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Hace cuatro años un grupo de
Premios Nobel de la Paz, con motivo del 50º
aniversario de la Declaración Universal de los
Derechos Humanos, propuso los «Seis principios
de sabiduría», contenidos en el Manifiesto 2000,
para ayudar a construir esta ética de futuro:
respetar todas las vidas, rechazar la violencia,
liberar la generosidad, escuchar para
comprenderse, preservar el planeta y reinventar
la solidaridad.
En estas fechas, cuando se
consume desenfrenada y acríticamente –donde se
puede–, es tiempo para preguntarse si todo
aquello que compramos es realmente necesario y
nos hace felices. Y también nos invita a retomar
estos principios: liberar la generosidad y
reinventar la solidaridad.
Buscar las raíces etimológicas de
esta palabra nos puede ayudar en esta
reinvención: solidaridad proviene del
latín solidus que significa sólido, es
decir, firme, permanente, duradero, macizo,
consistente. No sólo gestos solidarios, sino una
actitud vital que, además, nos da capacidad para
transformar el entorno y tender la mano a otros
para que puedan caminar solos.
«La solidaridad no es un acto
esporádico, sino se trata de hacerse cargo del
otro y de sus necesidades porque todos somos
iguales en dignidad, porque todos pertenecemos a
la misma familia humana, porque nos necesitamos
mutuamente» (Centro
de Ética de la Universidad Alberto Hurtado
de Chile).
. Actitud
a fomentar
La
Fundació Ajudant Ajudar, que trabaja en
proyectos solidarios, entiende
por solidaridad, entre otras cosas, una actitud
de sensibilidad hacia la dignidad del otro por
el hecho de que también existe. Esta dignidad
básica implica un trato en igualdad de
condiciones, origen de toda acción solidaria.
«La solidaridad es esa actitud a fomentar para
crear vínculos entre personas y colectivos que
no se conocen. En definitiva, basta con tomar
conciencia de que la solidaridad adquiere pleno
sentido cuando va dirigida a favorecer los
valores humanos y a promover la dignidad de la
persona», aseguran.
Como recuerda el sacerdote
jesuita Tony Mifsud, la frase africana, motho
ke motho ka batho ka bang («soy porque
somos, y porque somos soy también»), expresa muy
bien en sentir de las culturas de ese continente
en las que resulta impensable el yo sin
el nosotros. Así, la comunidad es
condición de existencia y de auto comprensión
para el individuo. Y esto refleja exactamente el
significado de la palabra solidaridad (http://etica.uahurtado.cl/reflexiones/solidaridad.htm).
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«La solidaridad es esa actitud a fomentar
para crear vínculos entre personas y
colectivos que no se conocen...»
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La solidaridad es el requisito
social más fundamental y no hay sociedad sin
solidaridad. Por lo tanto, la solidaridad se
convierte en un valor universal que trasciende
todas las fronteras (políticas, religiosas,
territoriales, culturales, etc.), para
instalarse en el hombre, en cualquier hombre, ya
que nunca como ahora, se tiene conciencia de
formar parte de la aldea global (http://eati.upaep.mx/humanidades/25203din_sol_cul/
Plantilla/7Sesion.html).
Juan Pablo II, en la encíclica
sobre la preocupación social (Sollicitudo Rei
Socialis), le da significado a la solidaridad:
«no es simplemente un sentimiento superficial
por los males de tantas personas, cercanas o
lejanas». La auténtica solidaridad, va más allá
y es «la determinación firme y perseverante de
empeñarse por el bien común, es decir, por el
bien de todos». El bien común, explica, consiste
en la realización más fraterna de la común
dignidad, lo cual exige «estar dispuestos a
sacrificar aún bienes particulares» (http://eati.upaep.mx/humanidades/25203din_sol_cul/Plantilla/
7Sesion.html).
. Apuntes
sobre el consumismo
En nuestras sociedades, algunos
pueden consumir mucho, pero muchos otros no
pueden consumir nada, ni lo indispensable para
vivir: 852 millones de personas en el planeta
pasan hambre y 1.300 millones, viven con menos
de un dólar al día, según el informe anual de la
FAO, recientemente presentado.
Frente a esta situación, Adela
Cortina e Ignasi Carreras (www.fespinal.com)
proponen una ética ciudadana del consumo basada
en un consumo liberador: preguntarnos por
qué consumimos, para no convertirnos en esclavos
del consumo. Para ellos, este consumo tiene
que ser justo, es decir universalizable;
basado en la corresponsabilidad, echando
mano de asociaciones, instituciones y grupos que
aboguen por un consumo justo y liberador; y debe
ser un consumo felicitante, es decir que
realmente nos proporcione felicidad y no un
sucedáneo de ésta, teniendo presente que las
actividades felicitantes suelen tener más que
ver con las relaciones humanas o con aquellas
que requieren muy poco gasto de dinero.
También
Francisco López Segrera, en su artículo
«Propuestas
alternativas a la globalización»
propone un contrato social planetario. Un
contrato que abarque lo natural, lo cultural, lo
social y lo ético.
Dicen que a los primeros monjes
budistas sólo les estaba permitido tener ocho
objetos, pero como resultaron insuficientes, la
cantidad aumentó a 16. «Tener menos cosas puede
hacer la vida más fácil» y «necesitamos pocos
objetos para ser felices», asegura John Pawson,
arquitecto, padre del minimalismo, quien está
convencido de que no precisamos cosas
materiales, sino ciertos intereses espirituales
o culturales: alguien a quien amar, una familia
y amigos, y algún tipo de interés vocacional o
alguna creencia en algo» (entrevista completa,
en
El Periódico de Catalunya, 2 de
noviembre de 2004).
Desarrollar la
simplicidad, reinventar y liberar entre todos la
solidaridad y ejercer un consumo liberador
pueden ayudar para que sea la bondad, y no el
dinero, la que gobierne el mundo, para que pueda
haber salida a tantas injusticias. No se puede
perder la esperanza, en el desierto siguen
habiendo muchas flores de solidaridad.
.
Algunas propuestas solidarias
Un grupo de jóvenes, con
el apoyo del movimiento Apostólico de
Schoenstatt, organiza la campaña «Una Navidad
para todos», con la que buscan llegar en
Nochebuena a quienes están solos en la calle,
hospitales o plazas, y a quienes trabajan en
guardias de cuarteles de bomberos o
destacamentos de policía (http://www.risolidaria.org.ar/argentinav2/colabore/campanias.jsp).
La página de
Risolidaria
contiene información de diversas campañas de
solidaridad en Navidad y distintas formas de
ayudar a instituciones que trabajan por quienes
más lo necesitan.
La Caja del
Amor... un regalo de familia a familia es una
campaña solidaria que busca unir en la Navidad a
familias necesitadas con familias que salen a su
encuentro para compartir de manera personalizada
la alegría del nacimiento del Niño Jesús.
Una sonrisa por Navidad es
un conjunto de iniciativas solidarias como la
elaboración y reparto a personas necesitadas de
cestas navideñas, alimentos, ropa y juguetes, y
la realización de festivales y villancicos,
entre otros. Todos aquellos interesados en
participar en esta campaña pueden inscribirse en
el
Departamento de Voluntariado.
«Desayuno
solidario» es otra de las campañas que llevan a
cabo por Navidad los voluntarios de Cooperación
internacional ONG, que consiste en repartir
mantas y cafés a personas sin hogar o
transeúntes. También reparten cestas de navidad,
y juguetes, y hace cabalgatas de reyes,
festivales navideños en centros de acogida de
niños y ancianos y la campaña del «Pavo
solidario».
Bajo el lema
«Comparte tus ilusiones con los niños más
desfavorecidos», el grupo de distribución
Carrefour ha puesto en marcha, con el
apoyo del Ministerio de Asuntos Sociales de
España, el reparto, en la noche de Reyes, de
veinte mil juguetes entre más de siete mil niños
españoles sin recursos, acogidos en las
organizaciones Nuevo Futuro, Mensajeros por la
Paz y Aldeas Infantiles.
La página de
Aldeas Infantiles tiene toda una sección
dedicada a productos solidarios, que se pueden
adquirir vía online y cuyos beneficios dan
soporte a este proyecto.
Campaña de
Navidad de «Save
the Children».
. Algunas páginas con
enlaces solidarios:
http://www.fashionmas.com/click/
http://portal1.lacaixa.es/Channel/Ch_Redirect_Tx?dest=1-21-10-00000121&loc=1-1-1-1-6-187-9-697-2
www.thehungersite.com
www.clearlandmines.com
www.clicksolidario.es
http://www.canalsolidario.org/Web
www.thehumanitariansite.org
Otra iniciativa
en este sentido es la campaña «Nadie sin
futuro», de
Cáritas de Zaragoza
(España), que busca sensibilizar a la
población española sobre el hecho migratorio que
se vive en el país, y sobre la necesidad de
construir un modelo de sociedad plural e
integrador para lograr una convivencia basada en
la paz, la justicia y el respeto. La campaña se
basa en siete principios: defender el derecho de
las personas a emigrar, asumir la defensa
pública de los inmigrantes favoreciendo un
cambio de mentalidad social en el tema,
reivindicar la urgencia de una estrategia global
de co-desarrollo, apostar decididamente por
políticas de integración, colaborar con las
asociaciones de apoyo a los inmigrantes,
participando en las redes sociales que se van
creando, prestar una atención especial a los
inmigrantes «sin papeles» y suscitar dentro y
fuera de la Iglesia una reflexión serena sobre
los retos que plantea la convivencia de
tradiciones culturales diversas.


RED DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS
FRASES DICHAS
«El apetito de los consumidores
ha disminuido la calidad de vida de ricos y
pobres (…). Cerca de 1.700 millones de personas
(más de un cuarto de la humanidad) han ingresado
en la “clase consumidora” al adoptar la dieta,
los sistemas de transporte y el estilo de vida
que durante la mayor parte del siglo XX
estuvieron restringidos a los países ricos de
Europa, América del Norte y Japón (…). Los
consumidores son definidos como aquellos que
utilizan televisores, teléfonos e Internet, y
que reciben la cultura y los ideales que estos
medios transmiten (…) El aumento del consumo
ayudó a satisfacer necesidades básicas y a crear
empleo, pero ese apetito se ha vuelto
desmesurado, y a medida que nos internamos en el
nuevo siglo, perjudica los sistemas naturales de
los que dependemos, y hace aún más difícil a los
pobres del mundo satisfacer sus necesidades
básicas…
»El alto porcentaje de obesidad y
de endeudamiento personal, la falta crónica de
tiempo y el ambiente degradado son señales de
que el consumo excesivo disminuye la calidad de
vida de muchas personas. El desafío ahora es
movilizar a gobiernos, empresas y ciudadanos
para que dejen de concentrarse en la acumulación
desenfrenada de bienes y se aboquen a buscar
formas de asegurar una vida mejor para todos».
Por Worldwatch Institute,
extractos de su informe anual titulado «El
estado del mundo 2004: Más ricos y gordos, pero
no más felices», disponible en
Red del Tercer Mundo.

UNA LECTURA
SUGERENTE...
«Las tres mellizas y la vuelta al
mundo en 3 pantalones»
De Roser Capdevila
Fundación Intermón.
Barcelona, 2004 - 36
páginas
Las emblemáticas trillizas creadas por
Roser Capdevila son las protagonistas de este
entretenido y entrañable libro infantil de
valores solidarios. Cuenta con la asesoría del
equipo de educación de Intermón Oxfam y su
experiencia en transmisión pedagógica de
valores.
Las mellizas se encuentran en la
Feria del Comercio Justo cuando, de repente, se
oye una explosión: a Aburrida se le han
reventado los tejanos de tanto chocolate que ha
comido. Con su escoba y los niños recorrerá el
mundo en busca de unos tejanos de su talla:
visitan lugares como Benín, Marruecos o Italia,
donde ven cómo vive y trabaja la gente que
participa en la fabricación de unos tejanos: los
recolectores de algodón, las costureras... ¡Ya
han dado la vuelta a medio mundo y todavía les
faltan el tinte, los botones y la cremallera!
Extraído y adaptado de
http://www.intermonoxfam.org/page.asp?id=546

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«... El crédito no es sólo una
herramienta generadora de ingresos; es un arma
poderosa para el cambio social, un medio para
que los pobres recuperen su dignidad...»
Mohammed Yunus
Cada vez es más frecuente
escuchar en el duro mundo de los negocios
frases como las siguientes: «El papel de la
empresa en el siglo XXI»; «Globalización,
identidad y diversidad»; «La riqueza ética de
las naciones. Valores y desarrollo social»;
«Turismo, diversidad cultural y desarrollo
sostenible»; o «Globalización y desarrollo»,
tema en el cual es experto el profesor
Mohammed Yunus.
Yunus es el fundador del «banco
de los pobres», un proyecto que puso en marcha
en los años setenta tras constatar que sus
teorías no podían aplicarse a las personas de
escasos recursos. Todo empezó cuando el
economista, por entonces director del
Departamento de Economía de la
Universidad de Chittagong, prestó 27
dólares a 42 familias, sin pedirles ninguna
garantía financiera y ofreciéndoles formación
para que pudieran crear sus propios negocios.
Desde entonces hasta ahora su banco ha crecido
hasta contar hoy en día con más de tres
millones de clientes en 60 países, un 95 por
ciento de ellos mujeres. Los préstamos totales
de las dos últimas décadas se elevan a unos
4.000 millones de dólares.
Y no es raro que un proyecto de
estos haya nacido, quizá en uno de los países
más pobres de la tierra: Bangladesh. Un país
poco adelantado y con la mayor densidad
demográfica del mundo. 130 millones de
personas viven en 144.000 km2. Debido a la
densidad de la población y a la pobreza,
muchas personas están obligadas a vivir en
regiones expuestas a inundaciones.
Tras la guerra de la
independencia de 1971, Bangladesh quedó
devastado, desesperado y con millones de sus
habitantes buscaban refugio en los países
vecinos. En ese momento nace el Banco Grameen
(BG) del profesor Yunus, con el propósito de
avanzar en el cumplimiento de los siguientes
objetivos.
-
Ofrecer
facilidades bancarias a hombres y mujeres
pobres.
-
Eliminar
la explotación de los pobres por parte de
los prestamistas.
-
Crear
oportunidades de autoempleo para la multitud
de desempleados de las zonas rurales de
Bangladesh.
-
Implementar un sistema de crédito que fuese
manejable para las personas más perjudicadas
(principalmente las mujeres de los hogares
más pobres).
-
Revertir
el antiguo círculo vicioso de «bajos
ingresos, bajos ahorros, baja inversión»,
convirtiéndolo en un círculo virtuoso de
«bajos ingresos, inyección de crédito,
inversión, mayores ingresos, mayor ahorro,
más inversión, mayores ingresos».
Entre 1976 y 1979, el proyecto
demostró su efectividad en Jobra (una aldea
cercana a la Universidad de Chittagong) y en
otras aldeas de la zona. Con el patrocinio del
Banco Central de Bangladesh y el apoyo de los
bancos comerciales nacionalizados. En 1979 se
extendió el proyecto al distrito de Tangail
(ubicado al norte de Dhaka, la capital de
Bangladesh). Con el éxito de Tangail, el
proyecto se amplió a otros varios distritos
del país. En octubre de 1983 el Banco Grameen
se convirtió en un banco independiente. Hoy,
los pobres de zonas rurales son dueños del
Banco Grameen. Los prestatarios del Banco
poseen 96% de las acciones, mientras que el 4%
restante pertenece al gobierno.
En la actualidad, BG es el
instituto financiero rural más grande del
país. Posee más de 2,3 millones de
prestatarios, 94% de los cuales son mujeres.
Cuenta con 1.160 sucursales y provee servicios
en 38.951 aldeas, más del 50% de aldeas del
país. El reembolso de los préstamos, con un
valor promedio de US$ 160, supera el 95%.
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En octubre de 1983 el Banco Grameen
se convirtió en un banco independiente. Hoy,
los pobres de zonas rurales son dueños del
Banco Grameen.
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El objetivo del Grameen Bank es
conseguir que en el año 2005 cien millones de
familias del mundo puedan acceder a los
microcréditos. Según Yunus, esta cantidad
representa la mitad de las familias pobres que
viven en el planeta. De modo que si se logra,
sólo bastaría con multiplicar por dos esta
acción para que la lucha contra la miseria
fuera efectiva.
.
Multiplicación y propagación de los préstamos
Como suele
ocurrir con las buenas ideas, existen ya
muchos lugares donde se ha replicado la
iniciativa de Yunus. En Argentina, por
ejemplo, que intenta salir de una profunda
crisis, la fórmula de los microcréditos ha
dado excelentes resultados (http://www.pagina12Web.com.ar/diario/sociedad/3-20552-2003-05-25.html):
«Matilde Casares compró una máquina eléctrica
para cortar el cabello y una pulidora de pies
y multiplicó los clientes en su peluquería.
Marcela Pereira es costurera: el año pasado
tuvo que dejar de trabajar porque le faltó
dinero para adquirir materia prima. El
préstamo lo invirtió en telas y este año pudo
hacer guardapolvos para vender al comienzo de
las clases; ahora está confeccionando equipos
de gimnasia y camperas. Norma Cortés tiene un
pequeño despacho de pan. Pidió el dinero para
incorporar golosinas, que le dejan gran margen
de ganancia. Las tres mujeres lograron
progresar económicamente en medio de la
crisis, con un microcrédito de apenas 350
pesos. Lo recibieron sin otra garantía que su
palabra, en una parroquia de José Mármol, una
de las 18 localidades del país donde se está
aplicando la experiencia. El proyecto ya llegó
a 9 provincias. En total, se han entregado
250.000 pesos. Los préstamos son mínimos, no
superan los 400 pesos, a devolver en un plazo
de un año, en cuotas semanales de menos de 10
pesos. Gracias a este sistema, cerca de 800
mujeres pobres han recibido el primer empujón
para salir de la miseria».
La fórmula de Yunus llegó al país austral
gracias al economista
Pablo Broker. Broker relata que en
1999 después de leer el libro «Hacia un mundo
sin pobreza» en que Yunus cuenta la
experiencia del Banco de los Pobres, decidió
escribirle al autor para expresarle su
admiración. Como respuesta, Yunus le propuso
que se encontraran en abril, durante la Feria
del Libro de Buenos Aires. «La charla con él
me sedujo. Viajé a Bangladesh y me ofreció su
representación honoraria», recuerda hoy
Broker. Así nació, en 1999, la
Fundación Grameen Argentina, que no
actúa como banco sino como diseminadora del
sistema de microcréditos.
.
Internacionalización de las ideas
El impacto positivo que ejerce
el Banco Grameen sobre sus prestatarios ha
sido documentado en estudios independientes
realizados por agencias externas incluyendo al
Banco Mundial, el Instituto Internacional de
Investigación de Políticas Alimenticias (IFPRI)
y el Instituto de Estudios de Desarrollo de
Bangladesh (BIDS).
El éxito del Banco Grameen en
aliviar la pobreza ha inspirado a individuos e
instituciones en todo el mundo. En la última
década, más de 4.000 personas de
aproximadamente 100 países han asistido a los
programas de capacitación y aprendizaje.
Algunos de ellos regresaron a sus países y
replicaron el sistema financiero del Banco
Grameen ayudando a los pobres a superar la
miseria. Se han establecido más de 230
programas de réplicas de Grameen en 66 países
en la última década. En total, han otorgado
crédito a más de 800 mil prestatarios en todo
el mundo.
.
Páginas de interés
Banco Grameen
Agencia Española de Cooperación
Internacional
Entrevista con el director del Banco Palmas
– Brasil
Fundación Reina Sofía
Agencia Noruega de Cooperación para el
Desarrollo
Intervención del profesor
Yunus para el Movimiento
Internacional de Apostolado en los Medios
Sociales Independientes.
Fundació Grameen
(Aldeas), Argentina
El banco Argentino de la buena Fe
Mohammed Yunus Honoris Causa
por la Universidad Complutense de Madrid
en
El Confidencial.com

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