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Servicio de Observación sobre Internet. RIIAL.
Boletín semanal  Nº 343. Del 27 de febrero al 5 de marzo de 2006

«Somos gente extraña. Nos pasamos la vida haciendo cosas que detestamos, con el fin de ganar dinero para comprarnos cosas que no necesitamos e impresionar a personas que no nos caen bien» Anónimo

 

Dispositivo del riesgo
Paranoicos ante la amenaza permanente
Por Rodrigo Prieto

Palabras clave: riesgo, dispositivo del riesgo, seguridad, riesgo global.
Resumen
: el riesgo es un elemento constitutivo de las sociedades actuales, por el cual nos movemos o actuamos (o no) en las diferentes situaciones que vivimos ya sea individual o socialmente, pero, ¿con qué criterio se define aquello que es riesgoso respecto de lo que no lo es?, ¿para qué? He aquí algunas pistas para dilucidar estas preguntas.

 

 

Wolfgang Amadeus Mozart (1756 –1791)
El mundo festeja al genio

Por Mauricio Chinchilla

Palabras Clave: Año Mozart, efemérides, música clásica.
Resumen: El pasado 27 de enero se cumplieron 250 años del nacimiento de uno de los genios más grandes de la música, el austriaco Wolfgang Amadeus Mozart. Aquí algunos datos del genial compositor y del año Mozart.

IDEAS EN RED:
«¿Desaparición de lo social? Nunca hubo más tejido social…»
De Vicente Verdú
  LECTURA SUGERENTE:
«Educación del pensamiento y las emociones»
De Pedro Hernández «Guanir»
 
Time out: comprar pasajes online   Medisalud en red: El primer alimento
del día
Esta semana: El Gobierno francés renuncia a castigar con cárcel las descargas p2p
 
     
    

Dispositivo del riesgo
Paranoicos ante la amenaza permanente
Por Rodrigo Prieto

 

Los psicólogos y terapeutas de todo tipo se deleitan –y enriquecen- afirmando que los ciudadanos de hoy estamos al borde de la locura, entre el estrés laboral y la inseguridad permanente, entre el consumo compulsivo y la incomunicación…en fin, paranoides crónicos, pero sonrientes, como corresponde.

Sí, paranoicos, con un delirio de persecución analgetizado por los medios de comunicación masiva y sus programas basura a los que nos enganchamos «para no pensar» en las múltiples presiones que nos apremian. Paradójicamente son esos mismos medios los que nos bombardean con informaciones que poco contribuyen a nuestra salud mental. Basta un vistazo de los titulares para demostrarlo: atentados suicidas casi a diario en medio oriente, una gripe mortal incontrolada que se extiende con las aves migratorias, crisis energética en Asia y Europa por el frío en el hemisferio norte, edificios que se derrumban por escapes de gas, cientos de muertos en accidentes de tránsito y asesinatos varios en todas las grandes ciudades del planeta.

Con este tipo de noticias, lo menos que se puede esperar de quienes las siguen a través de los medios, es que se depriman… insisto, «lo menos». Por suerte existe la enajenación y la indiferencia, que si no, seguro que hace tiempo ya estaríamos todos en el psiquiátrico.

Así es nuestra sociedad de la información… nuestra libre, democrática, emprendedora y cibernética sociedad de la información.

Como si estas amenazas no bastasen, las distintas disciplinas que se dicen «científicas» aportan cada día nuevas y sorprendentes informaciones con las que marcan pautas de comportamiento individual y social, y de paso, advierten de los riesgos que supone no cumplirlas.

La medicina nos dice cómo debemos cuidar nuestro cuerpo; la nutrición, lo que debemos comer; la psicología, cómo debemos actuar; la pedagogía, lo que debemos aprender; la ingeniería ambiental, cómo evitar contaminar; la sociología, cómo nos debemos organizar; la meteorología… suma y sigue. Cada una en su respectivo campo aporta datos y criterios que se convierten poco a poco en verdades insoslayables, incluso sagradas, sobre todo cuando los listos de siempre se las ingenian para rentabilizarlas a través de atractivos bienes o servicios que ofrecen en el mercado mundial.

Por supuesto, todas estas informaciones están al alcance de unos cuantos clics gracias a los megabuscadores que Internet pone a disposición de cualquier usuario mínimamente informado de los gajes de la Red.

A mediados de los 90, Ulrich Beck se refería a esta hiperconciencia, como la era del «riesgo global», pues gracias a las nuevas tecnologías, ya no sólo podemos estar al tanto de los acontecimientos de nuestro entorno más inmediato, sino también de aquellos que afectan a todo el planeta: la amenaza nuclear, el calentamiento global, el terrorismo internacional, entre otros.

En suma, una seguidilla de advertencias y recomendaciones que nos alertan de los riesgos a los que estamos permanentemente expuestos tanto de manera individual como social.

El riesgo como mecanismo de control social

La palabra riesgo se utiliza para describir la posibilidad de ocurrencia de un hecho valorado negativamente, el cual amenaza la realización, consecución o existencia de una situación ideal que es valorada positivamente. En pocas palabras, describe un futuro ideal amenazado.

Pero, ¿quién define ese futuro ideal?, ¿con qué criterio y finalidad?, ¿quién valora negativamente el hecho o situación considerada riesgosa?, ¿para qué?

Muchas veces estas valoraciones son fruto de investigaciones «científicas» que nadie cuestiona, pues dicho calificativo parece garantizar la objetividad de sus resultados. Seguro que Einstein se retuerce en su tumba cada vez que esto ocurre, pues al hacerlo echamos por tierra el descubrimiento que le hizo acreedor del Premio Nóbel de Física en 1921: su clásica teoría de la relatividad.

No hay que olvidar que los científicos son seres humanos de carne y hueso, que tienen unas creencias (y no otras), unos conocimientos (y no otros), unos intereses (y no otros), unas experiencias (y no otras) y unas limitaciones (y no otras). No son semidioses ni mucho menos, por tanto, pensar que sus conclusiones o resultados constituyen LA VERDAD, es, como mínimo, simplificar la realidad. Eso, sin considerar que las investigaciones son financiadas por determinadas entidades (universidades, ministerios, fundaciones o empresas), que suelen tener unos ciertos intereses políticos, económicos y sociales (y no otros) en los temas que deciden desarrollar.

Llevado al terreno del riesgo, esto quiere decir que cuando se utilizan esos conocimientos para definir un futuro ideal, y con ello, los hechos o situaciones que lo amenazan, se hace desde una determinada posición y no de otra; posición que la mayoría de las veces coincide con los grupos que ocupan posiciones de poder dentro de la sociedad.

Este no es un tema menor porque –tal como funcionamos hoy- cuando la ciencia dicta una de sus verdades, prácticamente nadie las cuestiona y terminan convirtiéndose en uno de esos «futuros deseados» que comentábamos antes.

Por ejemplo, cuando la psicología y la neurología definen la hiperactividad infantil, lo que hacen es patologizar un tipo de comportamiento que –según ellos- se escapa de los comportamientos que ellos mismos consideran normales en los niños y niñas de una determinada edad. Comportamiento que –por lo demás- tiende a considerarse como una característica de personalidad permanente, que no cambia, de modo que quien sea etiquetado con ese rótulo en la infancia, probablemente seguirá siéndolo en la adolescencia, juventud y adultez. Asimismo, con esta definición científica, lo que se está diciendo es que «lo normal» es que los niños y niñas no sean demasiado activos, y que si lo son, están enfermos y requieren ser tratados para tranquilizarlos.

En esta lógica de funcionamiento habita una triple operación de estigmatización (Goffman 1961), vulnerabilización (Rose, 1996) y justificación de la intervención (Montenegro, 2001); es decir, de poner una marca sobre quien tiene unas determinadas características; de suponer que quien tiene es marca es anormal e inferior respecto de los demás; y de justificar la necesidad de «hacer algo» para encauzar dicha anormalidad.

Así explicado suena un poco aparatoso y rebuscado, pero es una operación que todos realizamos inconsciente y constantemente al pensar en un montón de personas o situaciones marcadas por este «dispositivo del riesgo» (Prieto, 2005), como la infancia en riesgo, las personas que tienen trastornos alimentarios –anorexia y bulimia-, los pueblos indígenas, las mujeres maltratadas, las democracia de los países pobres o islámicos, los jóvenes, la selva amazónica, etc.

En definitiva, decir que alguien o algo está «en riesgo» constituye un mecanismo de control social, pues, para evitar ser estigmatizados o sufrir las situaciones que describen esos riesgos, intentamos ser y hacer todo de modo de acercarnos a los futuros deseados que las distintas disciplinas definen. Así entonces, podemos afirmar que el dispositivo del riesgo nos constituye como sujetos, ya sea como personas, colectivos o sociedades.

El negocio del riesgo

Como nadie quiere correr ningún riesgo, todos nos las arreglamos para encontrar la forma de evitarlos o contrarrestarlos. Es como una obligación, una necesidad ineludible. Y como la necesidad es el fundamento del consumo, pues, sucede que finalmente el riesgo es un factor que puede generar mucha riqueza a través de las diferentes prestaciones, productos o servicios que ofrecen seguridad...en todas sus facetas.

Para evitar riesgos fisiológicos o de salud, nos ofrecen alimentos cada vez más sanos y nutritivos, gimnasios y técnicas corporales, masajes, cremas, medicamentos, exhaustivos análisis, intervenciones quirúrgicas o sofisticadas terapias; ante el riesgo de accidentes de tránsito, nos venden seguros de vida, airbags, cascos, frenos ABS, GPSs que hablan, coches totalmente equipados; ante el riesgo de la delincuencia, compramos cámaras de seguridad, armas, guardias privados. Ante el riesgo nuclear, ejercemos presiones políticas y económicas, industria armamentista, guerras injustificadas…

En cada uno de estos sectores existen enormes compañías –muchas de ellas, transnacionales- que sacan suculentos dividendos por ofrecer seguridad. Son ellas, mejor dicho, sus dueños o accionistas, los principales beneficiados gracias al dispositivo del riesgo, por tanto, quienes están más interesados de que éste siga etiquetando, vulnerabilizando y justificando la intervención.

Arriesgados

Pese a esto, hay quienes optan o simplemente actúan sin tomar en cuenta todas estas advertencias, ya sea, porque no las conocen o no las entienden, o bien, como una forma de «llevar la contra», de rebelarse contra la autoridad o el poder.

Para quienes sí las toman en cuenta, los que no, actúan con imprudencia o temeridad, por ejemplo cuando conducen un coche, en su forma de alimentarse o sus hábitos de higiene, en sus prácticas sexuales o en el lenguaje que utilizan… lo mismo ocurre a un nivel macrosocial, entre gobiernos o instituciones internacionales, las cuales, por cierto, es poco probable que desconozcan una información; más bien es factible pensar que en ocasiones optan por hacer como si no la conociesen, o incluso que la manipulen, para conseguir sus propósitos.

Desde una perspectiva realista es posible sostener que toda la vida, en sí misma constituye un riesgo, pues pocas cosas dependen únicamente de cada uno. Pero eso no significa que nos libramos de la responsabilidad de las cosas que nos suceden, al contrario; es precisamente por ello que se hace más necesario estar atentos y conscientes de las consecuencias y efectos de las decisiones que tomamos, de las cosas que hacemos y de las palabras que decimos, pues es a través de ellas que se construyen las trayectorias que finalmente vivimos.

Probablemente la solución no esté ni en la queja ante el control social que se ejerce a través del dispositivo del riesgo ni en la realista ultraresponsabilización personal, sino en un punto de equilibrio que sea capaz de reconocer cuánto de determinismo y cuánto de responsabilidad personal hay en cada situación que vivimos. Después de todo, como siempre, la polarización de visiones no conduce a nada.

En suma, el riesgo –y su dispositivo de funcionamiento- es una de esas palabras que nos construyen como personas, como sociedades y cómo lo hace, pues, haciéndonos cada vez más conscientes, racionales, pero al mismo tiempo, paranoicos, perseguidos, intranquilos. Así somos, gracias a los temores –afortunadamente controlados- que las distintas disciplinas nos han grabado en la memoria, la conciencia, con su bombardeo de información.



 

IDEAS EN RED:
 

«¿Desaparición de lo social? Nunca hubo más tejido social ni mayor intercambio afectivo, aunque los viejos registros no detecten estos nudos y sus particulares emoticones. ¿Reuniones breves, asociaciones suaves, grupos de viajeros? Sí, pero de este modo las ocasiones se multiplican de acuerdo al estilo del mundo; lo gozoso no es fundirse con una fe de hierro, ni hundirse en el seno de un cónyuge insoluble, ni marcarse con una sola identidad, sino experimentar la cinta tornasolada del nuevo ADN cultural, el nuevo deseo comunicacional del mundo.

Porque así como la invención de la pólvora o de la misma imprenta no desencadenaron ni mayor poder militar ni cultural en la China de hace cuatro siglos, la tecnología de la comunicación actual prende con voracidad porque coincide con una fuerte demanda de ella. El mundo se hace así mejor, más participativo, por donde menos se le esperaba. El consumo de bienes y de servicios, de sensaciones e informaciones, ha generado un nuevo sujeto más despierto y complejo».

Del artículo «La globalización toma rostro humano», De Vicente Verdú, publicado en el diario El País (de España), el 1 de enero de 2006.


 


 

LECTURA SUGERENTE:

«Educación del pensamiento y las emociones»
De Pedro Hernández «Guanir»
Narcea Ediciones S.A., 2006
559 páginas 

Este libro ofrece estrategias para enseñar, para aprender, para motivar, para enriquecer el pensamiento, para canalizar las emociones, para desarrollar valores, para conducir la disciplina, para orientar a orientadores, docentes y padres. Resalta las creencias, las expectativas y, sobre todo, los moldes mentales de los educadores y educandos, poniendo en primer plano las competencias en habilidades emocionales, sociales y de eficiencia.

De ahí que no sea un libro más de «Psicología de la Educación», sino que es un libro distinto, por la conjunción del paradigma constructivista y emocional-personalizante en que se apoya, y por el modo cálido, reflexivo y práctico en que se desarrolla.

Algunos de los contenidos del texto son: ¿Cómo optimizar la educación?, Enseñar a ser eficiente, Aprender eficientemente, Saber vivir y convivir y Enseñar a vivir y convivir.

Extraido de http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=biblioteca.
VisualizaLibroIU.visualiza&libro_id=7176

 

 

  Wolfgang Amadeus Mozart (1756 –1791)
El mundo festeja al genio
Por Mauricio Chinchilla


 

Dos mil seis, año Mozart. Así, tal y como suena, 250 años del nacimiento del más genial y precoz, el más prolífico o el más prodigioso compositor austriaco de todos los tiempos, Johannes Chrysostomus Wolfgang Amadeus Mozart (http://www.mozart2006.net/esp/index.html).

El pasado 27 de enero, día exacto del aniversario de su nacimiento, el mundo entero en general y Salzburgo en particular, su ciudad natal, se vistió de fiesta. A las ocho en punto de la tarde, la hora exacta en que nació Mozart, tres jóvenes virtuosos comenzaron a tocar algunas obras suyas en una de las habitaciones de su casa natal, usando su fortepiano y su violín. Por lo reducido del espacio, el concierto sólo pudo ser disfrutado a través de la retransmisión en directo - para ochenta países, según los organizadores- efectuada por la televisión austriaca (http://tv.tele.at/).

Y qué mejor manera para celebrarlo que con su propia música. En Salzburgo se dieron cita la Filarmónica de Viena, (http://www.wienerphilharmoniker.at/) ; la Orquesta del Mozarteum, los directores Nikolaus Harnoncourt, (http://www.styriarte.com/harnoncourt/index.php/article/articleview/13/1/4/); Riccardo Muti (http://www.sonyclassical.com/artists/muti/); e Ivor Bolton, (http://www.sanctuaryclassics.com/index.php?section=
4&subsection=1&getArticleId=23); los cantantes Cecilia Bartoli, (http://www.filomusica.com/filo36/bartoli.html) y Thomas Hampson, (http://www.hampsong.com/); los pianistas Mitsuko Uchida, (http://www.mitsukouchida.com/) y Pierre-Laurent Aimard, (http://www.harrisonparrott.com/artists/Pierre_Laurent_Aimard.asp); los violinistas Gidon Kremer, (http://www.lanacion.com.ar/Archivo/nota.asp?nota_id=631222); y Julia Fisher (http://www.juliafischer.com/) o el viola Yuri Bashmet, (http://www.yuribashmet.com/); entre otros.

En sólo 35 años de vida, Mozart dejó un catálogo de más de seiscientas obras, de las cuales más de un centenar son de una maestría absoluta. Su música, interpretada sin interrupción, duraría casi diez días, con sus noches incluidas.

Afirma Laura Crespo, en su artículo titulado: «El año de un genio» que: «Sin embargo, no es exactamente ser prolífico lo que le eleva a ser Único. Se trata también de su manera de componer. Mozart parecía tener una facilidad asombrosa para crear música, divina, como dictada desde fuera. Sus creaciones son estructuralmente perfectas, y al oírlas, producen una sensación de estar escuchando algo natural. Como si no hubiera posibilidad de variar ni una sola nota para mejorarlas. Su música es diáfana y parece luminosa. “Entra bien en el oído” dijo el propio Mozart acerca de su obra» (http://www.lavanguardia.es/).

También podemos leer en la página http://www.Webpersonal.net/mozart/cast/biografia.htm, que «Mozart ha sido considerado el compositor más destacado de la historia de la música occidental y su influencia fue profundísima, tanto en el mundo germánico como en el latino; su extensa producción incluye casi todos los géneros (desde el lied y las danzas alemanas hasta los conciertos para instrumento, las sinfonías y las óperas), y en cualquiera de ellos podemos encontrar obras maestras que nos hacen recordar la apasionada opinión de Goethe al referirse al compositor: "¿Cómo, si no, podría manifestarse la Divinidad, a no ser por la evidencia de los milagros que se producen en algunos hombres, que no hacen sino asombrarnos y desconcertarnos?».

En la página, http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=1067, se afirma que «A los seis años Mozart era ya intérprete avanzado de instrumentos de tecla y eficaz violinista, a la vez que hacía gala de una extraordinaria capacidad para la improvisación y la lectura de partituras. En 1769 fue nombrado Konzertmeister del arzobispado de Salzburgo, y en La Scala de Milán el Papa le hizo caballero de la Orden de la Espuela Dorada. Al año siguiente le encargaron escribir su primera gran ópera, «Mitrídates», rey del Ponto (1770), compuesta en Milán. Con esta obra su reputación como músico se afianzó todavía más. Mozart volvió a Salzburgo en 1771. El cargo de Mozart en la ciudad no era remunerado, pero le permitió componer un gran número de obras importantes durante seis años, eso sí, en detrimento de su situación económica. En 1777 obtuvo permiso para dar una gira de conciertos, y se fue a Munich con su madre. A la edad de veintiún años Mozart buscaba en las cortes europeas un puesto mejor remunerado y más satisfactorio, pero sus deseos no se cumplieron».

Mozart murió en Viena el 5 de diciembre de 1791, se cree que por una dolencia renal crónica. Sólo unos pocos amigos fueron a su funeral. La leyenda por la cual el compositor italiano Antonio Salieri (http://www.epdlp.com/compclasico.php?id=1121) pudo haber asesinado a Mozart carece de todo fundamento.

El legado Mozart

Existe la Fundación Internacional Mozarteum, que vela por el legado de Mozart desde hace 150 años. Entre otras labores divulgativas, organiza conciertos, además es dueña de las dos casas museo de Mozart en Salzburgo, posee la mayor biblioteca mozartiana (35.000 obras) y el mayor fondo de manuscritos de Mozart y su familia, y gestiona la Universidad del Mozarteum, prestigioso centro de estudios musicales. Desde 1954, la fundación lleva a cabo también la monumental nueva edición histórica y crítica de las obras completas de Mozart, que se espera concluir en el 2007, y su versión gratuita en Internet, que ocupará unas 35.000 páginas (http://www.mozarteum.at/).

A los 250 años de su venida al mundo, sus composiciones siguen estando muy presentes no sólo en el mundo musical, sino que también en la literatura o en el cine y la televisión de hoy. Hay que tener en cuenta por ejemplo, que en 551 películas de la historia del cine se ha utilizado música del genio de Salzburgo.

Mozart creaba composiciones de una grandísima perfección estructural, fue este hecho el que condujo hace cuarenta años al musicoterapeuta francés Alfred Tomatis, así como posteriormente a otros neurobiólogos, a formular el denominado «Efecto Mozart» (El efecto Tomatis: http://www.tomatis.cl/metodo.htm). Según esta teoría, la música de Mozart produce efectos muy positivos en las pruebas de razonamiento espacio temporal. Parece ser que el sentimiento de seguridad, libertad y rectitud de su música pone en evidencia nuestro potencial creativo, aumentando la capacidad de tomar conciencia de nosotros mismos y provocando una sensación de bienestar altamente terapéutica (http://www.mozarteffect.com/).

Páginas de interés:

Árbol genealógico de Mozart: http://www.Webpersonal.net/mozart/arbres_genealogics.htm

Viena y Mozart: http://www.wienmozart2006.at/jart/projects/mozart2006-Web-v1/main.jart?rel=de&reserve-mode=&content-id=111778583992

Salzburgo y Mozart: http://www.mozart2006.at/

El director norteamericano Bernard Rubinstein dirigió en la ciudad cubana de Holguín a su Orquesta Sinfónica en un concierto homenaje al compositor austriaco: http://estadis.eluniversal.com.mx/notas/330403.html

Sobre la película «Amadeus» del director checo Milos Forman: http://www.miradas.net/cults/2002/0207_amadeus.html

Fundación Mozart de España: http://www.fundacionmozart.com/


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 BREVES

Time out: comprar pasajes online

 

Comprar pasajes de avión por Internet es una práctica que gana cada vez más adeptos entre los viajeros de siempre –turistas o ejecutivos- y que poco a poco va conquistando a los tecnófobos que prefieren la sonrisa de su agente a las teclas del ordenador.

Quienes utilizan estos servicios destacan el ahorro de tiempo y la comodidad de comprar los pasajes desde casa y a cualquier hora, evitando así las colas en las agencias de viajes, sobre todo cuando los trayectos de viaje y las compañías aéreas son recurrentes. Como beneficio adicional, los pasajes son más económicos, pues las compañías se ahorran pasar por intermediarios para ofrecer las plazas en sus vuelos.

Además de los sitios Web de las respectivas compañías, existen algunos portales que reúnen distintas ofertas de billetes económicos. Aquí van algunas de ellas.

Líneas aéreas económicas en Europa:
www.airmadrid.com

www.ryanair.com
www.vueling.com
www.easyjet.com
www.spainair.com

Portales de viajes:
www.atrapalo.es

www.edreams.es
www.ebookers.es
www.cheapflights.co.uk
www.lastminutetravel.com

 

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Medisalud en red: El primer alimento del día

 

Estudios recientes revelan que el 8% de los niños no desayunan y que esa proporción se incrementa conforme aumenta la edad. Esta afirmación no debería pasar inadvertida, ya que el desayuno aporta el 25% de las calorías diarias.

No es difícil reconocerse en lo que dichos estudios sostienen, pues si bien, de niños nuestros padres se preocupaban de que tomásemos al menos un vaso de leche y un bocadillo antes de ir al colegio, a medida que nos hicimos mayores, esa responsabilidad quedó en nuestras manos y fue desplazada poco a poco por unos cuantos minutos más de sueño. Así, la alimentación matinal fue desapareciendo y hoy son muchas las personas que apenas se toman un zumo, un café o definitivamente nada, antes de iniciar las actividades del día.

Después de varias horas de sueño en las que –aunque a media marcha- el organismo ha continuado funcionando, el organismo necesita alimentarse para retomar energía, pero no siempre se la damos.

Según la Asociación Americana de Dietética (http://www.ific.org/sp/foodinsight/2004/mj/adanbfisp304.cfm) «el tipo de alimentos que los niños consumen en el desayuno puede afectar a su capacidad de aprendizaje y a su estado de salud». Esto significa que cuando el niño se encuentra en la etapa de crecimiento, el colegio y las actividades extraescolares obligan a realiza una mayor actividad física e intelectual, por lo que un buen desayuno le ayuda a tener una mayor concentración en la escuela.

Lo mismo ocurre con los adultos que desarrollan sus actividades laborales por la mañana, y que sin un desayuno adecuado, pueden ver disminuidas sus capacidades físicas e intelectuales.

En http://www.esmas.com/mujer/saludable/alimentacion/327403.html comentan que un desayuno ideal debe contener cereales, lácteos y fruta, que aportan las proteínas y vitaminas necesarias para que el organismo funcione bien. También recomiendan no desayunar siempre lo mismo, sino variar los alimentos para suplir las diferentes necesidades proteicas del organismo.

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Esta Semana: El Gobierno francés renuncia a castigar con cárcel las descargas p2p


El Gobierno francés abandonó la idea de aplicar penas de cárcel a la descarga de obras a través de Internet y aplicará únicamente sanciones económicas. Así lo afirmó el ministro de Cultura, Renaud Donnedieu de Vabres, al señalar que «no es normal que las descargas puedan suponer penas de prisión a un internauta». Ahora el Gobierno ya no se plantea penas de cárcel y prevé que el internauta que descargue una película o música tendrá que pagar una multa de 38 euros, que se ampliará a 150 euros, si pone esa obra a disposición de terceros. Las sanciones pecuniarias más altas se aplicarán a quienes hagan programas informáticos o portales destinados a favorecer la piratería, todo ello con la intención de establecer un dispositivo de penas «gradual y razonable», según Donnedieu de Vabres.

Extraído y adaptado de http://www.laflecha.net/canales/blackhats/
noticias/200602241/



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