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Un diario puede escribir la
historia. Recordemos: en 1633 la flota ballenera
de la Sociedad Holandesa de Groenlandia abandonó
con su consentimiento a siete marineros en la
isla de San Mauricio para realizar exploraciones
durante el invierno ártico; en el verano
siguiente, la flota regresó y encontró los siete
cadáveres y una bitácora donde los marineros
apuntaron todo lo que observaron.
Esa bitácora marcó historia.
¿Harán historia quienes hoy en día colman la red
con sus bitácoras personales (llamadas blogs)?
No es esa la pregunta que
responden los bloggers. Tal vez justo es
una reacción inversa. Ante la realidad global,
la sociedad se refugia en la visión más
individual que se pueda alcanzar; ante la
historia que hoy se consigna de manera
mediatizada, al individuo no le queda más que
relatar de manera personal su paso por el mundo
y su visión sobre la historia que le corresponde
construir de manera mínima: la propia.
La velocidad de los
acontecimientos que atestiguamos a través de las
tecnologías convierte al diario en el medio
perfecto para registrar lo vivido, lo
contemplado, lo reflexionado; el medio idóneo
para insertar nuestra existencia con un sentido
dentro de lo masivo y cambiante de la
civilización.
La Red está atestada de bitácoras
personales que arquean los interrogantes: ¿Todo
blog pretende ser literatura? ¿Cómo
diferenciar lo literario de lo no literario?
¿Qué cambio sociológico ha provocado la fiebre
blogger? ¿Qué cambios podemos augurar en
el futuro inmediato de la literatura y la
cultura?
Existe tal diversidad en los
tipos de bitácoras personales como libertad en
la Red para la expresión diversa. Pero en cuanto
a blogs literarios, encontramos bitácoras
que son diarios o páginas de expresión personal,
o bien espacios aprovechados para publicar
textos literarios (relatos, cuentos, poemas,
novelas, crónicas, ensayos), y por último los blogs dedicados a
promover la literatura de la blogosfera y
del mundo editorial impreso.
Diarios personales
El escritor alemán Ernst Jünger
(1895-1998) tiene mucho que enseñarnos hoy por
su brío para redactar diarios durante la II
Guerra Mundial y en la posguerra hasta los
agitados años 70.
En el prólogo del volumen 1 de
sus Diarios, señala sobre los
exploradores del Ártico: «Su diario es
literatura nueva, de la cual puede decirse,
hablando en términos muy generales, que su nota
específica está en que el espíritu se aparta del
objeto, en que el autor se separa del mundo (…)
De tal mundo forman parte la observación cada
vez más cuidadosa, la conciencia fuerte, la
soledad y, por fin, también el dolor».
Es esa separación del yo y el
entorno lo que abre un espacio para
literaturizar la observación que elaboramos
sobre el mundo. A mayor conciencia, mayor
cercanía con la literatura.
Las líneas divisorias entre un
diario personal y la ficción literaria son
volubles. En septiembre del 2003 apareció en la
blogosfera «Más
respeto, que soy tu madre, el
diario de una mujer gorda»
(http://mujergorda.bitacoras.com/).
Los lectores empezaron a congregarse en torno al
blog de esa mujer irritada que contaba
las vicisitudes de su familia, los Bertotti. Al
tiempo de contar con la audiencia más grande que
una bitácora personal pudiera tener, se
descubrió: Mirta era un personaje que inventó
Hernán Casciari (Argentina, 1971), un escritor y
periodista argentino galardonado con varios
premios literarios:
el primer premio de novela en la
Bienal de Arte de Buenos Aires (1991), con la
obra Subir de espaldas la vida, y el
premio Juan Rulfo (París, 1998), con Nosotros
lavamos nuestra ropa sucia.
Casciari se defiende en una
entrevista: «En la mayoría de los blogs
autobiográficos se cuela mucha ficción también.
Nadie dice absolutamente la verdad, siempre se
tiende a adornarlo porque es difícil que cada
día te pasen cosas interesantes»
(El País, 16 de octubre de
2005).
El éxito de Casciari ha llevado
al personaje de Mirta Bertotti –la mujer gorda-
al centro de un cortometraje en Argentina y a
que Plaza&Janés imprima las historias que los
cibernautas pueden leer de manera gratuita en la
red; su blog «Más
respeto, que soy tu madre» ganó recientemente el
Segundo Concurso Internacional de Weblog de la
Deutsche Welle– The BOBs 2005.
Bitácoras literarias personales
Muchos escritores han limitado su
acceso a los lectores por no formar parte de los
circuitos profesionales de la literatura
(instituciones, editoriales, medios de
comunicación), y han encontrado en la
blogosfera una audiencia con cierta
fidelidad y con gran capacidad de
retroalimentación.
La frustración que genera el
esperar un respaldo editorial para publicar los
textos se relaja con la exhibición electrónica;
y el enorme aislamiento entre autor y lector se
disipa por el intercambio cibernético.
¿Esta realidad trastoca el acto
creativo o cómo concebimos literatura? Sí creo
que la inmediatez en el intercambio entre autor
y lector puede generar un tipo de texto más
ligero y acomodado a los parámetros del lector
medio; el valor de la crítica especializada
arriesga su valía si el escritor escucha con
mayor interés y conveniencia la crítica de su
círculo fiel de lectores.
Los factores de éxito de una
bitácora no están emparentados muy cercanamente
con los requisitos literarios formales. José
Luis Orihuela, teórico de las tecnologías de la
información de la Universidad de Navarra,
sostiene: «Entre los factores que contribuyen a
la consolidación de un Weblog como referente
figuran su antigüedad, la calidad de sus
contenidos, la frecuencia de publicación, la
participación del autor en la cultura de la
blogosfera,
su prestigio, las referencias que reciba el blog
y el reconocimiento de los propios pares» (El
País, 16 de octubre de 2005).
El esfuerzo que despliega sobre
la escritura en bitácoras electrónicas puede
distraer al autor –amateur o avezado- de la
conciencia de una obra más compacta, con más
peso, con una visión de composición y creación
más amplia dentro de su mundo imaginario.
La discusión ya trasnochada de si
el libro va a desaparecer o no, se refresca con
algunos bloggers que defienden la
publicación electrónica como sustituto digno de
la impresa. Otros ven en la publicación
electrónica sólo una antesala y vía de promoción
para firmar con casas editoriales tradicionales.
Es una tarea titánica para los
lectores el discernir la literatura de calidad
entre tanta palabra vertida sin criba en la red.
La mejor manera en que un autor
puede resolver esta situación es alojar los
blogs personales dentro de directorios.
Directorios de
Blogs
Estos directorios funcionan como
un cedazo y aparador de bitácoras con destacado
valor literario o crítico. Al mismo tiempo
promueven ciertas bitácoras recomendadas y
publican una especie de ranking medido por votos
de lectores o por un control informático interno
que cuenta el número de visitas que recibe cada
blog inscrito.
Uno de estos directorios (http://www.blogueratura.com/)
escribe como lema principal:
«una
generación se leerá en boceto, antes de la obra».
La mediatización inicial de la
obra fuerza al autor a tomar conciencia de un
mercado de lectores: cómo funcionan ciertos
elementos; cuánta popularidad puede obtenerse al
satisfacer al lector (aunque sea para un público
de 50 personas), y con qué periodicidad conviene
alimentar la bitácora para conservar el interés
de los lectores.
El autor pierde un poco la
inocencia que antes poseía al momento de
escribir, gracias a la demora que se alargaba
entre la obra y su impresión (si ese momento
llegaba algún día). A cambio el autor gana
puentes con los lectores, tácticas para captar
la atención; contar con un boceto probado por el
círculo de lectores que piensan y consumen como
los que compran en las librerías. Estos
directorios pueden ser una especie de grupo de
enfoque para estudiar el mercado y evaluar el
trabajo propio.
La palabra
Independientemente de purismos
formales, ningún escritor o amante de la palabra
le negará al fenómeno blog una sonrisa de
satisfacción y buena expectativa.
Gran esperanza para los
escritores significa una audiencia por millares
que está dispuesta no sólo a escribir sino a
leer en la blogosfera; gran esperanza
para la cultura si la palabra escrita retoma
relevancia frente a la imagen; gran esperanza
para el ser humano si logra ordenar su
interioridad, en un juego de luz y sombra, con
el lenguaje compartido en la Red; gran esperanza
para la civilización si empuja a la expresión
artística a orientar el devenir de la humanidad.
Jünger, quien escribió bajo la
prohibición de Hitler, anota en el prólogo de
Radiaciones que la literatura a través de
los diarios es «el único diálogo posible que
subsiste en el Estado total».
«Así que el escribir no deja de entrañar un
riesgo muy alto, exige examen y una reflexión
más profundos que los que se necesitan para
conducir regimientos de combate».
La palabra posee una magia que
está registrada en las principales cosmogonías
del mundo: es la que reina y alimenta la
blogosfera. Es la palabra la que ha salvado
de la ignominia a civilizaciones y a mujeres y
hombres concretos, como a Ernst Jünger, que
sobrevivió a Hitler gracias ella: pero por
encima de esa magia «se alza la bóveda del
lenguaje hacia una libertad nueva, que cambia y
a la vez conserva la palabra».
Basta con que las bitácoras
literarias sean una especie de invernadero para
la palabra escrita. Sólo con eso, valen ya la
pena.
Páginas de interés
Jünger, Ernst, Radiaciones,
Diarios de la Segunda Guerra Mundial
(Barcelona: Tusquets, 1989), 9-20.
http://www.elpais.es/articulo/elpepspor/20051016elpepspor_2/Tes/
Directorios de blogs
literarios:
http://dir.blogflux.com/cat/literature.html
http://www.ciudadblog.net/
http://www.blogueratura.com/
* María Antonieta Mendívil
(México, 1971): escribe
poesía (Cuenta Regresiva, ISC 1992) y
novela (Otros Tiempos, Equilibrio
Editores 1999). Ha sido articulista y editora de
revistas culturales y de pensamiento en México y
España. Actualmente asesora a ayuntamientos
mexicanos en comunicación y programas de
participación ciudadana.

IDEAS EN RED:
«El énfasis
en la capacidad para proveer múltiples formas de
comunicación, movilidad y formas de proximidad
con respecto al cuerpo son aspectos que
caracterizan el desarrollo del diseño de las TIC
contemporáneamente. ¿Qué nos dicen estos diseños
y sus usos sociales sobre la reconfiguración del
espacio urbano y sus ritmos, sobre la forma en
la que nos pensamos y elaboramos nuestras
relaciones sociales en la contemporaneidad? ¿Qué
sucede cuando el espacio físico se entrelaza con
otras formas espaciales producto de los canales
comunicacionales a través de las tecnologías
móviles? ¿Cómo se redefine el concepto de
intimidad y proxemia, la relación
público/privado, entre otros? En la antesala de
estas tecnologías se hace necesario una profunda
reflexión sobre sus tendencias, las biopolíticas
implicadas y las formas emergentes de nuevas
socialidades que podrían poner en cuestión la
forma en la que tradicionalmente nos acercamos a
conceptos tales como comunidad, sociedad y
grupos».
De
Heidi J.Figueroa Barriera, disponible en
http://teknokultura.uprrp.edu/editorial_conv_contac/editorial.htm


LECTURA SUGERENTE:
«Diversidad cultural y mundialización»
De
Armand Mattelart
Paidós, Barcelona 2006
176 páginas
La mundialización de las industrias culturales
ha introducido los «productos de la mente» en el
corazón de las negociaciones sobre la
liberalización de los intercambios. El tema de
la diversidad cultural, mantenido bajo un cierto
control durante mucho tiempo, ha irrumpido con
fuerza ante las grandes instancias
internacionales. Cabe preguntarse si la
preservación de la diversidad es responsabilidad
de las políticas públicas o si puede
satisfacerse con la multiplicación de la oferta
mercantil de bienes y servicios.
La idea misma de diversidad cultural oculta
realidades y posiciones contradictorias. Eje
crítico del nuevo orden mundial, constituye el
principio de un concepto distinto de la
democracia. Pero también es la garantía del
nuevo modo de gestión del mercado global. ¿Cuál
es la relación entre excepción y diversidad
cultural? ¿Por qué la Unión Europea ha cambiado
la primera por la segunda? ¿Se trata sólo de
garantizar que cada ámbito cultural tenga la
posibilidad de producir sus propias imágenes o
de ir más allá y legitimar una nueva filosofía
general que sustraiga los bienes comunes de la
humanidad de la ley del librecambio?
Extraído de
http://www.paidos.com/lib.asp?COD=34168

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