boletín 314
 

 

SOI - Servicio de Observación sobre Internet - RIIAL

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BOLETÍN SEMANAL nº 314
 

Del 3 al 9 de junio de 2005

 

OFF LINE:

Albert Einstein «Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo»


entrevista

Begoña Román, secretaria ejecutiva de «Ethos Ramon Llull», de la Universidad Ramon Llull

«El gran logro ético de Internet es el nuevo asociacionismo cívico»
Por Caterine Galaz

 


RED DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS
«Es entonces importante dejar en claro…»
De Silvia Branco


UNA LECTURA SUGERENTE...
«Mi visión del mundo
El ideario del científico que revolucionó nuestra época»

De Albert Einstein



 

 

FENOMENO RELIGIOSO

Referentes religiosos: entre el mito y el sentido último
Por Mauricio Chinchilla

  
BREVES


POR THELMA GILSAMANIEGO Y MARTA MIQUEL

Medisalud en red: Día sin tabaco

Vida sana: yoga

Esta semana... La mayoría de los internautas de Estados Unidos tiene adicción al correo electrónico

 

 

 ENTREVISTA   

Begoña Román, secretaria ejecutiva de «Ethos Ramon Llull», de la Universidad Ramon Llull

«El gran logro ético de Internet es el nuevo asociacionismo cívico»Por Caterine Galaz



¿Cómo pensar el ejercicio del «poder» en una sociedad en Red? ¿Dónde apoyar una ética que fundamente un uso del poder que no nos lleve a cometer los horrores del siglo pasado? ¿Cuáles son los aspectos positivos y los peligros de las Nuevas Tecnologías (NNTT) para la instauración o no de un pensamiento único? Muchas de estas preguntas comenzaron a aparecer ya desde la mitad del siglo pasado y actualmente son numerosos los teóricos que intentan dar pistas sobre cómo responderlas en el siglo XXI. Entre ellos, Begoña Román, doctora en filosofía y profesora de de la Universidad de Barcelona y de la Universidad Ramon Llull, considera que la utilización de las NNTT puede conllevar grandes peligros, pero a la vez, posibilitar nuevas formas sociales que favorezcan la defensa de los derechos universales.

¿Cuál es su visión respecto de la relación entre poder y nuevas tecnologías?

Lo que ocurre con las nuevas tecnologías, particularmente con Internet, es que el poder ya no lo ocupa sólo quien posee un capital económico sino quien posee información. En la sociedad de las tecnologías y de la información, el poder lo tiene quien tiene acceso a esa información, pero, sobre todo, quien tiene el poder de divulgar esa información. Actualmente no creo que se hayan generado nuevos centros de poder con las NNTT, son los mismos pero con un poder más difuso. Si analizáramos más detenidamente quién está detrás de esos centros de poder, no saldrían focos nuevos, seguirían estando las grandes multinacionales y las grandes subvencionadoras de los partidos políticos. Lo que ha pasado es que se han perdido los nombres de quienes detentan ese poder, están más en el anonimato. Y eso es lo peor. Lo que pasa en sociedades virtuales es que hay una información pero no se sabe quién la proporciona ni quién responde de ella. En este sentido, cuando hablamos de «sellos de calidad» para páginas de Internet, por ejemplo, se insiste en que haya detrás de cada una de ellas personas jurídicas o físicas que se hagan responsables de la información que difunden.

¿En qué radica exactamente el peligro de esta difusión?

Hay dos grandes peligros en este nuevo poder tecnológico. Primero, la gran dependencia que tenemos respecto de la técnica. Si una información actualmente no está colgada en Internet, casi no existe. Uno de los peligros radica pues en la dependencia respecto del sistema técnico, dependencia también respecto a los técnicos gestores del sistema. Por ejemplo, los edificios inteligentes funcionan regidos por un ordenador, no puedo abrir ni siquiera las ventanas si hace calor: dependo del técnico de ese ordenador. Yo sé adaptarme al clima, ahora, como en una especie de nuevo destino, tengo que adaptarme al técnico. Es un peligro la tiranía del técnico. La controversia entre Linux y Microsoft es un caso claro. Ha reinado el que más cuota de mercado, más monopolio, ha conseguido, no el mejor. 

El segundo peligro es el del anonimato de las fuentes de que hablábamos antes, de quién se responsabiliza o quién está detrás de una determinada tecnología, páginas Web o informaciones, que imposibilita saber su objetividad, su veracidad, y con una capacidad global de hacer mal. En los medios convencionales siempre detrás hay un grupo con personalidad jurídica, pero detrás de muchos mensajes de móviles, de mucha información que circula por la Red, no siempre hay una persona que responda de eso. Podemos ver que la información hoy está cargada de futuro, cuando busca el bien; y de dinamita cuando busca el mal o la normalización de conductas patógenas (pederastia, consumismo).

Hay algunos teóricos que destacan que en el siglo pasado se vivió una época donde el poder aparecía ligado a una razón netamente instrumental y técnica, y que eso derivó en acontecimientos nefastos… en este sentido ¿cree que todavía dependemos de esta razón técnica?

Creo que seguimos con esa inercia de una razón estratégico-instrumental que busca generar una especie de progreso económico y técnico para una minoría. Todavía vivimos quizás la decadencia de ese sistema, pero seguimos en él. Estamos en un tiempo del «ya no», pero todavía no hemos generado un nuevo sistema. Los desajustes ecológicos, por un lado, las reflexiones axiológicas de hacia dónde tiende a caminar esa razón estratégico-instrumental, fueron las grandes preguntas del siglo XX, sobre todo a raíz de las grandes guerras. Tampoco podemos olvidar que los grandes avances técnicos tienen una fuerte correlación con las grandes guerras. Por lo tanto, sí que se ha levantado una sospecha respecto de la euforia tecnocrática de la razón instrumental del siglo XIX y en el XX. El XXI se inicia con una duda, saludable, respecto de esa racionalidad. Pero no somos capaces todavía de generar una razón más comunicativa, más ética, ¿por qué? Porque ese tipo de razón necesita de un uso, de un hábito, y la habíamos recluido en exceso en el ámbito privado. La ética del siglo XIX y del XX había quedado recluida a lo personal casi como lo religioso. Cuando nos movíamos en el ámbito de lo mundial aparecía la política, con una razón estratégica y desde la soberanía nacional. En estos momentos, precisamente las nuevas tecnologías declararon obsoletas estas categorías individualizadas y sin fines, pero aún no hemos generado unas nuevas. Uno de los grandes desafíos, entonces, es generar una ética, una macro-ética mundial de responsabilidad solidaria, como dijo Apel.

¿En qué apoyar esa ética?, cuando también se ve un amplio secularismo, y una cierta idea de que todo está permitido…

Ya a partir de la segunda mitad del siglo XX está más claro que hay un reto fundamental que es de orden ético, no religioso, pero no a-religioso, ni contra-religioso. Tenemos que cimentar esta ética en un concepto de justicia, de igualdad de oportunidades. Yo optaría pues por una fundamentación comunicativa-dialógica, de la persona como un ser capaz de defender argumentativamente sus intereses. Pero me bastaría con que estuviéramos de acuerdo con un consenso fáctico más modesto de que los derechos humanos son bienes universales prioritarios. Mientras el universo de las personas no goce de esos bienes prioritarios, todo lo otro resulta secundario. Yo fundamentaría esa ética en unos derechos humanos, ya sean jurídicamente reconocidos o no.

¿Pero la concepción de derechos humanos nace desde una perspectiva occidental y hay países que aún no los suscriben, o bien, los derechos pueden tener diferente valor de acuerdo al contexto cultural en que se apliquen?

Sí, está claro. Un ejemplo de ello es que todavía no nos ponemos de acuerdo entre Estados Unidos y Europa, si el derecho a la salud lo es o no. Para Estados Unidos no lo es y 30 millones de sus ciudadanos no tienen asistencia sanitaria universal como un derecho. Sería entonces bueno empezar por algunas afirmaciones sobre el tema de los derechos humanos. La primera, que los derechos humanos efectivamente tienen un origen histórico: emergen en Europa, fruto de una guerra. Pero eso es una cuestión contingente. El hecho de que de Europa salgan los derechos humanos, no la hace superior en poder ni «europeiza» esos derechos. Lo que hay que hacer es un análisis más filosófico a nivel mundial respecto de qué tipo de derechos estamos dispuestos a universalizar, y si estamos dispuestos a asumir las consecuencias de universalizarlos. Si decimos, por ejemplo, que el acceso a la vivienda digna es un derecho, entonces habrá que estar dispuestos a que todo el mundo tenga una casa, y a lo mejor el sistema no da para todo el mundo, o habrá que reducir los metros de vivienda. Habrá que replantearse en serio, cuáles son los derechos que consideramos prioritarios, fundamentales, y asumir la universalización de las consecuencias que implique universalizarlos. A partir de allí, hacer un ejercicio de priorización.

¿Pero cómo llegar a esta priorización con las diferentes visiones de valores que emergen de los respectivos contextos culturales?

Creo que pasa por institucionalizar organismos mundiales, políticos y éticos, además de dotarles de competencias concretas.

Pero ya existen organismos internacionales que se han visto sobrepasados por los intereses particulares de algunos países más poderosos, ¿qué legitimidad puede tener nuevas organizaciones supranacionales?

Claro, es que ahí aparece un tema de legalidad, de validez y legitimidad. Es que en una situación como la que planteo, estaríamos todos de acuerdo en que el derecho internacional es superior al nacional. Actualmente estamos de acuerdo en la teoría, pero en la práctica no cedemos porque seguimos con esta inercia de la política económica nacional. Pero el hecho de que cada vez sea más difícil mantener los argumentos de legitimidad en categorías obsoletas, es un avance. Tengo la sensación de que este tipo de argumentos que apelan a la soberanía nacional, cada vez más están quedando obsoletos, y por ello, hay que institucionalizar nuevos organismos. Creo que las nuevas tecnologías no pueden evitarnos la institucionalización.

¿Por qué?

Las nuevas tecnologías tienen que garantizarnos representatividad. Un cúmulo de emails reclamando una manifestación o la dimisión de alguien, tiene que ir respaldado por fuentes de información, y por tanto, se requiere la institucionalización de la democracia. El peligro de las nuevas tecnologías es que puede movilizar muy rápidamente a mucha gente sin tomar una pausa y requerir un proceso de análisis de las fuentes de información. Las nuevas tecnologías tienen mucho que hacer a la hora de denunciar las grandes injusticias y de reclamar más información. Pero de ahí a suplir las instituciones políticas, no.

En ese sentido, el poder ligado a esta institucionalidad, no va en contra del nacimiento de un poder más difuso, o un contra-poder. ¿Las NNTT podrían dar poder a quienes no detentan tanto poder?

Sí. De hecho creo que sí que se puede hablar de que las nuevas tecnologías permiten dar mayor cuota de poder a quienes tienen menos cuotas de poder. Hay que aclarar que los que «no» tienen poder, no tienen acceso a las nuevas tecnologías, por lo tanto, la Red sólo mejora las cuotas de poder de quienes tienen acceso a estas NNTT. Pero, el poder tiene que ser proporcional a la responsabilidad. Un ejemplo de esta mayor cuota de poder lo podemos ver respecto del colonialismo musical o literario: uno no acaba comprando los libros que quiere comprar, sino los libros que las editoriales publican. Actualmente los escritores buenos no se ven condenados al silencio porque pueden «colgar» sus escritos en la Red, y en ese sentido, se les brinda más cuota de poder que antes. Lo que no creo es que se pueda suplir la democracia representativa institucionalizada mediante nuevas tecnologías, porque siempre se requiere saber quién está detrás de la información. Lo que me da miedo de la Red, insisto, es la rapidez con la que una información se puede divulgar, puede movilizar y hacer mucho bien, pero también, mucho mal.

¿Cuál es su opinión respecto del tema de la distribución de poder y el acceso a las nuevas tecnologías a nivel mundial, sobre todo cuando los sectores más empobrecidos asisten a una nueva brecha social, que es digital?

Me parece que la brecha digital es otro reflejo más de una brecha con mayúsculas. La brecha digital no es una nueva brecha, es otra de las características de la gran brecha que hay entre pobreza y riqueza. La brecha digital se podría entender de dos maneras: una, como un reflejo más de las grandes brechas de riqueza y pobreza, por lo tanto, no creo que se solucione nada, trabajando la brecha digital si no se trabaja la brecha social. No creo que esta brecha social se solucione dando ordenadores a ciertos países; no se pueden sustituir determinadas políticas previas a la brecha digital. Segundo, la brecha digital seguirá siendo brecha porque muchas personas no tienen estructurado el cerebro para acceder a la información. Si las personas no tienen un cerebro estructurado, ordenado y maduro para saber discernir respecto de la información recibida, seguirá habiendo brechas.

¿Las comunidades virtuales, los nuevos movimientos sociales, o el nuevo activismo político-difuso, pueden dar una idea de una emergencia de una contra-opinión a la idea de pensamiento único y hegemónico?

Creo que las nuevas tecnologías permiten democratizar el acceso a la información, y su divulgación. Por ejemplo, si una empresa mediática decide que no es noticia un suceso, una persona que haya sido espectadora de ese suceso, puede hacer que sea noticia simplemente «colgándolo» en la red, asumiéndose responsablemente como fuente de información fidedigna. Entonces sí que se puede hablar de contrapoder. Pero, por otro lado, hay que tener claro que el poder tiende a perseverar en su ser, por lo tanto, el poder quiere poder. Acceder a cuotas de poder también en el contrapoder, lleva continuamente ese peligro. El contrapoder que puede fomentar las nuevas tecnologías, puede posibilitar el pluralismo, la diversidad de perspectivas, pero tendría que presentarse abiertamente, con sus dudas para ganar legitimidad. Para ser un contrapoder tendría que asumirse, paradójicamente, como poder, y asumir que en ello, tiene el peligro de caer en el poder que denuncia, y tendría que criticar desde una plataforma positiva, mostrar sus cartas, sus propios intereses. No hay que pensar que el contrapoder es la alternativa al poder. El contrapoder es otro tipo de poder, que tiende a la misma dinámica.




 

RED DE PENSAMIENTOS: ALGUNAS FRASES DICHAS

«Es entonces importante dejar en claro que la Internet informa, pero no transforma. El ser humano, es sobre todo búsqueda; espacio de construcción de amplias redes interdisciplinarias, entrelazando fragmentos de un todo, reuniendo lo disperso, elaborando en esa búsqueda su mensaje, original y único, que implica lectura de la realidad, interpretación del mundo y construcción de un sistema de códigos, moldeando con el cerebro, más que con las fibras ópticas el mensaje (Branco, 1999)».

Extraído del artículo «Aprendizaje con Nuevas Tecnologías Paradigmas Emergentes», de Patricia Ávila Muñoz, disponible en http://alfa.une.edu.ve/biblio/BiblioGenreral/A/A/aprendizaje-nuevastecnologias.asp

 

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UNA LECTURA SUGERENTE...

«Mi visión del mundo
El ideario del científico que revolucionó nuestra época»
De Albert Einstein

Tusquets Editores
Barcelona, 2005

Famoso por su teoría de la relatividad, que trastornó todas las concepciones previas sobre la gravitación, el cosmos, la geometría y, en general, toda la ciencia moderna, Albert Einstein fue, además de genio científico, un gran humanista: partidario de la convivencia pacífica entre los pueblos, observador atento y lúcido de la vida social y política de su tiempo y gran defensor de la libertad individual y del progreso, pero de un progreso que no fuera utilizado por los Estados en contra de los individuos.
Mi visión del mundo recoge, en una primera parte, casi a modo de diario, todos los escritos de Einstein en los que no sólo reflexiona sobre su propia vida, sino también sobre la sociedad, la religión, la política y la economía. En la segunda parte, el lector encontrará los textos en que Einstein expone en términos sencillos y al alcance de todo el mundo cómo nació y qué es la teoría de la relatividad, de la que en 2005, el año Einstein, se celebra el centenario, además del cincuentenario de la muerte de su genial creador.

Extraído y adaptado de http://www.casadellibro.com/fichas/fichabiblio/
0,1094,2900001054253,00.html

FENOMENO RELIGIOSO

Referentes religiosos: entre el mito y el sentido último
Por Mauricio Chinchilla

 

«Mientras yo sea esto o aquello, o tenga esto o aquello, no lo soy todo, ni lo tengo todo. Hazte puro hasta que no seas ni tengas esto o aquello; entonces omnipresente y, no siendo esto ni aquello, lo serás todo» (Huxley, 1999)

Políticos, cantantes, actores y actrices, magnates, deportistas, banqueros, podríamos decir que son hoy en día los referentes «civiles», por así llamarlos, de muchas personas en el mundo. Incluso, hace poco, la revista norteamericana Time (http://www.time.com/time/) presentaba una lista de 100 personas, que considera las más influyentes del mundo.

Pero ¿existe un equivalente en el mundo religioso? ¿Quién o cuáles son los referentes religiosos, si es que existen, en nuestra sociedad, en las diferentes religiones? ¿Son personas, estructuras o instituciones estos referentes?

Aparentemente la tendencia en el mundo occidental es a que la gente se aleje cada vez más de la religión, no por ello de la espiritualidad. Y parece (sólo es un parecer con ojos occidentales) que en cambio los miembros de otras religiones son cada vez más creyentes y están más unidos a sus líderes religiosos (musulmanes, judíos, mormones, evangélicos, etc.).

En su texto «Doce mitos religiosos contemporáneos», Alejo Fernández Pérez intenta explicar el tema, además de responder a un artículo al respecto de la revista estadounidense «Crisis Magazine» (http://www.crisismagazine.com/). Fernández señala que dicho artículo «deja la sensación de que el autor es una persona alejada del cristianismo y con escasa o nula cultura religiosa. Sin embargo, en ocasiones, estas personas son honestas y buscan sinceramente la verdad. Solo por esa posibilidad, merecen respuesta. Casi siempre, no es la verdad lo que suelen buscar, sino su verdad, una verdad que les permita justificar, ante si mismo y ante los demás, una vida que les desasosiega. En esa búsqueda suelen tropezar con la doctrina de Cristo y su Iglesia, la única que no se amolda ni se deja doblegar por los intereses de nadie ni por las modas de ninguna época. Motivo más que suficiente para engendrar mitos, provocados por odios y amores encendidos» (http://revista-arbil.iespana.es/(85)doce.htm).

Generalmente, la negación de Dios está vinculada a la afirmación de otros dioses, o bien, de ídolos.

Escribe el Dr. Serafín Mercado, Investigador de la Facultad de Psicología de la UNAM que «todas las culturas han creado religiones, han creído en algún tipo de seres sobrenaturales; los dioses, e incluso algunas de estas religiones han sido monoteístas, planteando la existencia de un solo dios. Sin embargo, si en lo general las religiones, todas, tienen mitos que les son comunes, como la explicación del origen del mundo y el universo, el origen de la vida y, fundamentalmente, el origen y naturaleza del hombre y, hasta donde yo sé, todas han postulado un alma y una vida más allá de la muerte como forma de dar cuenta de la conciencia y para explicar y atenuar la terrible experiencia de la muerte; en lo específico han sido muy disímiles tanto en la naturaleza y número de los dioses como en los atributos de estos, su ubicación y sus poderes; siendo así que la explicación de los orígenes del universo, de la tierra, de la vida y del hombre han sido distintas una de otra, siendo cada una un relato particular, surgido de la peculiar solución lograda por la cultura en cuestión» (http://amer.humanists.net/dios.html).

Pero la cuestión es, ¿sirve de algo tener fe?, ¿creer en un Dios?, y ¿es desde esta perspectiva, desde donde se pueden encender algunas luces que iluminen el futuro del creyente? Por otra parte y si tenemos en cuenta una visión de futuro, hemos de atender a las palabras de quien decía que el siglo XXI sería religioso o no sería, que el cristiano del s. XXI será místico o no sería cristiano; que la Iglesia del s. XXI optará por las mayorías empobrecidas o sobrará como Iglesia.

El jesuita Josep Vives en un cuadernillo que lleva como título, «La democracia, más allá de los ídolos», expresa que «hay que reconocer plenamente que la sociedad ha de regirse por sus propios principios de racionalidad ética y eficacia política, sin someterse al dictado de concepciones que son de otro orden (…). Sin embargo, seguramente no está fuera de razón el principio de Max Weber cuando decía que para comprender cualquier actitud humana se requiere captar la concepción global de la existencia de la que vive el actor; y los dogmas religiosos son parte integrante de estas visiones del mundo. Por esto Max Weber se puso a mostrar cómo determinadas concepciones religiosas pudieron ser determinantes de ciertas conductas económicas y políticas. En realidad, los hombres siguen planteándose preguntas acerca del sentido último de su existencia; y la respuesta, que a menudo toma la forma de una concepción religiosa, actúa como motivación, iluminación y soporte de múltiples decisiones individuales y grupales» (http://www.fespinal.com/espinal/castellano/visua/es125.htm#t_4).

Algunos hablan de «religión sin religión» para referirse a la religión que es y será creíble en la cultura de conocimiento. Ello no impide que puedan persistir los referentes religiosos y se pueda hacer uso de ellos como símbolos. Pero habrá que tener siempre en mente que no es «lo religioso» lo que hace que algo sea religioso sino su naturaleza gratuita. Lo religioso se verifica y autentifica en la gratuidad. Así, el concepto «Dios», que es un símbolo y no un concepto sin más, se podrá utilizar para expresar la Gratuidad.

Pero no sólo gratuidad, la «belleza», también tiene mucho que decir como referente. Dentro del hinduismo se encuentran variadas prácticas religiosas, cultos, creencias y conceptos filosóficos que influyen en el arte significativamente. Entre las sagradas disciplinas encontramos el concepto del arte como yoga, Saundaraya yoga, o medio de unión con Dios a través de la belleza. Aun cuando la mayoría de las creencias avalan el desapego a las cosas materiales, no se han privado de disfrutar de la expresión de la belleza, porque saben que el momento de expresión no perdura, ya que todo está en movimiento.

.  Páginas de interés

El Islam, padre de Europa (http://revista-arbil.iespana.es/89gari.htm).

Obispos para el siglo XXI Ignacio González Faus (http://servicioskoinonia.org/relat/314.htm).

Milenio: Miedo y Religión: http://www.ull.es/congresos/conmirel/

 

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  BREVES

Medisalud en red: Día sin tabaco

 

El pasado 31 de mayo se celebró el Día Internacional sin tabaco. En 1989, la Organización Mundial de la Salud (OMS) designó esta fecha para alentar a los fumadores a dejar de fumar y a incrementar el conocimiento público sobre el impacto que tiene el tabaco en la salud.

En numerosos lugares se realizaron actos de sensibilización apostando por la buena salud de los ciudadanos. Por ejemplo, en Jaca (España), la Asociación Española Contra el Cáncer organizó una carrera -no competitiva- en la que participaron más de 60 deportistas

http://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/detalle.php?id=116127

«Tobacco Free initiative» y «La fundación Interamericana del Corazón», unidas en su Web http://www.ficnet.org/index.htm, ofrecen un espacio en el que médicos, intelectuales, periodistas y gente preocupada por la salud propia y pública, proponen a toda América tener un lugar común para organizarse y combatir la principal causa de muerte evitable del planeta: el tabaquismo.

Existen muchas página informativas sobre este tema en las que se pretende dar a conocer cuales son los daños que el tabaco provoca en la salud, tanto de los que fuman, como de los que están a su alrededor. Algunas de ellas son:

http://www.diariomedico.com/grandeshist/tabaco/home.html

http://www.pmministries.com/ministeriosalud/tabaco/tabacoindex.htm

http://elmundosalud.elmundo.es/elmundosalud/especiales/diasin/diasin.html

http://www.zonadiet.com/salud/tabaco.htm

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Vida sana: yoga


Una de las actividades que en la actualidad se encuentra muy de moda es el yoga, que es un  conjunto de disciplinas físico-mentales, originarias del hinduismo destinadas a conseguir la perfección espiritual y la unión con Dios.

El término proviene del sánscrito yug, «unión», de donde proviene la palabra española «yugo». En cierta manera su significado es parecido a la palabra española «religión» (del latín religare, «volver a ligar»).

 

Su objetivo final es la consecución del estado yóguico: aquel en el que el ser humano ha recobrado su «verdadera» naturaleza y vive en conformidad con ella.

 

Más sobre esta disciplina en:

http://www.yogabasics.com/ (en inglés).

Federación Internacional de yoga: http://www.fiy.yoganet.org/

También en http://www.consumer.es/web/es/salud/prevencion_y_medicamentos/

2003/08/20/64556.php

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Esta semana... La mayoría de los internautas de Estados Unidos tiene adicción al correo electrónico

 

Así se desprende de una encuesta elaborada por America Online y Opinion Research, entre cerca de 4.000 usuarios mayores de 18 años, residentes en 20 ciudades de Estados Unidos. Según el sondeo, un 41 por ciento de los usuarios reconoce que chequear el correo es lo primero que hace nada más levantarse, antes incluso de tomar un café, y uno de cada cuatro afirma que no podría estar sin correo electrónico más de tres días. La encuesta, revela que el usuario medio dedica una hora al día a esta tarea, y confía en el e-mail tanto como en el teléfono para establecer contacto con otras personas. 

Extraído y adaptado de http://eltiempo.terra.com.co/vidadehoy/2005-05-31/ARTICULO-WEB-_NOTA_INTERIOR-2083614.html


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