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Cuando llega el
verano y el sol lo inunda todo con su blanca y
cálida luz, nos ponemos gafas para no
encandilarnos y ver mejor lo que ocurre
alrededor. Así mismo, la irrupción de Internet
en el mundo ha adquirido tal fuerza que ha sido
necesario crear unas gafas para observar y
tratar de comprender sus implicaciones en la
sociedad.
Estas gafas son
el llamado «Paradigma Internet», con el cual se
ha denominado a la forma de entender las
sociedades marcadas por la masificación de las
tecnologías informáticas y de las comunicaciones
desde mediados de la década de 1990 hasta hoy.
Se habla de
«paradigma» (http://www2.uah.es/jmc/Webpub/A8.html),
como una forma de dar cuenta de que las
características de esta sociedad de la
información afectan –en mayor o menor medida- a
todos los ámbitos de la vida social,
construyendo de esa manera una serie de
acuerdos, certezas, valores, en definitiva,
formas de ser y de hacer, que son aceptados
mayoritariamente, de modo que se constituyen en
verdades.
Ciertamente,
estas formas de ser y de hacer no surgen de
manera espontánea un día cualquiera gracias a la
genialidad de una o más personas, sino que
responde a procesos sociales complejos, en el
marco de ciertas relaciones políticas y
económicas, de ciertos intereses y de una
determinada distribución del poder en la
sociedad.
De esta
manera, al hablar de «sociedad de la
información» (http://municipio.smandes.gov.ar/ciudaddigital/si.php)
se debe entender no sólo la conjunción de
ciertas tecnologías en un objeto concreto como
Internet o la telefonía móvil, sino como un
momento sociohistórico del mismo modo en que se
habla del Renacimiento o de la sociedad
industrial.
Sin embargo, no
siempre resulta fácil incorporar esta
perspectiva histórica de análisis, debido a la
contemporaneidad de los hechos relacionados con
este paradigma. Por lo mismo, aún hoy es
imposible comprender a cabalidad el significado
y las implicaciones sociales de este nuevo marco
teórico-práctico en que nos sitúa la sociedad de
la información.
Cabe
precisar que no es lo mismo hablar de «sociedad
de la información» en el mundo occidental que en
el oriental, así como tampoco es lo mismo
hacerlo en el norte desarrollado, o desde el sur
en desarrollo, pues la brecha (http://www.observatoriodigital.net/bol226.htm#desafio)
entre unos y otros puede llegar a ser abismante;
de ahí que nos referimos a ella más como una
lógica, unos principios base, que como una
situación de recursos disponibles o no, en las
distintas sociedades nacionales o continentales.
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Aspectos Técnicos
En términos
tecnológicos, el advenimiento de la «sociedad de
la información» se relaciona directamente a un
auge en el desarrollo y masificación de
tecnologías de la comunicación y la información
(TIC), como son la industria informática y la de
las telecomunicaciones, en particular a través
de la telefonía móvil e Internet.
La conjunción de
ambas herramientas en un largo camino de
investigación tecnológica decantó en la primera
mitad de los años 90 con la explosión de
Internet, como espacio de comunicación.
.
Los valores del nuevo paradigma
La sociedad de la
información está intrínsecamente vinculada a un
sistema económico capitalista neoliberal
globalizado, por tanto, en términos valóricos,
comparte con éste gran parte de sus principios
rectores, como el individualismo, la
flexibilidad, la competencia, la
eficiencia, eficacia y efectividad, el valor de
la inmediatez y la anulación de la espacialidad,
la fluidez, el consumo, la creatividad, lo
desechable, el cambio permanente, entre otros.
Desde la
perspectiva de Javier Bustamante, de la
Universidad Complutense de Madrid, esta posición
central de las nuevas tecnologías en la sociedad
contemporánea tiene unas implicaciones directas
sobre los principios humanos: «La tecnología no
cobra relevancia sólo desde su consideración
instrumental, sino también en su papel de
creadora de metáforas y modelos para definir
conceptos básicamente humanos. En este sentido
la famosa metáfora del computador adquiere una
relevancia especial cuando se aplica al terreno
de la toma de decisiones. El ordenador aparece
en escena no sólo como el instrumento, sino el
paradigma ideal de toma de decisiones al ser
rápido, fiable, capaz de absorber y manejar
cantidades ingentes de información que digiere y
transforma sin esfuerzo» (http://www.argumentos.us.es/bustaman.htm).
Con base en estos
valores, las sociedades marcadas por el
Paradigma Internet se han caracterizado por
desarrollar unas determinadas formas de ser y de
hacer, tanto a nivel de las personas, como de
las instituciones y las organizaciones. Algunas
de estas formas son:
El estilo «Red»:
basada en el concepto que dio vida a Internet,
la sociedad de la información ha incorporado
dentro de sus prácticas validadas, la necesidad
de la utilización de las redes en la gestión y
la producción. Los Estados, empresas,
organizaciones, instituciones y personas deben
formar parte de distintos tipos de redes para
lograr sus propósitos, personales, laborales,
económicos, políticos o sociales.
Lo «Glocal»:
combinación entre «global» y «local», supone el
imperativo de aprender a moverse con fluidez en
un universo global, interconectado, múltiple,
masivo, pero sin perder el carácter local y
particular de las cosas, las relaciones, los
contextos, las culturas. Se trata de una doble
dimensión que ha de ser incorporada como un
filtro, una perspectiva tanto de análisis, como
de gestión, para comprender y actuar con
relativa eficiencia en el contexto actual.
La flexibilidad:
en un mundo que cambia permanentemente como
respuesta a los estímulos del entorno, la
flexibilidad es la única forma de situarse sin
perder la cabeza ni sucumbir ante la ausencia de
«estabilidad» (laboral, personal, afectiva,
espacial, etc.). De ahí que esta característica
de personalidad se ha convertido en un rasgo
deseado y buscado intencionalmente en el ámbito
laboral, al punto de que quienes den señales de
no poseerlo, ven reducidas sus posibilidades de
ser aceptados en algunas plazas de trabajo.
.
La identidad
El Paradigma
Internet supone también una determinada manera
de entender las identidades personales, donde la
característica es precisamente la pluralidad; es
decir, comprenderlas ya no como un bloque
estático, sino como diferentes posiciones de
sujeto, que adoptan las personas según los
contextos en que interactúan. De esta manera, se
habla de identidades múltiples, flexibles y
móviles, como todo lo que define también a la
sociedad de la información.
Del mismo
modo, las identidades desde el Paradigma
Internet incorporan la relación de las personas
con la materialidad en que se insertan, dando
origen a la noción de Cyborg. Según Joan
Pujol, doctor en Psicología Social de la
Universidad Autónoma de Barcelona, «El concepto
de cyborg se usa más en términos
teóricos, pero también sirve para analizar cómo
la gente en su vida cotidiana se relaciona como
"entidades sociotécnicas", en el sentido que
somos personas que utilizamos tecnologías
cotidianamente. Tecnologías que pueden ser
plataformas de subjetividad... Por ejemplo, en
personas con discapacidad, especialmente con
personas tetrapléjicas y cómo el hecho de
hacerse persona, pasa necesariamente por la
tecnología» (http://www.observatoriodigital.net/bol230.htm#joan).
Como los aquí
presentados, existen muchos otros aspectos
sociales que están marcados y que pueden ser
abordados desde la perspectiva del Paradigma
Internet, es decir, observándolos a través de
estas gafas que les dan un color y un matiz
especial. Sin embargo, al igual que los colores
y diseños de las gafas, el Paradigma Internet es
también un enfoque analítico fruto de un momento
histórico y social determinado –hoy vigente-,
pero por lo mismo, perfectamente modificable o
reemplazable por otros nuevos o emergentes que,
aunque ahora no estén visibles, sin duda ya
están en gestación.
Ser capaces de
comprender y situar dicho enfoque, es una
herramienta básica si lo que se busca es
observar los hechos de la contemporaneidad, del
mismo modo que hace 500 años era imposible no
hablar de la imprenta para describir la sociedad
ilustrada.
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Referencias de Interés
«Globalization. The Human
Consequences».
Baumann, Z. Cambridge (U.K.):
Polity Press 1998.
«El mundo en un clic. Cómo
Internet pone el control en sus manos»
Andrew L. Shapiro. Grijalbo
Mondadori, Barcelona 2001.
«L’era de la informació»,
Manuel Castells. Editorial UOC, Barcelona
junio 2003.
«Release 2.0».
Esther Dyson. Ediciones B, Barcelona 1997.
«La Sociedad de la
Información».
Francisco Aguadero. Acento
Editorial, Madrid 1997.
«Desigualdades digitales y
sociedad de la información: un debate
pendiente».
Jordana J.
Internet, el Arte de romper
paradigmas, de
Franklin Sandoval.
Explicación de
la noción de «Paradigma»,
de mano de su creador Kuhn.
Una
descripción básica sobre qué se entiende por
«sociedad de la información»
(http://municipio.smandes.gov.ar/ciudaddigital/si.php).
«Dilemas éticos
en la sociedad de la información: apuntes para
una discusión», de
Javier Bustamante Donas, de la Universidad
Complutense de Madrid.


RED
DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS
«Creo que no se puede defender la
postura de la neutralidad de Internet, tanto
para lo positivo como para lo negativo. Posee
unas características que pueden ser positivas
para la calidad de la democracia y para
desarrollar nuevos canales de participación
política, pero también debemos reflexionar sobre
sus características amenazantes para la
democracia y para otras instituciones y
costumbres sociales. Sólo si analizamos estas
características y potencialidades negativas
podremos controlar posibles problemas en el
futuro y propiciar el uso de Internet
precisamente en los ámbitos donde su efecto sea
útil y provechoso.
(…)
Por
tanto, en el estudio de las transformaciones
sociales y políticas que produce Internet
debemos investigar su cara amable pero también
sus aspectos preocupantes. Para ello, es
imperioso analizar las TIC dentro de los
contextos organizacionales y los marcos
económicos y culturales en las que se insertan».
Extraído del artículo «TICs y
transformaciones sociales y políticas: ¿son las
TICs instrumentos neutros?», de Rosa Borge (Universitat
Oberta de Catalunya), disponible en «Gobernanza,
Revista internacional de gobernabilidad para el
desarrollo humano».


UNA
LECTURA SUGERENTE...
«Nuevas Tecnologías y
Reestructuración del Orden Económico
Internacional»
De Manuel Gamella y Mar Hernández de Felipe
Ediciones Fundesco
El texto recoge
una serie de ponencias presentadas en el
seminario «Nuevas Tecnologías y Reestructuración
del Orden Económico Internacional», organizado
por la Fundación Pablo Iglesias y Fundesco e
incorpora también el trabajo «Presente y
Perspectivas de la Brecha Tecnológica en la
Comunidad Europea», realizado por Luis Sanz y
Clara E. García, para los debates del Eurokolleg
organizados por la Fundación Friedrich Ebert.
Como tema
central, el papel de las tecnologías y sus modos
de desarrollo en la actual evolución de la
economía internacional, a la que cada trabajo
aporta una visión diferenciada.
Independientemente de las distintas concepciones
presentadas en el libro, parece darse un
consenso generalizado sobre una creciente e
irreversible globalización de estos factores a
escala planetaria en la actualidad. Esta
globalización, que parece evidente en términos
de implicaciones, no está suponiendo, sin
embargo, una homogeneización de situaciones
entre países y regiones. Tras la crisis, no por
esperable menos sorprendente en su dinámica, del
modelo de planificación central de los países
socialistas y el derrumbe del esquema de
diferenciación y confrontación este-oeste, se
nos manifiesta con más claridad que nunca una
profunda división entre un área de países donde
se concentra la hegemonía en los factores antes
citados y una inmensa periferia desfavorecida.
Extraído de
http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=
biblioteca.VisualizaLibroIU.visualiza&filtro_categorias=&libro_id=1345

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