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SOI - Servicio de Observación sobre Internet - RIIAL
ObservatorioDigital.net |
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BOLETÍN SEMANAL nº 341
Del 13 al 19 de febrero de 2006
OFF LINE
Lao Tse
«Quien pueda ver más allá del
miedo siempre estará a salvo»
Movilidad
responsable
Por Rodrigo Prieto
Palabras clave:
movilidad, seguridad vial, educación vial,
prevención, accidentabilidad.
Resumen:
la reducción de la accidentabilidad vial
requiere un cambio de perspectiva que ponga
énfasis en la formación de actitudes de respeto
y prudencia en los conductores y peatones; sin
embargo, este objetivo se hace muy difícil
si la sociedad entera funciona con los criterios
exactamente opuestos.
IDEAS
EN RED:
«El lenguaje oficial reconoce…»
De Eduardo Galeano
LECTURA
SUGERENTE:
«Atando sentimientos con palabras»
De
Cristóbal
Gómez Mayorga
Albert
Laszlo Barabasi
«La nueva ciencia en red»
Por Eulalia Bernardone
Palabras clave:
red, Internet, nodos, hubs, ecosistemas,
conexiones múltiples.
Resumen:
desde hace varias décadas muchos
investigadores de las «ciencias duras» vienen
trabajando en la teoría de red; sin embargo, fue
gracias a los aportes de Laszlo Barabasi que
estos planteamientos han confluido en un
paradigma de conocimiento que se aplica no sólo
a problemas físicos o químicos, sino también a
la naturaleza –entendida como ecosistema- y a
las relaciones sociales en general. Por supuesto
Internet ha sido contexto y objeto facilitador
de estos desarrollos.
BREVES
POR THELMA GILSAMANIEGO Y MARTA MIQUEL
Tecnonotas:
compartir
es vivir

Time out:
tiempo
libre o salud

Esta semana:
infopensamiento
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Movilidad responsable
Por Rodrigo Prieto |
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El XXI es el primer siglo de la
historia que nace al son de los motores. De
hecho, el clásico modelo «T», de la Ford, vio la
luz recién en 1908, y lo hizo como lujo que sólo
unos pocos se podían permitir. No fue sino hasta
la década de 1950 aproximadamente que el acceso
al automóvil se universalizó, generando con
ello, toda una revolución en el transporte, que
relativizó la concepción del tiempo y el
espacio, y ocasionó una transformación radical
de la morfología de las ciudades más importantes
del mundo.
De modo que para gran parte de
quienes hoy tenemos menos de 45 años, el coche
es un medio de transporte tan habitual como lo
fueron el caballo o los tranvías para nuestros
antepasados.
Pese a esta familiaridad con el
coche, las cifras de siniestralidad vial parecen
demostrar lo contrario. De hecho en el 2005
murieron más de 1 millón 200 mil personas en todo
el mundo como consecuencia de accidentes de
tráfico, y otros 50 millones resultaron heridas
de diversa gravedad (http://www.eluniverso.com/2006/01/07/21/
a52f4e7aa1db489ea7977f2b4b0513e4.html?EUID).
¿A qué se debe esta situación?
¿Es que no sabemos conducir? ¿Qué hay que hacer
para que estas cifras desaparezcan o al menos se
reduzcan al mínimo?
Durante años todas las
investigaciones y esfuerzos al respecto se
centraban en la evaluación y mejoramiento de las
infraestructuras viales (carreteras, señalética,
planificación urbana); sin embargo en la última
década la mirada se ha ido focalizando poco a
poco en lo que los especialistas llaman el
«factor humano» de la movilidad (http://www.supermotor.com/revista/actualidad/2003/10/242466.html).
Por cierto, de la misma forma en
que ha cambiado el objeto de análisis, se ha
modificado también el lenguaje con que se
denomina este campo de trabajo. Ya no se habla
de seguridad vial, sino de movilidad; y,
específicamente en el ámbito educativo, de
educación para la movilidad, o bien de
«movilidad responsable».
En lo que respecta a los índices
de siniestralidad, el primer enfoque pone el
énfasis en la variable estructural de la
movilidad y en las aptitudes de los
conductores para conducir un coche. Por su
parte, la perspectiva de la movilidad
responsable apunta a las actitudes de
conductores y peatones, o en otras palabras, a
la disposición ética que prima en éstos a la
hora de realizar cualquier tipo de
desplazamiento.
Terreno resbaladizo
Hablar de ética es siempre un
terreno resbaladizo pues no se trata de
estructuras metálicas ni de programas
informáticos, sino de valores que se ponen en
juego en las múltiples situaciones en las que
participamos día a día. De aquí que la promoción
de la movilidad responsable sea hoy un desafío
complejo y transversal, que pone en entredicho
ya no sólo la cuestión urbana, sino las mismas
bases de la sociedad occidental.
No, no es una exageración, pues
cuando se trata de valores, hablamos de los
criterios que nos mueven y las prácticas que
realizamos, las cuales nos configuran como seres
humanos, aunque a veces dicha «humanidad»
parezca ausente en muchas de nuestras acciones.
¿Y cuáles son estos valores?
Aunque no se puede generalizar -menos en un
campo tan personal como éste- lo cierto es que
los modelos de funcionamiento social puedan dar
importantes pistas respecto de ellos. Por
ejemplo, simplificando al máximo podríamos decir
que en la esfera productiva (factor clave de la
configuración social actual), los valores que
suelen primar son el de la optimización (lograr
un objetivo en el menor tiempo y con los mínimos
recursos posible), el de la competencia (ganar,
a cualquier costo) y por supuesto un afán de
lucro no sólo económico sino también personal y
social (el deseo permanente de obtener
beneficios de todo lo que se haga). A estos se
suman también el valor de la libertad (hacer lo
que quiera, cuando quiera y de la forma que
quiera) y del individualismo (yo primero, yo
segundo, yo tercero). Sin temor a equivocarnos
podríamos afirmar que la ética predominante
actualmente en la sociedad occidental se basa en
una combinación de estos postulados, a los que
se suman –por fortuna- diferentes dosis de
solidaridad y conciencia social en algunos
casos.
Aplicado al ámbito de la
movilidad, estos valores se traducen por ejemplo
en una industria automotriz que año a año diseña
y fabrica miles de coches capaces de alcanzar
velocidades cada vez más altas (e
imperceptibles, gracias a maravillosos sistemas
de amortiguación), coches que además se
publicitan asociándolos directamente con un
estatus social, con la libertad de llegar a
cualquier lugar, con una comodidad incomparable
y como herramienta de una viril y garantizada
seducción. Por supuesto, jamás se habla de las
«contraindicaciones» de su uso irresponsable:
millones de muertes cada año.
Otra manifestación de estos
valores en el ámbito de la movilidad, son una
serie de videojuegos en los que mientras más
atrevida y veloz sea la conducción de los
jugadores, más posibilidades tienen de ganar. El
extremo de esta tendencia es «Carmaggedon» (http://www.escalofrio.com/plantilla.php?idf=264),
un videojuego en que el jugador gana más puntos
mientras más personas atropelle. Afortunadamente
el juego fue prohibido en varios países, aunque
a estas alturas ya está más que obsoleto (y
probablemente nadie lo juega) pues tiene una
gráfica bidimensional bastante básica -y
aburrida- en comparación al formato 3D casi
cinematográfico de los videojuegos actuales.
Sin ir más lejos, probablemente
en las grandes ciudades estamos tan
acostumbrados a ver (o cometer) infracciones de
tránsito que ya ni nos damos cuenta de ellas.
Pasarse un semáforo en rojo, frenar bruscamente
ante el paso de peatones, aparcar en zonas
prohibidas, circular en sentido contrario aunque
sea unos pocos metros, conducir sin cinturón de
seguridad o sin luces… son prácticas tan
cotidianas que ya no nos sorprenden.
Contradicciones peligrosas
En un escenario donde se combinan
todas estas situaciones, es fácil que los
mensajes que promueven una movilidad responsable
caigan en saco roto, pues si las prácticas
cotidianas constituyen un enorme caudal que
avanza en la dirección de los valores antes
descritos, los esfuerzos que abogan por el
respeto de la vida y de la dignidad humana, o
por la solidaridad y la colaboración, son apenas
un riachuelo insignificante.
De nada sirve enseñar las normas
del tránsito a niños y adolescentes, si muchas
veces, a la salida de sus centros de estudio ni
siquiera tienen aceras adecuadas o pasos de
cebra para moverse con tranquilidad y sin
riesgos. De nada sirve, hablarles de la
conducción con precaución, cuando los ídolos
mediáticos del momento son jóvenes conductores
profesionales de motocicletas o coches fórmula
1. De nada sirve insistirles en el uso del
cinturón de seguridad, si sus padres rehúsan
usarlo.
Para nadie es un misterio –y los
pedagogos lo pueden corroborar- que los niños
aprenden más por el ejemplo que por los sermones
o discursos, de modo que, mientras las prácticas
cotidianas mayoritarias en el ámbito de la
movilidad no cambien, la siniestralidad vial
seguirá cobrando miles de vidas cada año.
Algunas pistas a seguir
Por supuesto el tema es mucho más
complejo de lo que aquí se ha expuesto, sobre
todo si se tienen en cuenta las millonarias
cifras que se mueven en la industria automotriz,
en las constructoras de carreteras, en los
seguros de vida y sin duda, en la actividad
petrolífera (por cuyo dominio se han desatado
cruentas guerras). Y mucho más complejo aún si
se considera que la transformación de los
valores no es cuestión de un día para otro, sino
de años, incluso décadas.
De modo que –como siempre- sería
irresponsable pretender dar respuestas o
proponer soluciones generales para enfrentar
este fenómeno. Con mucho, apenas es posible
sugerir algunas ideas.
Primero que todo, señalar que el
ámbito de la movilidad es un mundo muy complejo,
lleno de variables, técnicas y humanas y en el
cual se ponen en juego una serie de criterios
económicos, políticos incluso psicológicos y
afectivos, de las distintas personas en él
involucradas. A partir de aquí, una primera
pista apunta hacia la necesidad de acotar al
máximo posible las diferentes vertientes del
tema. No cabe duda de que las causas de la accidentabilidad vial de los adolescentes entre
14 y 18 años son muy diferentes de las de las
personas de entre 35 y 44 años; como tampoco son
equiparables los mensajes que cada uno puede
comprender y está dispuesto a asumir. Por tanto,
se han de estudiar de la manera más acotada
posible las diferentes realidades y a partir de
ahí, diseñar estrategias interdisciplinarias
para hacerles frente.
Teniendo en cuenta las profundas
contradicciones que comentábamos más arriba, se
ha de poner especial atención sobre todo en los
mensajes mediáticos masivos (publicidad, medios
de comunicación y videojuegos), de modo de
construir un mensaje potente y coherente según
el cual la movilidad sea entendida como una
actividad socialmente responsable.
Pero quizá lo más importante –y
no sólo en el ámbito de la movilidad- es la
necesidad de educar personas (cualquiera
que sea su
edad y condición) sensatas, capaces de pensar
reflexivamente respecto de sus propias acciones
y de sus consecuencias, que no sean meros
«autómatas cumple reglas», sino seres humanos,
inteligentes, que evalúen y decidan en las
distintas situaciones cotidianas en que
participan, cuál es el comportamiento más
pertinente y adecuado partiendo de la base del
respeto de la vida (y la salud y la dignidad)
propia y de los demás.
Páginas de interés
La ONU y la seguridad vial:
http://www.eluniverso.com/2006/01/07/21/
a52f4e7aa1db489ea7977f2b4b0513e4.html?EUID=
Instituto Mapfre de Seguridad
vial:
http://www.mapfre.com/fundaciones/es/
InstitutoMapfreSeguridadVial/home_principal_IMSV.shtml
Dirección General de Tráfico de
España (DGT):
http://www.dgt.es/indices/dgtHtm_Portada_es.html
Real Automóvil Club de España
(RACE):
http://www.race.es/historia/index.html
Comisariado Europeo del
Automóvil:
http://www.cea-online.es/quienessomos.asp?


IDEAS EN RED:
«El lenguaje oficial reconoce a los derechos de
las mujeres, entre los derechos de las minorías,
como si la mitad masculina de la humanidad fuera
la mayoría. En lugar de dictadura militar, se
dice proceso. Las torturas se llaman apremios
ilegales, o también presiones físicas y
psicológicas. Cuando los ladrones son de buena
familia, no son ladrones, sino cleptómanos.
El saqueo de
los fondos públicos por los políticos corruptos
responde al nombre de enriquecimiento ilícito.
Se llaman
accidentes los crímenes que cometen los
automóviles. Para decir ciegos, se dice no
videntes, un negro es un hombre de color. Donde
dice larga y penosa enfermedad, debe leerse
cáncer o SIDA. Repentina dolencia significa
infarto, nunca se dice muerte, sino desaparición
física. Tampoco son muertos los seres humanos
aniquilados en las operaciones militares.
Los muertos
en batalla son bajas, y los civiles que la ligan
sin comerla ni beberla, son daños colaterales».
Tomado del
libro «Patas Arriba. La escuela del Mundo al
revés», de Eduardo Galeano. Editorial Siglo XXI,
1998


LECTURA SUGERENTE:
«Atando sentimientos con palabras»
De
Cristóbal
Gómez Mayorga
Publicaciones M.C.E.P. Sevilla, 2004
Es necesario,
hoy más que nunca, que los maestros y maestras
escribamos sobre lo que pasa en nuestras aulas.
No desde la queja, sino desde el disfrute, no
desde la miope mirada de las conductas, sino
desde la profunda visión de las personas que la
Habitamos, no desde la objetividad académica,
sino desde la subjetividad de los que vivimos
cada día en ellas.
En este trabajo se reflexiona sobre situaciones
reales de clase y se describen soluciones a los
conflictos diarios desde una visión Sentimental.
Es necesario vivir los sentimientos, jugarlos,
aprenderlos en situaciones educativas vivas, en
las que aflore todo nuestro ser: conflictos
diarios, riñas, miedos, actos de cariño,
saludos, enfados, etc., pero, sobre todo, es
necesario hablar de ello.
Lejos de realizar programaciones estructuradas
para trabajar la alegría, la tristeza, la ira,
la angustia, los celos, o la vergüenza, debemos
estar atentos a lo que ocurre diariamente en
nuestros centros educativos para darle un
tratamiento educativo. Poner nombre a lo que
sentimos es una forma de controlarnos, porque
las palabras son lazos que atan los sentimientos
y no dejan que se desboquen. Demos nombre a lo
que sentimos. Hablando de ellos estaremos construyendo los
cimientos de una personalidad estable y
equilibrada. bella y útil función del lenguaje,
la de atar sentimientos.
Extraído de
http://quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=biblioteca.
VisualizaLibroIU.visualiza&filtro_categorias=&libro_id=6892

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Albert Laszlo Barabasi
«La nueva ciencia en red»
Por Eulalia Bernardone |
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Por mucho tiempo, el ser humano ha estudiado y
se ha enfocado al estudio de las redes. Ya en
1780 se estudiaban las redes como forma
matemática abstracta.
Una red está compuesta a base
de nodos y conexiones. En el análisis
posterior se asumió que esas conexiones
estaban distribuidas al azar. Este estudio que
explora las propiedades de las redes, obedece
a la ley de distribución al azar, o ley
normal.
Paul Erdos y Alfred Rènyi son
algunos de los principales estudiosos de las
redes; sin embargo, sus teorías aleatorias se
han quedado cortas para explicar las redes
sociales y la tan usada y compleja Internet.
Albert Laszlo Barabasi en su
libro «Linked, The new science of networks»
(«Conectados, la nueva ciencia en red»),
explica la reciente investigación que ha
desarrollado al respecto.
Javier Soberón Mainero,
especialista en ciencias genómicas, explica
los aspectos más relevantes de la
investigación de Barabasi, a partir de sus
conocimientos como investigador de las redes
en la genética.
¿Quién es Laszlo Barabasi?
Laszlo Barabasi es un referente
mundial en el ámbito de las redes, su
pretensión y vocación es descubrir las redes
de todo tipo. Nació en Transilvania, pero fue
educado en Hungría, país de grandes
matemáticos. Actualmente vive en Estados
Unidos y es profesor en la Universidad de
Notre Dame, en Indiana. Barabasi es matemático
y físico, experto en redes. Descubridor de
propiedades de las redes no descritas por la
teoría de ley normal en 1995. En su libro
publicado en 2002, «Linked, The new science of
networks», describe perfectamente estas nuevas
teorías y su aplicación en la vida diaria.
¿Cuál es la teoría de Barabasi?
Lo que Barabasi dice es que las
redes tienen una estructura descubierta por el
hombre que obedecen a otra estructura llamada
ley de potencia, o ley de parapeto o sin
escala, es decir que se centra en el 20% de
las prioridades encontrando ahí mismo el 80%
de sus problemas. Ejemplo: El 20% de los
trabajadores produce el 80% de la producción
de una empresa.
Sus propiedades son dadas en la
evolución, son leyes vivas, dinámicas. Surge
otro aspecto, las redes están unidas por nodos
que están en todas partes; en las células, en
las relaciones, etc. Al obedecer a la ley de
potencia y no a la de la distribución normal
surge los llamados «hubs» (ejes). Éstos
serían los centros de una rueda de carreta. Es
un punto, un nodo muy conectado.
Los hubs no estaban
descritos antes y son muy importantes puesto
que se encuentran en todas las redes.
Son propiedades
emergentes que surgen de las redes donde hay
orden e información.
Barabasi empieza a ver
hallazgos en Internet, luego en la célula
donde descubre reacciones químicas. Descubre
las conexiones físicas entre las computadoras
de universidades por ejemplo. Los aeropuertos
y las comunidades humanas, las conexiones
telefónicas, las matemáticas, etc.
Las propiedades encontradas en
todas estas redes de distintos tipos van
pasando y teniendo otras conexiones a su vez
con miles de diferentes sistemas. Va dando
cualidad a las redes que va descubriendo.
Diferencia también aquellas redes que operan o
que siguen la estructura de una red de las
normales o al azar y aquellas que siguen la
ley de potencia. Algunas carreteras obedecen a
la primera y algunos aeropuertos. Pero hay
otros aeropuertos con más de 200 vuelos. Es
decir que un aeropuerto como el de Atlanta,
Georgia en Estados Unidos con una confluencia
de 250 vuelos diarios obedece a la ley de
potencia siendo este aeropuerto un hub,
es decir un eje que sirve para conectar vuelos
a todas partes del mundo.
De esas nuevas propiedades de
los sistemas evolucionados surge el estudio de
comportamiento químico, de robustés o
tolerancia a errores o ataques. Por ejemplo,
normalmente una red de redes permite enfrentar
los problemas que surgen en un punto gracias a
los recursos distribuidos en el conjunto.
Pueden, sin embargo, darse casos de «fallos en
cascada» (cascading failures), versión
actualizada de la teoría de los dominós.
«Los fallos en cascada son
comunes en las redes más complejas. Es uno de
los vicios de la sociedad en red y tenemos que
aceptarlo a la par de sus virtudes», explica
Barabasi.
¿Qué importancia tiene para la
vida cotidiana este descubrimiento?
Es importante desde el punto de
vista que todos los seres humanos usamos
redes. Comprender lo que usamos todos, los 365
días del año es importante para entender
nuestra propia naturaleza. Las redes sociales
son importantes para el trabajo por ejemplo.
Por lo cual es importante para el estudio de
las sociedades. En las redes biológicas está
el paradigma del genoma humano que da origen a
la ciencia genómica recientemente descubierta
que se convierte en ciencia de las redes.
Antes se estudiaba una proteína
a la vez, un gen a la vez, lo cual era un
estudio disgregatorio.
La genómica es una ciencia que
se debe trabajar en función de las redes.
Antes se estudiaban las enfermedades en el
proceso disgregatorio mencionado, dificultando
en ocasiones el avance médico o retardándolo.
La proteína P53 está involucrada en miles de
procesos biológicos. Por lo cual yo diría que
las redes de comportamiento social, biológico,
etc. son importantes para la vida cotidiana y
para su estudio. Barabasi tiene muchos
seguidores y es muy citado en su área pero
también tiene muchos detractores.
El libro señala claramente las
leyes mencionadas anteriormente a las cuales
obedecen las redes: 1. Crecimiento (growth):
constantemente se van agregando nuevos nodos a
la red. 2. Adjunción preferencial (preferential
attachment): dada la elección entre dos
nodos, se elegirá enlazar con el nodo más
conectado. En esa lógica, las prioridades de
las redes son: 1. Cantidad de enlaces; 2.
Fitness (propiedad, conveniencia,
oportunidad); 3. Antigüedad.
Este descubrimiento nos ayudará
a comprender mejor nuestro funcionamiento y de
todas aquellas redes que nos rodean (Internet,
cuerpo humano, ecología, sociedad, trabajo,
etc.). Pero dejando claro que la Web rompe con
la idea falsa que ésta es democrática, por el
contrario, respalda la acción en cadena y la
capacidad de esa acción de producir
beneficios.
Así nos explica el doctor
Soberón desde su óptica también científica la
teoría que hoy en día está haciendo revuelo en
todo ámbito social, biológico, ecológico, etc.
Desde la experiencia de
Barabasi nuestra existencia biológica y mundo
social tratan de una fascinante historia de
interrelación. Nada sucedió en forma aislada.
Vivimos en un mundo pequeño donde todo está
enlazado con todo y donde la tecnología de
finales del siglo XX ha permitido reducir aún
más las distancias de esa interrelación. Si
todo esto ya lo sabemos, la evolución de
Internet ha servido para estudiar el fenómeno
de las redes complejas con mayor atención.
Aunque hecha por el hombre, Internet no es un
diseño centralizado. Barabasi menciona que
estructuralmente, es más parecida a un
ecosistema (otro ejemplo de red) que a un
reloj suizo.
Pensar en red es lo que nos
propone el físico húngaro, que además se
preocupa por hacer de la Universidad en la que
trabaja una ciencia experimental.
Somos redes sociales, estamos
hechos a base de redes y nos comunicamos a
través de ellas. Lo que nos rodea conforma una
gigantesca red de redes. Por lo cual sería
importante asumir nuestra naturaleza desde la
perspectiva de seres intercomunicados e
interrelacionados, conformando un universo
enorme de posibilidades y sugerencias, donde
fuéramos capaces de ver que el bien producido
a alguien traerá consecuencias en esa
dirección, lo mismo con el contrario. Pues no
somos seres aislados con una dinámica propia y
personal solamente sino que nuestras acciones
acarrean otras tantas en beneficio o perjuicio
de nuestro trabajo y de quienes nos rodean.

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BREVES
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Tecnonotas: compartir es vivir |
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No son pocas las ocasiones en
que un internauta encuentra una canción, una
imagen o vídeo curioso en la Red que desea
compartir con otros. En el caso de las
imágenes, la forma más usual de envio es por
correo electrónico al contacto deseado. Una
sola imagen no suele pesar mucho o puede ser
retocada con un programa de edición para
liberarla de peso. Sin embargo, si lo que se
desea que el otro vea es un álbum completo de
fotografías, el correo se convierte en un
medio lento, dado el considerable peso del
archivo. Lo mismo ocurre con las canciones,
los discos completos y los vídeos. Muchos
servidores de correo advierten de que un
mensaje que pesa más de un mega no tiene
garantizado su correcto envío.
Para estos casos se ha creado una aplicación
que lleva por nombre Project Neon Se
trata de una página Web en la que el usuario
personaliza un espacio propio y selecciona del
escritorio de su ordenador aquellos archivos
que desea compartir con otros usuarios. Los
archivos se ordenan en álbumes (ya sean de
fotos, canciones, podcast o vídeos) que están
en todo momento accesibles en el sitio
personal del usuario; aunque realmente estos
archivos permanecen en el disco duro, por lo
que la capacidad de Project Neon sólo
se ve limitada por la memoria del disco duro
del ordenador.
Su instalación y uso es sencillo por lo que
facilita a los usuarios novatos su
utilización. Para más información en
http://www.projectneon.divx.com/index.jsp?
safesearch=true&_pd=true

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Time out: tiempo libre o salud |
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El baile es una modalidad expresiva del ser
humano que ayuda a tener control del cuerpo, a
mantener el buen humor, a liberar tensiones,
ansiedad, y a combatir los temores creados por
la mente. A nivel muscular tonifica y reduce la
tensión, principalmente en hombros, cuello y
espalda, a nivel pulmonar aumenta la capacidad
de respiración y en el corazón incrementa la
irrigación de los tejidos, lo cual permite que
las células del cuerpo estén abastecidas por
mayor cantidad de oxígeno y sangre rica en
nutrientes.
En 1973, en el marco clínico del
Hospital Psiquiátrico de La Habana
y del Ballet Nacional de Cuba,
nació el «psicoballet»,
un método terapéutico que armoniza ciencia y arte en
beneficio de personas con necesidades
especiales como
discapacidades emocionales, mentales, motoras y
sensoriales (http://www.cubavision.cubaWeb.cu/especiales/12-4-2002/especiales_detalles1.asp).
Un artículo interesante sobre el
baile y sus beneficios en el ser humano es: «El
poder curativo del baile» (http://portal.vozprosaludmental.org.mx/modules.
php?name=News&file=article&sid=94), el cual
señala que «el movimiento es, por lo tanto, una
señal no verbal, que permite al individuo
expresar o confrontar, en lo más íntimo,
pensamientos y sentimientos, algunas de las
veces, subconscientes. El expresar esas
emociones a través de movimientos puede permitir
a
los individuos, deshacerse de barreras mentales
que pudieron habérseles prevenido, llevar vidas
psicológicamente saludables».
La Web de Psicología y
Medicina (http://www.cepvi.com/articulos/arte2.htm) habla de la importancia del baile y de sus
raíces en la cultura africana.
De la danza como terapia también
habla Tamara Herraiz en
http://shoppingba.infobae.com/infofitness/home/
nota_detalle.php?idxnota=391&idxrubro=26
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Esta semana: infopensamiento |
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Investigadores de la Carleton
University de Canadá proponen un nuevo sistema
de seguridad informática: sustituir las claves
de acceso por pensamientos. En un trabajo
todavía no publicado, consideran que los
actuales interfaces entre el cerebro y los
ordenadores pueden programarse para reconocer a
cada persona por sus pensamientos. Explican que
las señales emitidas por el cerebro son
diferentes según cada persona, aunque piensen lo
mismo, por lo que si un ordenador es
capaz de reconocer los pensamientos de un
usuario, nadie podría acceder a zonas de
seguridad aunque pensara las claves registradas.
Esta idea desarrolla la experiencia de los
ordenadores que leen el pensamiento, pero debe
resolver todavía muchos desafíos, como separar
el ruido de fondo de nuestra mente, para que un
pensamiento pueda finalmente abrir un ordenador.
Cuestión de tiempo.
Extraído de
http://www.tendencias21.net/index.php

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