coupland, quien pretendía sugerir la indefinición vital y la ambigüedad ideológica del post-68. Entonces, ¿cómo bautizar a los jóvenes que penetran hoy en este territorio, a la primera generación del siglo XXI? El término «generación @» pretende expresar tres tendencias de cambio que intervienen en este proceso: en primer lugar, el acceso universal a las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación; en segundo lugar, la erosión de las fronteras tradicionales entre los sexos y los géneros; y en tercer lugar, el proceso de globalización cultural que conlleva necesariamente nuevas formas de exclusión social a escala planetaria. De hecho, el símbolo @ es utilizado por muchos jóvenes en su escritura cotidiana para significar el género neutro, como identificador de su correo electrónico personal, y como referente espacio-temporal de su vinculación a un espacio global (por ejemplo, lo vemos en los chats por Internet, en los viajes por Interrail, o en las audiciones por la MTV). Ello se corresponde con la transición de una cultura analógica, basada en la escritura y en un ciclo vital continuo, a una cultura digital basada en la imagen y en un ciclo vital discontinuo o binario.

¿Cómo cree que impacta esta inmersión en la cultural digital en las relaciones cotidianas de los jóvenes?

Creo que una de las cosas que emergen a partir de esta inmersión es la relación de la juventud con la globalización. A mi juicio, la juventud fue uno de los primeros grupos sociales en «globalizarse»: desde los años 60, los elementos estilísticos que componen la cultura juvenil como los estilos de música o la moda, dejaron de responder necesariamente a referencias locales o nacionales, y pasaron a ser lenguajes universales, que gracias a los medios masivos de comunicación llegaban a todos los rincones del planeta. El ejemplo más claro de lo que digo es el rock & roll, que surgió en los 50 como música de los jóvenes, y que puede calificarse como la primera cultura realmente «internacional-popular». A mi entender, el último tercio de siglo no ha hecho más que consolidar este proceso: la ampliación de las redes planetarias que se ve desde los canales digitales de televisión a Internet; y las posibilidades reales de movilidad desde el turismo juvenil a los procesos migratorios, ha aumentado la sensación de que el reloj digital se mueve al mismo ritmo para la mayor parte de los jóvenes del planeta, al menos los vinculados a Occidente.

¿Y cómo influye el espacio local en esta generación?

Todo el proceso que he descrito anteriormente no significa que el espacio local haya dejado de influir en el comportamiento de los jóvenes: de hecho, a menudo lo global realimenta las tendencias centrífugas y esto se puede ver, por ejemplo, en el renacimiento de movimientos independentistas entre los jóvenes catalanes o vascos, o en el hecho de que un movimiento tan global como el altermundialista no se explique sin el apoyo que le dan entidades juveniles locales, como centros sociales de barrio o grupos feministas y parroquiales que están muy enraizados en el territorio. Los jóvenes son hoy conscientes que su aldea es global, pero sólo pueden vivir la globalidad a través de una aldea (aunque esta sea mestiza).

Usted compara a los actuales adolescentes con los replicantes de Blade Runner, la película de Ridley Scott, ¿cómo nos explicaría esta visión?

La globalización del espacio y la virtualización del tiempo convergen en la noción de nomadismo como una metáfora central de esta posmodernidad. Un espacio sin fronteras o con fronteras tenues, desterritorializado y móvil, se corresponde con un tiempo sin ritos de paso. Vivir la juventud ya no es -como en lo que podría ser el «complejo Tarzán»- transitar de la naturaleza a la cultura, ni tampoco -como se podría pensar en el complejo Peter-Pan-, resistirse a la adultez, sino experimentar la «errancia del destino incierto» -como en el complejo Replicante, tomado del humanoide de Blade Runner que se rebela porque no tiene memoria del pasado.

Para los jóvenes de hoy, ello significa migrar por diversos ecosistemas materiales y sociales, mudar los roles sin cambiar necesariamente el estatus, correr mundo regresando periódicamente a la casa de los padres, hacerse adulto y volviendo a la juventud cuando el trabajo se acaba, disfrazarse de joven cuando ya se está casado y se gana tanto como un adulto, viajar por Interrail o por Internet sin por ello renunciar a la identidad localizada que corresponde a una nueva solidaridad de base.

Quizá con un ejemplo puede quedar más claro: una de las discotecas más vanguardistas de la actual escena electrónica (Florida 135 de Fraga) recrea varios de los escenarios de Blade Runner (la estética de los tecnokids que acuden a ella se parece a veces a la de los replicantes de la película, y algunos logos y rincones de este gran parque temático del ocio parecen sacados de esta profecía futurista). Cuando entrevisté a una joven tecno de Florida, me dijo que cuando empezó a ir a la disco se sentía como una replicante, en pos de una identidad futurista que al no ser ofrecida por la profesión o la sociedad era buscada en la noche o en las drogas sintéticas. Ahora que se hace mayor, empieza a simpatizar con el cazador de replicantes, pues es consciente de los límites de su rebeldía juvenil, pero sigue fascinada por la cultura cibernética que le ofreció Blade Runner, aunque no fuera entendida por muchos de sus coetáneos. Por cierto, la Florida es de 1983 (si no me equivoco, el año en que se estrena la película de Ridley Scott).

¿Cómo se construye, a su juicio, el «ser juvenil» a partir de este cambio en la concepción de tiempo y espacio?

Estamos asistiendo a una pluralización de las biografías juveniles y esto sumado a la creación de comunidades virtuales basadas en un tiempo imaginado, podría corresponder al vaivén pendular entre la «tribu» y la «red» que experimentan las culturas juveniles. Hace un tiempo se etiquetó a la sociedad posmoderna como «el tiempo de las tribus», entendiendo como tal la confluencia de comunidades donde fluyen los afectos y se actualizaba lo «divino social». Se trata de una metáfora perfectamente aplicable a las culturas juveniles de la segunda mitad del siglo XX, caracterizadas por reafirmar las fronteras estilísticas, las jerarquías internas y las oposiciones frente al exterior. Sin embargo, es mucho más difícil de aplicar a los estilos juveniles emergentes en este cambio de milenio, que más que las fronteras enfatizan los pasajes, más que las jerarquías remarcan las hibridaciones, y más que las oposiciones resaltan las conexiones.

¿Qué tipo de «relacionalidad» desarrollan los jóvenes en este momento?

Los teóricos de la sociedad informacional como Sartori, o Castells han propuesto la metáfora de la red para expresar la hegemonía de los flujos en la sociedad emergente, identificando a la juventud como uno de los sectores que con mayor peso se acerca a la malla de relaciones pseudo-reales en que se está convirtiendo la estructura social.

Hay que tener en cuenta que mientras el espacio se globaliza y des-localiza de forma paralela, el tiempo se eterniza y se hace más efímero de forma sucesiva. Vivimos en el tiempo de los microrelatos, de las microculturas y de los microsegundos. Pocas imágenes pueden representar mejor la fugacidad del presente que la noción de «tiempo real» con la que los noticiarios televisivos o cibernéticos nos comunican que un suceso, una transacción económica, un chat o un record deportivo están sucediendo. Pero al mismo tiempo, esta extrema fragmentación de los tiempos de trabajo y de los tiempos de ocio prefiguran la posibilidad de una cierta atemporalidad.

¿Cómo se percibe esta atemporalidad en la forma de vida de los jóvenes?

Los nuevos medios se caracterizan por los collages temporales, la hipertextualidad, la creación de momentos artificiales, míticos y místicos. En efecto, las culturas juveniles emergentes exploran el planeta y toda la historia de la humanidad, componiendo hipertextos con infra-textos de orígenes muy diversos. El uso recurrente de la telefonía móvil por parte de los jóvenes sería otro ejemplo de esta temporalidad virtual, pues añade flexibilidad a las conexiones personales y crea vínculos sociales sin que sea preciso el contacto físico inmediato.

El tiempo se desnacionaliza y pasa a ser cada vez más global: por ejemplo, mientras el transporte aéreo remplaza al tren como agencia de unificación horaria, las redes electrónicas digitales de alcance universal, como las televisivas o telefónicas, contribuyen a la sensación de que todos vivimos el mismo tiempo y de que todo sucede en tiempo real (como ocurre con las videoconferencias o los chats). Desde el punto de vista simbólico, la concepción digital del tiempo tiene su máxima expresión en una serie de artilugios lúdicos que utilizan los jóvenes como los videojuegos, juegos de realidad virtual, simuladores, hologramas y que están omnipresentes en los ordenadores domésticos y en sus múltiples sucedáneos.Todos estos aparatos crean una «simultaneidad» completamente artificial en la que no existe ni pasado ni futuro, sino únicamente presente.

¿Cómo se entrelaza esta generación @ con las anteriores generaciones, por ejemplo, de los padres o la de los abuelos?

Yo uso una metáfora de relojes para caracterizar algunas facetas de las diversas culturas en que estamos viviendo. Así aparece el reloj de arena, el analógico y el digital. En cada lugar y momento coexisten diferentes concepciones del tiempo: no se trata sólo de que mientras los abuelos viven todavía con el reloj de arena y los padres con el analógico, los hijos experimenten con el reloj digital; sino de que los mismos jóvenes viven a caballo de los tres relojes y según la institución en la que se encuentren, el momento de su vida o sus propios gustos personales, pueden jugar con uno u otro. En nuestra sociedad, por ejemplo, el tiempo del reloj sigue teniendo fuerza en aquellas instituciones, como la escuela, el ejército, las iglesias o las profesiones más tradicionales, en las que las estructuras de autoridad están muy asentadas, y en las que la edad sigue siendo uno de los pilares del poder y del saber. El reloj mecánico domina en aquellas instituciones, como el tiempo libre, las asociaciones juveniles y el mercado, en las que las estructuras de autoridad están repartidas, y en las que la jerarquía de edad se difumina, pero la adscripción generacional sigue siendo un referente de clasificación social. El reloj digital, finalmente, se expresa sobre todo en aquellas instituciones, como los medios de comunicación de masas, las nuevas tecnologías de la información y las formas de diversión digitales, en las que las estructuras de autoridad se colapsan, y en las que las edades se convierten en referentes simbólicos cambiantes y sujetos a constantes retroalimentaciones.

¿Cree que se ha enfatizado con las nuevas tecnologías, una nueva modalidad de transmisión generacional, donde los adultos comienzan a aprender de los niños y jóvenes?

Con la transformación dada por la era digital lo que veo es que se ha transformado las concepciones de tiempo de los jóvenes. Estamos experimentando un momento de tránsito fundamental en las concepciones del tiempo, similar al que vivieron los primeros trabajadores fabriles cuya vida empezó a regirse por el reloj. El reloj digital es el símbolo emblemático de la civilización post-industrial o posmoderna, basada en una concepción del tiempo que podría calificarse de «virtual». Según la terminología de la antropóloga Margared Mead, son los padres los que empiezan a aprender de sus hijos, que constituyen un nuevo referente de autoridad y dislocan de manera postfigurativa, las fases y condiciones biográficas que definen el ciclo vital, suprimiendo o desplazando la mayor parte de ritos de paso. Al bautizar a los jóvenes de hoy como «generación @», no pretendo postular la hegemonía absoluta del reloj digital o de la concepción virtual del tiempo. Si ello no está todavía claro en Europa, mucho menos lo está a escala universal, donde las desigualdades sociales, geográficas y generacionales no sólo no desaparecen, sino que a menudo se refuerzan con el actual proceso de globalización. Lo que pretendo resaltar, a la manera de Mead, es el papel central que en esta transformación tiene las concepciones del tiempo de los jóvenes, como signo y metáfora de nuevas modalidades de consumo cultural. El consumo de bienes audiovisuales –en particular el protagonizado por jóvenes- es seguramente el sector del mercado que más claramente refleja estas tendencias de cambio. Tendencias todavía difusas, ambiguas y contradictorias.

Inicio de la página

 


RED DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS

«La tecnología no es como las anchoas, que a algunas personas les chiflan, mientras que otras las detestan, ni es como el derecho al aborto, que tiene partidarios y detractores. Lejos de ellos, constituye una característica indeleble de nuestro entorno cultural que deberíamos esforzarnos por comprender, en toda su variopinta complejidad, con el fin de hacerla lo más coherente posible con nuestros valores personales y colectivos. En este sentido, mi objetivo es presentar una visión futurista y descarnada a la vez –lo que yo denominaría una visión “tecnorrealista”- acerca del modo en que las nuevas herramientas como Internet están cambiando nuestras vidas».

De Andrew L. Shapiro, en «El Mundo en un Clic». Ed. Grijalbo Mondadori S.A. Barcelona 2001. Pág 19.

Inicio de la página



UNA LECTURA SUGERENTE...

«Las Ciencias Sociales en Internet»
De Joaquín Prats Cuevas
Junta de Extremadura, Mérida 2001.

Estamos en un tiempo de cambio, de transformaciones aceleradas, de momento revolucionario entendido como modificación de estructuras pretéritas.

Una etapa, un tiempo, un momento en el que comienzan a emerger, cada vez con mayor fuerza, una nueva estructura social dominante, la denominada sociedad en red; una nueva economía y una nueva cultura. Con una diferenciada peculiaridad que nunca antes se había registrado: el poder más relevante está en las personas.

Y ahora, más que nunca, hay que incidir en aquello que siempre hemos sostenido como el principal patrimonio de la humanidad, la búsqueda de la solidaridad, entendida como el compromiso de compartir y hacer crecer comunitariamente nuestras habilidades. Y, cómo no, manteniendo los compromisos de defender la igualdad de oportunidades para todos.

Y, ¿cómo se lucha por esa igualdad en la nueva situación? Ante esta nueva Sociedad del Conocimiento, ante esta nueva Sociedad de la Información, la búsqueda de la igualdad se ha de orientar a garantizar a todos los ciudadanos, especialmente a los más débiles, el acceso a la educación y a su formación. Defender la igualdad de oportunidades significa innovar para que el acceso de todos sea posible. Es el compromiso político con la redistribución de la capacidad emprendedora.

Extraído y adaptado de http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu
=biblioteca.VisualizaLibroIU.visualiza&filtro_categorias=&libro_id=249

  Inicio de la página

FENÓMENO RELIGIOSO    

Lenguaje virtual y su relación con lo religioso
Por Mauricio Chinchilla


«Las imágenes y las letras impresas eran más reales que las cosas. Sólo lo publicado era lo verdadero. Esse est percipi (ser es ser retratado) era el principio, el medio y el fin de nuestro singular concepto del mundo».

Jorge Luis Borges, 
Utopía de un hombre que estaba cansado
.

Cada vez es más frecuente escuchar en el lenguaje cotidiano la incorporación de ciertas expresiones propias de Internet para referirnos a hechos cotidianos concretos, acuñando así nuevas palabras que sin duda, evidencian que el lenguaje y el idioma están vivos, pues no dejan de evolucionar día a día.

«Bajar de Internet», «colgar en la Red»..., u otras expresiones similares, nos dan tal seguridad que parece funcionaran como una acto de magia para resolver nuestros problemas. 

¿Hemos y estamos adoptando un nuevo lenguaje, un lenguaje mediolátrico (de adoración de los medios), o un lenguaje propiamente característico de los medios de comunicación, sobre todo de la televisión e Internet? 

El lenguaje en las nuevas tecnologías se ha vuelto «más esencial» en la medida en que se complementa con la imagen y con el icono, se vuelve multimediático dejando de ser sólo conceptual para evocar lo emotivo y lo lúdico. Claro está que todo esto no se hubiese dado de no ser por la convergencia tecnológica ya de vieja data: Internet, Palms, satélites, teléfonos móviles, etc. 

Veamos si es un tema que preocupa o no, el del lenguaje, a los mismos medios y sus analistas y detractores y qué hay de ello en la Red. 

Àngel Rosenblat en su libro «Sentido Mágico de la Palabra», afirma que «el lenguaje pasa a cada instante de la esfera mágica y religiosa a la esfera profana. La antigua sátira griega era un arma mágica capaz de aniquilar a un enemigo; hoy es desahogo literario o periodístico, que hiere, pero no mata. (...) El estilo de la predicación religiosa se ha extendido a toda clase de predicación, aún a la antirreligiosa. La oración, acto de comunicación del hombre con la divinidad, o vieja fórmula mágica destinada a lograr un objeto o a producir un efecto —entre griegos y romanos debía pronunciarse en voz alta, y una palabra omitida o mal pronunciada anulaba la virtud del acto— se degrada en pieza oratoria o en unidad gramatical. Y para completar el ciclo, los oradores sagrados han empezado a hablar como los oradores profanos. Las mismas fórmulas mágicas y religiosas del lenguaje pierden paulatinamente su contenido original. El “adiós” de los saludos ya no evoca a la divinidad, y ni aún el “quede usted con Dios” o “vaya usted con Dios”, que se usan todavía en algunas regiones. El “abur”, también un saludo, que algunos quisieron, con fanatismo pueril, imponer frente al “adiós”, tampoco evoca hoy a “augurium”, el agüero, de las antiguas supersticiones. ¡Por Dios!, ¡Dios mío!, ¡Dios sabrá!, ¡Quiera Dios!, ¡Estaba de Dios!, son hoy fórmulas sin contenido religioso, en que muchas veces se menciona el nombre de Dios en vano. El cristiano puede decir ¡ojalá! sin pensar ni un instante que está invocando el dios musulmán (wa sha Allab = y quiera Alá). Expresiones como ¡Diablos! ¡Demonios!, ¡Que se vaya al diablo!, y muchas otras, tampoco implican hoy una creencia en las potencias demoníacas». 

Es indiscutible que el lenguaje religioso ha pasado a formar parte de las esferas del lenguaje cotidiano «de calle», así como el lenguaje de los medios también influye en el lenguaje cotidiano de la gente. No es la excepción el lenguaje que se usa en Internet y la rápida adaptación que estamos haciendo de él. Roberto Hernández Montoya en «Breve Teoría de Internet», afirma que: «en los tiempos primigenios, cuando los humanos éramos poquitos, las aldeas aún no eran globales y nos apiñábamos en tribus de unos cientos de individuos, la información fluía sin mediaciones. Los acontecimientos ocurrían delante de todo el mundo y el chisme suplía las ausencias circunstanciales. No había gente informada y desinformada, culta e inculta, sino avisados y distraídos. El grado de distorsión dependía de la capacidad de persuasión del hablante, de las entendederas del oyente y de los mitos que organizaban los cerebros. El lenguaje era —es— mágico. La palabra interviene en la realidad, no sólo la representa, refleja y refracta. Y existe la sospecha cada vez mejor fundada de que informar es una función secundaria del lenguaje». 

Evidentemente los tiempos han cambiado. Ahora se lucha por los índices de audiencia, por ser la página más visitada, por los anuncios de publicidad, etc. Todo esto, desde luego, ha contribuido a un rápido cambio en el lenguaje, pero también es cierto que se está llegando a un «tope», a un no soportar más y más información, más y más datos, más y nuevas expresiones y palabras, tal vez por ello «la palabra es cada vez menos sagrada», como afirma Rosenblat y continúa: «Grecia, que desarrolló el culto de la palabra, tenía además su dios del silencio, llamado Harpócrates, transfiguración del Horus egipcio. Frente a la devoción de la palabra existió también, en todo el mundo, la devoción del silencio, que es condición sustancial del hablar». En la India antigua lo discípulos de Sancara le preguntaron una vez al filósofo —cuenta Ortega Gasset— cuál era el gran brahmán, o sea la mayor sabiduría: 

— El sabio maestro indio calló. Preguntáronle por segunda vez, y calló también. Insistieron nuevamente, y entonces Sancara exclamó:

— ¡Os lo estoy diciendo, hijos, os lo estoy diciendo! El gran brahmán es silencio. 

Hoy, más que nunca, ante la profanación desorbitada de la palabra y «el Niágara verbal cotidiano», el hombre está buscando refugio en el silencio, exalta la virtud del silencio, descubre el valor religioso del silencio. Pero el silencio es siempre inquietante y misterioso: el horror al silencio es una especie de horror al vacío, y las fórmulas de cortesía y los infinitos tópicos de la conversación cotidiana tienden a llenarlo. «Nace un ángel», dicen con optimismo en algunas partes al producirse un silencio en la conversación. «Nace un tonto», dicen en otras, y hay que evitarlo a todo trance. Joan Maragall, el poeta catalán, acude en defensa de la palabra buena, recatada, verdadera: 

«Yo creo que la palabra es la maravilla mayor del mundo porque en ella se abrazan y confunden toda la maravilla corporal y toda la maravilla espiritual de nuestra naturaleza. Parece que la tierra usa todas sus fuerzas en llegar a producir el hombre como el más alto sentido de sí misma, y que el hombre use toda la fuerza de su ser en producir la palabra»

No podemos permitir que el lenguaje se aparezca como un sistema de signos ciegos, arbitrarios y tiránicos. La palabra se transforma hoy en día en utensilio, al servicio de las necesidades y afanes cotidianos, o al servicio de la razón. Pensemos que el lenguaje es una conquista de la razón humana, un instrumento de su poder. Pero también hay que afirmar, tal y como concluye Rosenblat, «más justo es creer que la razón humana es una conquista del lenguaje». 

. Páginas de interés 

. Fragmentos de una serie de conversaciones que María Elena Ramos, presidenta del Museo de Bellas Artes de Caracas, sostuvo con Baudrillard a raíz de su visita a Venezuela en 1994: http://www.analitica.com/bitblioteca/baudrillard/
conversaciones.asp  

. Reseña del libro «Entorno al lenguaje» de Rafael Cadenas, por Victoria de Stefano: http://www.textosentido.org/textosentido/
resenas/entornoallenguaje.html

. Internet sin lenguaje propio: http://www.diarioti.com/noticias/1999/ene99/15191596.htm

. Internet ¿un peligro para el castellano?: http://www.noticiasdot.com/publicaciones/2004/0204/
0902/noticias090204/noticias090204-13.htm

. El lenguaje de la Red: http://www.mailxmail.com/curso/informatica/i
nternet_redes/capitulo7.htm

. Descomposición del lenguaje y descomposición social: http://www.analitica.com/va/sociedad/educacion/3304349.asp

. Primer Congreso Internacional sobre Internet y lenguaje: http://nuvol.uji.es/~postegui/indexcongreso.htm

Inicio de la página
 

BREVES

Medisalud en red: dislexia


La dislexia es una dificultad del aprendizaje de la lectura y  la escritura provocada por una disfunción de las zonas cerebrales que controlan el lenguaje. Afecta al 5% de los niños entre 7 y 9 años y se atribuye a una base genética que no está relacionada con la inteligencia de quienes la sufren. Sus manifestaciones son muy variadas dependiendo de la intensidad del trastorno y de la edad del niño. 

En «Tu salud» y en «Onda Salud» se pueden encontrar definiciones detalladas sobre las causas, síntomas, diagnósticos, tratamientos y cuidados de esta dificultad de aprendizaje. 

Lejos de verla como una deficiencia, la Web mexicana http://www.dyslexia.com/mexico/ la presenta como un don, pues identifica en las personas disléxicas al menos 8 habilidades básicas mayormente desarrolladas respecto de sus pares no disléxicos: «las personas disléxicas son predominantemente visuales intuitivos, altamente creativos y piensan de una manera multidimensional y con imágenes en lugar de palabras».

Inicio de la página
 

E-cología. Slow food


La prisa no siempre es buena compañera de la alimentación saludable. Así lo creen al menos los seguidores del Slow Food, un movimiento nacido en Italia en 1986 que pretende luchar contra la comida rápida y la mala calidad en la alimentación. 

Motivados por la proliferación de locales de comida rápida, los miembros de esta asociación pretenden acabar con los abusos medioambientales que conlleva la comida rápida y defienden el derecho al placer de la buena comida volviendo a las raíces de la alimentación, su originalidad y tradición. 

En http://www.european-digest.com/ecd07/docs/digest11a.htm se explica con más detalle el Slow Food. 

También Mundohogar (8) cuenta con buena información acerca de este nuevo movimiento. 

Este movimiento cuenta con su propia página http://www.slowfoodusa.org/press/ en diferentes idiomas, en este caso es en inglés.

Inicio de la página

Esta semana:
Nuevas tecnologías y mujer rural en Sudáfrica


La organización sudafricana Women'sNet, llevará a cabo entre el 23 y el 25 de febrero un taller regional orientado a recoger, analizar e incrementar la experiencia y los conocimientos de mujeres rurales en el uso de las nuevas tecnologías de la comunicación. En el encuentro participarán organizaciones de la mujer, funcionarios gubernamentales e investigadores en proyectos e iniciativas de género y de la información y la comunicación. El taller cuenta con el apoyo del Proyecto Dimitra de la Organización para la Agricultura y la Alimentación (FAO). 

Extraído y adaptado de http://www.apc.org/espanol/news/index.shtml?x=17424

 Inicio de la página


SOI - Servicio de Observación sobre Internet  
EQUIPO DE COLABORADORES:
http://www.observatoriodigital.net/equipo.htm

El SOI no necesariamente se identifica con las opiniones expresadas en la entrevista ni en los artículos firmados por nuestros colaboradores.

El SOI no garantiza la vigencia de las páginas que menciona en sus artículos, pues muchas de ellas son modificadas constantemente o cambian de dominio. Tampoco nos hacemos responsables de las actualizaciones que modifican los contenidos que vimos en su momento.

Por tratarse de una red, los enlaces a otras páginas pueden ser indefinidos y pueden llevar a sitios cuyo contenido no necesariamente compartimos.

Los artículos editados en este boletín PUEDEN ser reproducidos citando la fuente. Agradeceremos nos informen sobre la publicación de los mismos.

Colabore en la difusión de este Servicio. Reenvíe este boletín a los contactos de su libreta de direcciones que puedan estar interesados en las temáticas que desarrolla este servicio.

Para suscribirse o darse de baja en el boletín semanal envíe un correo electrónico a: soi@ua-ambit.org

Visite nuestra página web: http://www.observatoriodigital.net
 

Entidad adherida al Código Ético de las Asociaciones de Barcelona