Boletín 333
 

 

SOI - Servicio de Observación sobre Internet - RIIAL

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BOLETÍN SEMANAL nº 333


Del 5 al 11 de diciembre de 2005

OFF LINE  

Anónimo: «El que domina a muchos es poderoso, pero el que se domina a sí mismo es invencible»


Europa en la encrucijada
París: ciudad luz que no alumbra a todos
Por Caterine Galaz

Palabras clave: inmigración, disturbios en París, inclusión intercultural, violencia urbana, integración intercultural.

Resumen: los hechos de violencia ocurridos hace algunas semanas en París ponen de manifiesto el fracaso de la política local sobre integración intercultural, resituando con ello, el desafío de asumir la migración como un hecho constitutivo de las sociedades actuales y no como una cuestión aislada en el tiempo. Las implicaciones y la responsabilidad que eso supone, son algunos de los aspectos que en este artículo intentamos abordar.



IDEAS EN RED:
«Lo cierto es que la actual globalización…»
De María José Fariñas Dulce

LECTURA SUGERENTE:
«El ecosistema digital: Modelos de comunicación, nuevos medios y público en Internet»
Del grupo Democracia y Poder


Charles de Foucauld
Fragancia y Luz del Evangelio
Por Jose Luís Vázquez Borau
[1]

Palabras clave: Charles de Foucauld, beatificación, espiritualidad de Nazaret, espiritualidad de la relación.

Resumen: la reciente beatificación del hermano Charles de Foucault releva la importancia del silencio, la sencillez y de las relaciones humanas basadas en el compromiso y el cariño, tal como lo vivió este religioso francés, cuya espiritualidad hoy practican miles de seguidores en todo el mundo.



BREVES


POR THELMA GILSAMANIEGO Y MARTA MIQUEL

Tecnonotas: jubilar el VHS

Hipervínculos solidarios: una Navidad diferente

Esta Semana: La genética condiciona nuestros comportamientos y actitudes sociales

 

    

Europa en la encrucijada
París: ciudad luz que no alumbra a todos
Por Caterine Galaz

 

El estallido del globo que ensordece a Francia, provocado por rostros anónimos que se ignoraron por mucho tiempo, no era algo que desde diferentes sectores sociales, no se hubiera advertido en su momento. No hay peor cáncer social que el negar a un «otro» que está siempre presente, haciéndolo desde la simple indiferencia y desde una tolerancia básica de coexistencia, no de convivencia. Esto le sucede a Francia con su política de integración social desarrollada desde el fin de su época colonial que acogió a los inmigrados provenientes de África y otras latitudes, desplazándolos hasta el borde de la escala social y segregándolos territorialmente. 

Sin embargo, lo inquietante de las protestas francesas es que son protagonizadas en su mayoría no por los mismos inmigrados que soñaron con nuevas perspectivas de vida, sino por sus hijos o nietos. Esto refleja por un lado, el malestar acumulado que por mucho tiempo estas personas han sentido y como se ha traspasado este sentimiento de marginación a las generaciones siguientes. Por otra parte, refleja la profunda desigualdad social que padecen, sobre todo si estamos hablando de las segundas o terceras generaciones, que son por ley y nacimiento «ciudadanos» franceses. 

Esto es así, porque quienes mostraron por la fuerza su existencia y su malestar son ciudadanos franceses de acuerdo a la legalidad vigente. Sin embargo, todo parece indicar que en la práctica cotidiana para el imaginario colectivo nunca dejaron de ser extranjeros. Cabe preguntarse, entonces, ¿cuándo una persona deja de ser «inmigrante»? ¿De qué sirve ser ciudadano cuando se asienta una especie de escala jerárquica de ciudadanía? El analista político, George Friedman ha enfatizado que la diferencia que actualmente algunos estados como Francia dan entre los europeos de larga data y los que por ley obtienen la ciudadanía, es una tónica que marcara la historia del resto de Europa.

Esto ya se veía venir con el fin de los colonialismos, cuando las potencias mundiales recibieron una ola de personas provenientes de sus antiguas colonias. Diferentes modelos de integración fueron naciendo: mientras en el norte europeo o en Canadá y Australia se tendía hacia un modelo de integración pluralista; algunos países, entre ellos Francia, optaron o bien por la «asimilación cultural» –donde la lógica era que los inmigrados renunciaran a sus anteriores costumbres y tradiciones para asumir la cultura local- o bien, el llamado «crisol de culturas» (o melting pot), que expone un respeto básico por las formas culturales propias, aunque en la práctica se da una cierta anulación de identidades a favor de una cultura nacional y una segregación territorial.

Francia en su momento se vanaglorió de la forma de acoger a sus ex colonos, principalmente a los argelinos, a quienes dio ciudadanía bajo el supuesto ideal de acoger a todos quienes quisieran ser franceses, sin considerar que muchas de esas personas tenían legítimas aspiraciones por mantener formas culturales de sus anteriores referentes como por ejemplo, su religión. Por otra parte, también se agudizaron las diferencias por la existencia de minorías radicales entre algunos inmigrados que hicieron fermento en las siguientes generaciones.

La insatisfacción expresada hoy en día a través de la violencia es una respuesta extrema de quienes quieren ser «visibles». Un grupo, especialmente de jóvenes, que siente que tiene oportunidades limitadas y que padece exclusión cotidiana. Ya no basta con ser «ciudadano francés». No basta con ser «iguales». No alcanza la «fraternidad» para aceptar sus diferencias culturales de origen. Y la «libertad» pareciera ser confundida con la tolerancia a existir lejos de mi propio espacio. 

Las manifestaciones ocurridas en Francia deben ser interpretadas como una lección para los tiempos que estamos viviendo. En plena globalización, los movimientos trasnacionales de personas son cada vez más frecuentes ya no sólo con miras a las grandes potencias mundiales, sino con destinos a diferentes puntos del globo.

Las protestas y la violencia expresada como rechazo a un modelo, plantean interrogantes a los países que actualmente acogen a inmigrados: ¿es posible garantizar el bienestar de todos los ciudadanos, independientemente de su lugar de nacimiento?, ¿se seguirá pensando en términos oportunistas en inmigrados que movilicen las economías internas de los países, sin considerar que muchas de estas personas aspiran a asentarse en los nuevos contextos y no sólo a estar de paso?, ¿cómo asumir un modelo de inclusión que favorezca la aceptación de todas las personas que coexisten en un mismo territorio? Sin duda, hoy más que nunca tras los episodios franceses, es necesario soñar y construir caminos que favorezcan el diálogo, el intercambio, la convivencia, la relación entre personas con referentes culturales de origen diverso. Caminos interculturales que vayan más allá de las declaraciones de buenas intenciones, y asienten una estructura socioeconómica donde la desigualdad social se vea, al menos reducida drásticamente.

Construir esos caminos no es fácil, sobre todo porque sus fundamentos cuestionan unos nacionalismos fuertemente arraigados… pero, después de los incendios en París, ¿alguien duda acaso de la necesidad de avanzar hacia modelos de convivencia más humanos y en paz?

· Páginas de interés

http://www.icare.to/icare-espagnol/france-
problems2005-espagnol.html
http://sp.rian.ru/onlinenews/20051117/42123729.html
http://www.lacrisis.com.mx/lliteras151105.htm
http://www.elespectador.com/html/i_portals/index.php
http://www.vor.ru/Spanish/Entender/realidad.phtml?act=51




 

IDEAS EN RED:

«Lo cierto es que la actual globalización neoliberal genera muchos riesgos para el mantenimiento y la protección de la diversidad cultural del mundo. Asistimos ya a una poderosa globalización cultural que representa el aspecto más profundo de la dominación, porque penetra en la vida íntima de los seres humanos, destruyendo su originalidad y su identidad. Incluso, las personas con frecuencia perciben mucho más fácilmente la agresión cultural que la agresión económica. La globalización cultural niega el derecho de cada cultura a ser ella misma y a desarrollarse en su propio tiempo y con su propio espacio. Es, pues, el fruto de una ideología neoliberal excluyente y totalizadora. Se trata de un nuevo tipo de imperialismo cultural, ejercido especialmente desde el sector privado global, que representa, además en este punto, la antítesis del pacifismo en materia de relaciones internacionales, porque frecuentemente ocasiona desequilibrios sociales, desigualdad económica y expoliación cultural». 

De María José Fariñas Dulce, en su artículo «Diversidad cultural y globalización», disponible en http://www.globalizacion.org/biblioteca/FarinaDiversidadCultural.htm



 

LECTURA SUGERENTE:

«El ecosistema digital: Modelos de comunicación, nuevos medios y público en Internet»

El texto recoge el trabajo de 15 investigadores del Grupo de Análisis Crítico «Democracia y Poder», quienes «abarcan un amplio objeto de estudio, analizado desde perspectivas diversas (...) que configuran una evaluación de conjunto coherente, articulada en torno a tres grandes bloques: “Modelos”, “Nuevos medios” y “El público”».

Aunque el origen de esta publicación se ubica en la jornada de difusión científico-técnica «Formas de comunicación interpersonal y nuevos paradigmas mediáticos» que tuvo lugar en la Universidad de Valencia en Mayo de 2005, su configuración excede y completa los objetivos de dicha actividad. En este sentido, junto a las aportaciones inicialmente proporcionadas por los participantes en la Jornada, fue posible contar con trabajos, radicados en similares líneas de investigación, elaborados por investigadores a los que se les solicitó su participación en el proyecto.

La publicación se encuentra bajo licencia Creative Commons y se puede descargar de forma gratuita en formato PDF en http://www.uv.es/demopode/libro1/EcosistemaDigital.pdf

 

 

Charles de Foucauld
Fragancia y Luz del Evangelio
Por Jose Luís Vázquez Borau[1]

 

En cada momento de la historia el Espíritu Santo suscita personas, de carne y hueso como nosotros, para que sean «fragancia y luz del Evangelio» y  nos ayuden a seguir los pasos de Jesús. Son una prueba evidente de que el Espíritu Santo continua actuando en medio de nosotros, pues seres humanos, con sus pecados y  miserias, son transformados, por el amor de Dios, en seres generosos capaces de dar la vida por sus hermanos, dejándose conducir por el mismo dinamismo interior que animaba a Jesús de Nazaret. Este es el caso de Charles de Foucauld que fue beatificado el pasado 13 de noviembre en Roma junto con dos hermanas religiosas: María Pía Pastena (1881-1951), fundadora de las hermanas del Santo Rostro y María Crocifissa Curcio (1877-1957), fundadora de las hermanas carmelitas misioneras de santa Teresa del Niño Jesús.

Quisiera recordar brevemente ahora alguno de los momentos de gozo vividos en Roma con motivo de la beatificación del hermano Charles, tratar de los aspectos más significativos de su vida y ver qué testamento nos deja para seguir viviendo el Evangelio en medio de las circunstancias de nuestro tiempo.

Un momento particularmente especial de la beatificación fue la «vigilia de oración» el sábado por la tarde en el monasterio de Tre Fontane, lugar dónde, según la tradición, murió San Pablo. Hermanas y hermanos venidos de todos los rincones del mundo nos reunimos para dar gracias a Dios por el don de la vida del hermano Charles.

Quisiera comentar que esperaba que viniese gente pero no una «multitud de gente». Fue una sorpresa o un regalo de Dios el poder constatar con los propios ojos, que pese a que en el hoy concreto de cada día los hermanos y hermanas de Foucauld viven inmersos entre los más pequeños y abandonados del pueblo intentando ser «levadura en la masa», pasando inadvertidos como Jesús en Nazaret, por un momento al encontrarse tantas personas reunidas que viven de la misma fuente, fue un motivo intenso para dar gracias a Dios.

Al día siguiente, en la basílica de San Pedro, tuvo lugar la Eucaristía, concelebrada por 65 cardenales y obispos, entre ellos el cardenal Camillo Ruini, obispo vicario de Roma; el cardenal Polycarp Pengo, arzobispo de Dar-se-Salamos; monseñor Andre Vingtrois, arzobispo de París; monseñor Vincent Landel, arzobispo de Rabat (Marruecos); y monseñor Maroun Elias Nimeh Lahham, obispo de Túnez. Tras la celebración eucarística en la que el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos leyó la carta apostólica papal en la que inscribía a estos tres siervos de Dios en el catálogo de los beatos, el pontífice Benedicto XVI vino a la Basílica para venerar sus reliquias. A continuación, dirigió unas palabras de saludo a los peregrinos que llenaban por entero la basílica y la plaza, entre quienes había algunos tuaregs del desierto del Sahara, con sus vestidos azules y su turbante blanco. Hablando en francés, dio gracias a Dios por el testimonio del padre de Foucauld diciendo que «a través de su vida contemplativa escondida en Nazaret encontró la verdad de la humanidad de Jesús, invitándonos a contemplar el misterio de la Encarnación. Descubrió que Jesús, vino para unirse a nosotros en nuestra humanidad, invitándonos a la fraternidad universal, que vivió más tarde en el Sahara, dándonos ejemplo del amor a Cristo (…). Como sacerdote –añadió-, puso la Eucaristía y el Evangelio en el centro de su existencia».

Algunos datos biográficos

Charles de Foucauld nació el 15 de septiembre de 1858 y murió asesinado el 1 de diciembre de 1916 con poco más de 58 años. Se puede decir que estaba en la etapa de madurez de su vida. Ya a los 43 había iniciado su opción fundamental instalándose en Beni-Abbés, en el corazón del Sahara argelino, donde se da cuenta que hay una muchedumbre de personas por evangelizar y un ministerio muy importante que realizar. Pero durante los años que pasa en este oasis del desierto va experimentando una nueva transformación. Rompe con su autoimpuesta clausura. Acepta con sencillez los acontecimientos que van en contra de lo que siempre había creído que era la voluntad de Dios y se deja llevar por las circunstancias, que son manifestación de la voluntad divina. Así, esta obediencia a cada instante le conduce a los tuaregs,  instalándose en medio de ellos el año 1905 en Tamanrasset.

El padre Foucauld ha sido un testigo privilegiado de la experiencia de Dios en medio del mundo. Se ha creído que su presencia en la ermita del Asekrem, el punto más alto de las montañas del Hoggar, o en Tamanrasset, fue un retiro, como antaño hicieron los Padres del Desierto, pero fue todo lo contrario: partió para vivir la vida de Nazaret con los nómadas más aislados, por ser este un lugar de tránsito de las caravanas, que ofrecía grandes ventajas para las relaciones con los tuareg, a los que hospedaba estableciendo relaciones de amistad.

Once años convivirá con ellos, haciéndose uno de tantos, aprendiendo su lengua, sus costumbres, etc. con ánimo evangelizador, aunque nada más sea realizando gestos de bondad. Así, resumiendo, Charles de Foucauld vivió dieciséis años en tierras argelinas, y especialmente once entre los tuaregs hasta que llegó su muerte como acto supremo de entrega a imitación de su hermano mayor Jesús de Nazaret. A nosotros ahora nos interesa señalar los rasgos esenciales de esta última etapa de su vida, para entresacar los nervios espirituales de su existencia, y, así, poderlos encarnar en nuestra realidad. ¿Cómo era su vida? Vida de oración; vida de trabajo, realizando una tarea lingüística inmensa; preocupación por el progreso espiritual y material de las personas con las que vivía; luchando contra toda injusticia; y, finalmente, lanzando un movimiento misionero universal hacia los más pobres y alejados de la Iglesia, que incluye a sacerdotes, religiosos y laicos, unidos «por la comunión de los santos», practicando allí donde se encuentren el «apostolado de la bondad» y asumiendo con la «paciencia de Dios» el desarrollo del misterio de la salvación[2].

Si hay una palabra que exprese mejor el mensaje de aquel que se dejó conducir por el Espíritu de Amor para realizar su misión concreta, es «Nazaret». Es una llamada a vivir el amor apasionado por la persona de Jesús en las situaciones comunes de la vida, como El, que vivió plenamente la relación filial con el Padre, viviendo en el seno de una familia, ejerciendo un oficio, morando en una aldea y caminando por las veredas de Palestina.

La misión del hermano Charles es hacer notar que Nazaret se puede vivir en cualquier situación, en la vida religiosa, en la vida de familia, solo o haciendo vida en común. No es una espiritualidad del desierto ni eremítica; es, por el contrario, una «espiritualidad de la relación» en sus dos dimensiones, la humana y la divina: relación de amor con Dios y relación de amor con las personas que compartimos la vida[3]. Es la imitación de la vida de Jesús, Jesús de Nazaret, que vivió, en medio de las relaciones interpersonales más comunes, una relación única con el Padre[4]. Jacques Maritain actualizaba de este modo el contenido esencial y común a todos los discípulos del hermano Charles, que es su testamento: «Vuestro papel profético consiste en afirmar existencialmente el valor primordial de la proclamación del amor de Jesús a todas las personas, no ya por los grandes medios visibles, sino por el medio invisible o casi invisible de la simple presencia de amor fraternal en medio de los pobres y de los abandonados»[5].

· Páginas de interés

Web oficial del hombre que se llamó hermano de Jesús: http://www.charlesdefoucauld.org/es/index_es.htm

Breve biografía y selección de algunas frases significativas que se le atribuyen: http://www.corazones.org/santos/carlos_de_foucauld.htm

La vida oculta de Charles de Foucault (en inglés): http://ncronline.org/NCR_Online/archives2/2005d/111105/111105a.php

Juan Pablo II subraya las lecciones de Charles de Foucauld: http://www.udayton.edu/mary/resources/spanish/twelven.html

Beatificado en Roma: http://www.cathnews.com/news/511/74.php

[1]José Luis Vázquez Borau (Barcelona 1946), profesor y escritor. Miembro de la Familia espiritual del hermano Charles de Foucauld a partir del año 1972. Ha vivido en diferentes Fraternidades: Francia, Italia, Argelia, Suiza y España. El año 1978 entró a formar parte de la Unión-Sodalidad Charles de Foucauld, la única asociación creada en vida por el mismo Foucauld. Entre los libros de espiritualidad foucouldiana que ha escrito, se pueden destacar: Charles de Foucauld, Fundación Mounier, Madrid 1999; Charles de Foucauld y la espiritualidad de Nazaret, BAC, Madrid 2001; Volver a Nazaret guiados de Foucauld y Luis Massignon, PPC, Madrid 2004; y Consejos evangélicos o Directorio de Charles de Foucauld, BAC, Madrid 2005. Finalmente, ha traducido del francés al castellano el libro de J. F. Six, El Testamento de Charles de Foucauld, de la Editorial San Pablo, Madrid 2005.

[2]Quien desee profundizar más en los últimos años de su vida lo puede hacer leyendo los  libros ya citados: El Testamento de Charles de Foucauld y Consejos evangélicos o Directorio de Charles de Foucauld.

[3]Para profundizar en esto se puede ver el libro ya citado de Volver a Nazaret guiados de Charles de Foucauld y Luis Massignon.

[4]Cf. R. LOURIDE, El cristianismo en el Norte de África, Mapfre, Barcelona 1993, 234-235.

[5]Fragmento de una conferencia dada por Jacques Maritain a los Hermanos de Jesús el año 1964, cuando vivía con ellos en Toulouse.


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 BREVES

Tecnonotas: jubilar el VHS

 

El DVD se ha convertido en una realidad cotidiana en muchos hogares. Son muchas las personas que cuentan con un reproductor de DVD. Sin embargo, no son tantas las que utilizan este formato para grabar la programación.

Resulta habitual que el aparato de televisión tenga conectados a la vez el reproductor de DVD y el grabador de cintas VHS. Esta situación parece un tanto extraña si se considera que en el mercado existe una amplia gama de grabadores digitales de televisión, que presentan una serie de ventajas impensables en la era de la cinta de vídeo y que además mejoran con diferencia la calidad del VHS.

Estos nuevos aparatos, que permiten grabar tanto en formato DVD como en un disco duro de gran memoria conocido como HDD, también sirven para leer discos DVD.

Estos grabadores HDD poseen ventajas superiores a las del grabador DVD. Lo grabado en un DVD no se puede manipular una vez realizada la grabación, el HDD permite editar los programas, eliminando las partes sobrantes.

En http://www.i4u.com/article4560.html se encuentra información de un aparato DVD y HDD a la vez (la información es en inglés).

Características técnicas del HDD http://www.tiendapc.com/SDetails/$pid=211691$sid=1398

La revista PC WORLD ofrece una artículo titulado: «La TV limita las copias» donde se habla de la titularidad de los programas, las grabaciones que se realizan en casa etc. http://www.pcwla.com/pcwla2.nsf/0/
1CA7A894BBF2585F0025701300478FE9

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Hipervínculos solidarios: una Navidad diferente

 

¡Un año más se acerca la Navidad! A muchos este «año más» les puede parecer aburrido, pesado, poco creativo,... pero esto dependerá del sentido que cada uno le quiera dar, desde sus respectivas creencias y tradiciones, familiares y culturales.

Algunos creen que para vivir la Navidad profundamente hay que saber buscar motivos que nos ayuden a celebrar, a vivir la Fiesta. ¿Por qué uno de ellos no puede ser la posibilidad de ayudar a otros a través de esos detalles que en estas fechas nos regalamos? ¡¡¡Seguro que los Reyes Mayos o Papa Noel lo hacen!!!

En Internet se pueden encontrar algunas alternativas en ese sentido:

El Centro de Intercambio y Solidaridad, CIS (http://www.cis-elsalvador.org/navidad.htm) ofrece un espacio de «Artesanía religiosa y para Navidad» donde se pueden adquirir diferentes objetos decorativos.

Equi Mercado (http://www.adsis.org/page.asp?id=59) es una iniciativa de la Fundación Adsis (http://www.adsis.org/page.asp?id=66) para la importación y comercialización de productos de Comercio Justo. En él se ofrecen cestas de Navidad y diversos regalos.

También existen otras que tienen una larga tradición de ofertas solidarias para estas fechas, como por ejemplo Intermonoxfam (http://www.intermonoxfam.org/page.asp?id=1922&idioma=2 , Risolidaria (http://www.risolidaria.org.pe/especial/) o Canal solidario.org (http://es.oneworld.net/article/archive/5644/).

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Esta Semana: La genética condiciona también nuestros comportamientos y actitudes sociales

 

Dos estudios diferentes realizados sobre gemelos y mellizos de Europa y Estados Unidos han descubierto que la genética no sólo conforma nuestra estructura física, sino también determinados comportamientos. Uno de los estudios estableció que la herencia genética es responsable en un 33% de cómo nos sentimos físicamente a lo largo de nuestra vida, y en un 36% de nuestro estado emocional y mental durante toda nuestra existencia. El segundo estudio descubrió que las actitudes sociales también son hereditarias, particularmente la tendencia a la soledad.

Extraído de http://www.tendencias21.net/index.php
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