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A menudo nos maravillamos de la idea creativa de alguien, de un
postre hecho con cierto ingenio, de una idea llevada a cabo no desde
la rutina sino desde el «genio» de la creatividad que todos llevamos
dentro. Ser creativo conlleva dejar aflorar de nuestro «yo» aquellos
sueños –un tanto mágicos pero a la vez realistas– con sus efectos,
emociones y belleza. Ser creativos es encontrar caminos nuevos para
llevar a cabo una serie de proyectos que deseamos puedan
ser tangibles. La creatividad consiste en salir de lo rutinario y
lanzarse a descubrir nuevos mundos y nuevas realidades desde la
bondad y con el fin de producir bien.
Definir en qué consiste la creatividad no es tarea fácil, ya que
existen diferentes enfoques y tendencias, dependiendo de los cuales
se puede entender de distintas maneras. Uno de los enfoques más
conocidos es el de la creatividad como resolución de
problemas. Algunos psicólogos y especialistas matizan esta idea
añadiendo que plantear e identificar un problema ya es una
manifestación creativa de la persona.
Se
dice también que la creatividad enriquece la comunicación humana,
porque da una nueva dimensión al lenguaje, tanto al que se emite
como al que es recibido.
Sea cual sea el concepto que se acoja, lo cierto es que la
creatividad en la sociedad de la información es una exigencia y es
considerada un valor de cambio, y no sólo un valor añadido. La
sociedad contemporánea, altamente compleja debido a la cantidad de
medios, de información y de intercambios culturales, requiere puntos
de vista creativos para asumir los cambios y resolver los posibles
conflictos que puedan surgir.
Por otra parte, aplicar un pensamiento creativo permite asumir los
retos que plantea el uso de nuevas tecnologías y ayuda a dar
respuesta a las necesidades y cuestionamientos que genera la
sociedad de la información.
Paolo Mazelli, director
del Laboratorio de Investigación Educativa de la Universidad de
Florencia, en Italia, afirma que «vivimos
actualmente en el desarrollo de la sociedad de la información y
comprendemos que la nueva estructura de información del world
wide Web interactúa con la búsqueda de nuevos significados de
nuestros procesos de pensamiento» (http://www.edscuola.com/archivio/lre/creatividad.html).
. ¿Es posible educar la creatividad?
Educar la creatividad –según Miquel Martínez Martín, Director del
Instituto de Ciencias de la Educación de la Universidad de
Barcelona– es crear condiciones para que la persona, mediante su
proceso de optimización, desarrolle de una forma especial las
dimensiones proyectiva e introyectiva. La dimensión proyectiva
permite que la persona sea capaz de crear sus propias normas y
actuar de acuerdo con ellas. Implica la capacidad de crear un orden
en nuestro entorno con la finalidad de hacer significativa la
información y construir nuevos esquemas de acción. La dimensión
introyectiva permite que la persona sea capaz de darse cuenta de que
ella misma es quien está actuando.
Es la que permite la reflexividad y es una de las
características más genuinamente humanas.
Para poder asumir estos niveles de desarrollo –asegura Martínez–,
hace falta un ambiente en el cual la persona pueda crecer y
aprender. Es necesario que la persona se sienta reconocida, valorada
y aceptada tal como es. En la actualidad, la educación necesita
cultivar no sólo personas preparadas para aprender a aprender y que
muestren interés por saber, sino también una ciudadanía activa, y
personas emprendedoras y creativas.
De
esta manera, algunas personas podrán ser poco hábiles con las
matemáticas, pero excelentes deportistas o grandes comunicadores; o
bien, alguien puede tener dificultades para relacionarse
socialmente, pero poseer una gran habilidad musical o capacidad de
introspección. De esta manera, la categorización de Gardner, deja
atrás la unilateralidad para valorar las habilidades de las personas
sólo desde sus capacidades intelectuales, reconociendo con ello un
nuevo universo de posibilidades para la creatividad más allá de la
mera razón.
A
pesar de las múltiples definiciones, quizá ser creativo también
signifique arriesgarse, lanzarse a caminar por vías alternativas,
sin dejar de ser fieles a nuestros objetivos, a nuestro talante y a
nuestra manera de ser, pero aplicando la imaginación y viendo que
siempre hay otros horizontes diferentes del que estamos viendo. La
creatividad es un gran tesoro que enriquece nuestra cotidianidad y
ayudar a construir un mundo más bello y armónico.
. Algunas páginas de interés
Centro Internacional de Estudios en
Creatividad:
Creatividad, una nueva concepción para una nueva época:
http://www.colciencias.gov.co/redcom/creativ.html
Algunas técnicas para ser creativos
http://www.neuronilla.com/pags/tecnicas/default.asp
La creatividad, según
Alfonso Paredes Aguirre, autor
del libro: Cómo desarrollar la creatividad.
Universidad Católica de Manizales
Instituto de creatividad e innovaciones educativas, de la
Universidad de Valencia


RED DE
PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS
«Ya nada es como antes. El aceleramiento y la fiabilidad de las
redes han modificado la manera de comunicarse, de estudiar, de
comprar, de informarse, de distraerse, de organizarse, de cultivarse
y de trabajar de una importante proporción de los habitantes del
planeta. El correo electrónico y la consulta de Internet colocan al
ordenador en el centro de un dispositivo de intercambios (relevado
por el nuevo teléfono que sirve para todo) que conmociona el
universo profesional en todos los sectores de actividad.
Pero esta transformación formidable beneficia sobre todo a los
países más avanzados, ya beneficiarios de las revoluciones
industriales precedentes, y agrava lo que se denomina "la fractura
digital", ese abismo que se abre entre los bien provistos en
tecnologías de la información y los desprovistos de ellas que son
mucho más numerosos. Dos cifras resumen la injusticia: el 19% de los
habitantes de la Tierra representa el 91% de los usuarios de
Internet (…) Si nada se hace, la explosión de las nuevas tecnologías
cibernéticas desconectará definitivamente a los habitantes de los
países menos adelantados, especialmente los del África negra (apenas
un 1% de los usuarios de Internet, entre ellos muy pocas mujeres)».
De Ignacio
Ramonet, disponible en
http://www.monde-diplomatique.es/2004/01/ramonet.html

UNA
LECTURA SUGERENTE...
«Tecnología cambio y sociedad»
De Edward Pytlik, Donald Lauda y David Johnson
Editorial Alfaomega, 320 págs.
El
ábaco y la computadora, el papiro y la hipermedia, una piedra y un
martillo neumático; a fin de cuentas ha sido lo mismo: tecnología.
Por las características de un utensilio sea vasija de barro o
microondas, es posible conocer los sentidos y contrasentidos en una
cultura. El desarrollo tecnológico de la civilización ha logrado
muchos avances, pero también muchas preguntas. En este nuevo
milenio, es necesario prever el impacto social, cultural, económico
y ecológico de la tecnología, y no sólo cubrir las necesidades de
confort o simplificación de tareas. El problema no está en la
tecnología sino en el empleo que se le da. En este texto se analiza
y estudia la tecnología examinando su función e influencia en la
sociedad, en la cultura y en el quehacer diario del hombre.
Al
final de cada capítulo propone una serie de temas de discusión
ideales para que los estudiantes cuestionen y comprendan cada uno de
los puntos, además de resúmenes y una abundante bibliografía.
Analiza las diferencias entre ciencia, cultura y tecnología, y las
implicaciones de la tecnología sobre la sociedad, su influencia
sobre las necesidades humanas, los niveles de desarrollo a través
del tiempo y los métodos de transferencia de tecnología.
Trata situaciones críticas y de actualidad como la sobrepoblación,
los energéticos, los alimentos y otras consecuencias del desarrollo
de la tecnología.
Extraído de
http://alfaomega.com.mx/shopsite_sc/store/html/product96.html
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