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ObservatorioDigital.net
Servicio de Observación sobre Internet. RIIAL.
Boletín semanal  Nº 345. Del 13 al 19 de marzo de 2006

«Confía en el tiempo, que suele dar dulces salidas a muchas amargas dificultades»
Miguel De Cervantes y Saavedra

 

Los sabios
Por Natàlia Plá

Palabras clave: sabios, sabiduría, erudición, actitudes de sabiduría, formación.
Resumen: desde hace unas décadas parece que el mundo gira cada vez más vertiginosa y caóticamente, sembrando una incertidumbre y confusión que traspasa todos los espacios sociales. Comprender e insertarse en este contexto es tarea difícil si no sabemos leer sabiamente los signos de esta época, pero… ¿cómo es esa mirada sabia?, ¿qué significa la sabiduría hoy? En este artículo intentaremos dar algunas pistas al respecto.

 

¿Adolescentes infelices?: el reto de ser padres hoy
Por Olga Cubides

Palabras clave: adolescencia, familia, educación, nuevos agentes sociabilizadores, gestión de conflictos, comunicación, aceptación mutua, entusiasmar a los jóvenes.
Resumen: ante el desencanto, la infelicidad y la incomunicación que viven muchas familias, es necesario que padres e hijos se den un mutuo sí de aceptación y que los adultos encuentren la manera de entusiasmar a quienes, de aquí a poco, tomarán las riendas del mundo.

 

IDEAS EN RED:
«Es muy difícil hablar de identidad…»
De Eduardo Galeano
  LECTURA SUGERENTE:
«Sociedad on-line»
De Philip N. Howard y Steve Jones (editores)

 

Medisalud en red: Cola de caballo

 

Tecnonotas: Papá, quiero ser legal

 
Esta semana: Tecnología de punta en la CeBit 2006


 

     
    

Los sabios
Por Natàlia Plá

 

Jugando con las palabras, no es lo mismo ser sabio que ser erudito, entendido o listo. Del mismo modo que una cosa es la sabiduría, y otra la erudición o la inteligencia. Tampoco es lo mismo que te consideren un sabio o que seas tomado por un sabiondo, un listo o un enteradillo. Mientras que estas últimas condiciones se asocian al orgullo, a una autoconcepción inadecuada, a una postura «entonada», esto es, altiva, sucede que al sabio se le relaciona con la prudencia, con una ciencia profunda no sólo teórica sino también práctica y hasta moral.

Esto nos remite a la etimología de la sabiduría, que procede del hecho de saborear y que, por tanto, se refiere a algo experiencial y no sólo intelectual. Por supuesto que un sabio es alguien que tiene amplios conocimientos, pero éstos no quedan reducidos al ámbito académico, sino que se abren al entorno, al contexto. La sabiduría radica en tener la habilidad de utilizar dichos conocimientos de la forma adecuada, al servicio de los objetivos adecuados. La sabiduría surge de la conjunción de los conocimientos con la experiencia, los valores, las acciones, creencias, emociones, deseos, principios, sentimientos... Todo ello equilibrado armónicamente.

No es ajena la sabiduría a la capacidad de interpretar los distintos elementos que atañen a un hecho concreto. Esto supone una capacidad notable de escucha, sensibilidad, atención, hacia la realidad, hacia la vida en sí. Recordaba Alfredo Rubio en unas jornadas organizadas por el Ámbito María Corral, sorprendido a la par que jocoso, aquella discusión entre arquitectos acerca de la conveniencia o no de invertir grandes sumas en la conservación de Venecia. ¡Ninguno de ellos había estado jamás en la ciudad! No habían podido sentir la emoción de su ambiente, la sensación al caminar por sus estrechas aceras junto al agua de los canales, ni contemplar en vivo su belleza.

Un sabio no es, en absoluto, un «especialista», cualidad de quien domina los conocimientos teóricos de un área pero que no tiene por qué tener las condiciones personales para saber adecuarlos al contexto. En este tipo de consideraciones radica parte de la diferencia entre un erudito y un sabio. El primero puede hacer alarde de acumular muchos conocimientos acerca de algo, incluso de muchas cosas. Pero el sabio —que, además, no suele alardear— es quien sabe combinar los conocimientos de los que dispone con la experiencia vital que les da verdadero sentido.

Volviendo al sentido etimológico al que nos referíamos antes, si no se ha saboreado la vida, ¿cómo va a saberse qué es lo mejor para ésta?

Otra de las cualidades que definen a un sabio es su constante gusto por seguir aprendiendo. Un sabio nunca considera que lo sepa todo ni que sepa lo suficiente. Percibe cada hecho de la vida como una oportunidad para saber más, quizás para saber mejor. De ahí que el sabio suela ser una persona humilde e inquieta, que no insaciable. La capacidad de reflexión y de cuestionamiento acerca de cada hecho que le rodea, es algo que acompaña toda la vida de un sabio. De ahí que pueda hablarse de sabiduría también en relación a niños y jóvenes, y no sólo en adultos y ancianos, como suele hacerse. De acuerdo que será un grado de sabiduría acorde con su edad y, sobre todo, experiencia de vida. Pero sabiduría al fin y al cabo.

En este sentido, cabe admitir que, en ocasiones, la sabiduría no es una cualidad que adorne a una persona durante toda su vida. Algunos son capaces de actuar sabiamente en una ocasión o circunstancias determinadas, pero no en todas ni siempre. Un sabio no es un iluminado. La sabiduría se cultiva y, por tanto, requiere un mantenimiento que va más allá del estar al día de los últimos avances científicos.

Utilizando el lenguaje pedagógico contemporáneo, un sabio es alguien que vive la «formación permanente», no se da por terminado ni por satisfecho nunca, al tiempo que convive pacíficamente con su ser limitado que le impide poseer un conocimiento omnisciente. De ahí que toda la vida sea un ámbito de formación para la persona y toda ocasión una oportunidad de aprendizaje. Lamentablemente, en demasiadas ocasiones es difícil hallar en nuestras universidades un entorno adecuado para la formación de la vocación a la sabiduría. Probablemente formen a buenos profesionales, incluso grandes especialistas, pero promueven pocos sabios. Entre otras cosas porque, cabe reconocerlo, a nuestra universidad le falta humildad y contacto con la realidad en un sentido amplio. A menudo se acude a la universidad exclusivamente para lograr un modus vivendi, sin ninguna intención de desarrollar el gusto por paladear la riqueza de la vida.

Por supuesto que no sólo es el ámbito de la educación formal el responsable de semejante tarea. El entorno vital de una persona, que se extiende desde la familia inmediata hasta los distintos círculos sociales de los que forma parte, es crucial para incentivar el gusto por saber desde muy temprana edad, y para alimentarlo adecuadamente en cada etapa de la vida.

Ojalá fuéramos capaces de propiciar aquellos tiempos y espacios indispensables para alimentar la sabiduría, tanto en la vida privada como en la pública. Decía Miquel Martí i Pol: «De tan veloz, este mundo no conmueve. / Pugna el silencio por ganar nuevos ámbitos, / pero sólo hay lugar para la noticia. / De tan veloz, el mundo se desbarata. / Ningún pensamiento sabe decir la hora exacta / y el venerable rincón de los profetas / ahora lo ocupan medios mediáticos [...].» En la rapidez no se gesta la sabiduría.

No siempre el sabio es persona de muchas palabras. Suele ser amigo del silencio inherente al proceso reflexivo. Prudente al opinar, cuando afirma lo hace respetando profundamente al otro, al mismo tiempo que interpelándole desde la desnudez de su ser: sin agresividad pero firme y conmocionadamente en muchas ocasiones. La cercanía de un sabio sólo puede dejar indiferente a quien está untado por una capa de frivolidad que hace que todo le resbale. Al sabio no le resbala nada; todo —y todos— le interesa y es susceptible de ser tomado en consideración. Por eso, a menudo, los sabios no son demasiado habituales en ciertos circuitos: no interesa su apego a la verdad limpio de ambiciones o finalidades ocultas.

Por ello, quizás los sabios de hoy estén fuera de los circuitos más habituales, lo que no significa que no existan sabios contemporáneos. Probablemente haya que reconocerlos a nuestro alrededor desde las claves de discreción, prudencia y lucidez; y no desde la locuacidad ni la aseveración intransigente. El sabio no es relativista, sino humilde, que no es, ni mucho menos, lo mismo.




 

IDEAS EN RED:
 

«Es muy difícil hablar de identidad de forma breve, creo que se ha universalizado este concepto en los últimos años, lo que me parece muy limitado. Diría que reduce la identidad a un asunto de museo y yo creo que sobre todo somos lo que hacemos para cambiar lo que somos, o sea, creo en una identidad en movimiento, creo en una identidad viva y creo más en las identidades elegidas que en las entidades heredadas en una región del mundo como es América Latina que tiene una amplia experiencia en la materia. Para citar dos ejemplos entre miles, señalaría los siguientes casos de identidad elegida: un antropólogo alemán llamado Kurth Hunker que llega a Brasil a principios del siglo XX para estudiar a los guaraníes. Es un hombre joven, recién egresado de una universidad alemana y al entrar en contacto con los guaraníes descubre que él es guaraní y asume esta revelación, pasa a llamarse Kurth Imuendayú, que quiere decir en la lengua de esta etnia "el que elige su casa". Muchos años después muere siendo un indígena guaraní luego de haberse estudiado así mismo.

El otro caso que se puede citar como ejemplo es el de Rafael Barrett, uno de los escritores paraguayos de todos los tiempos y una figura emblemática de la cultura paraguaya, probablemente la mayor de todas, el paraguayo más paraguayo de todos. Rafael Barrett era hijo de padre inglés y de madre española, educado en Francia, llega a Paraguay cuando es hombre hecho y derecho, anarquista fervoroso, pasa en este país seis años de su vida, la mayor parte de este tiempo preso por actividades subversivas, después lo mandan al exilio, nunca más puede volver y él como repito, era el más paraguayo de todos porque descubrió que era paraguayo. Pisó esa tierra y esa tierra le dijo a través de las plantas: "tú me perteneces, tú eres mi hijo, así hayas nacido en otro lado". La identidad, entonces, no tiene que ver con las partidas de nacimiento, tiene que ver, fundamentalmente, con los lugares, las personas, los valores que uno elige».

De Eduardo Galeano, en «El mundo, patas arriba». Entrevista realizada por Fernando Arellano para la Revista «Pueblos», disponible en http://www.rebelion.org/noticia.php?id=27454




 


 

LECTURA SUGERENTE:

«Sociedad on-line
»
De Philip N. Howard y Steve Jones (editores)
404 páginas
Editorial UOC, Noviembre 2005                     

La nuestra es una sociedad online. Los cambios que han producido en ella las nuevas tecnologías y los usos de la comunicación a través de nuevos dispositivos la alejan día a día de la imagen de las sociedades tradicionales. El mundo desarrollado tiene una faz distinta: reticular, «en línea». Este libro analiza cómo las nuevas tecnologías de la comunicación se han infiltrado en el día a día de organizaciones y de instituciones. Esas nuevas tecnologías de la comunicación, que en el ámbito anglosajón tienen una denominación más ajustada («new media»), se han convertido en canal y en referente de nuestra vida social, política, económica y también de la esfera de vida personal. El libro recopila contribuciones de expertos de distintas especialidades que se han acercado a la cuestión con visiones distintas y con herramientas de análisis complementarias.

Extraído de http://www.editorialuoc.com/


 

 

  ¿Adolescentes infelices?: el reto de ser padres hoy
Por Olga Cubides

 

Hay la sospecha de que tras una adolescencia que se dice feliz –también socialmente se asume como feliz–, se esconde una adolescencia que se siente sola, no físicamente, sino anímicamente. Porque algunas veces la familia no acaba de encontrar el rol que le corresponde en la educación de los hijos. Porque los niveles de comunicación de la familia son cada vez más deficientes. Porque nos encontramos viviendo un momento en el que hay muy pocas certezas además de la sospecha de vivir en la era del riesgo global (ver http://www.observatoriodigital.net/bol343.htm#Articulo%201).

Los jóvenes piden gestionar su vida cotidiana. Pero, ante el poco intercambio de contenidos y valores en el seno de la familia, los adolescentes no tienen elementos suficientes para gestionarla adecuadamente. Los padres tampoco tienen siempre las herramientas para afrontar algunas situaciones y para responder a las demandas de esta generación y al reto de ser padres hoy. De hecho, no se ha conocido escuela que enseñe a ser padres.

Javier Elzo, sociólogo y especialista en temas de juventud, asegura que nos encontramos ante una nueva generación que vive una etapa de experimentación y descubrimiento, en la que se muestra poco o ningún interés hacia los progenitores y en la que el proceso de experimentación se efectúa más por relación con el grupo de amigos que por reproducción de aquello recibido o heredado de los adultos. La familia continúa siendo un núcleo humano fundamental para la sociedad y el lugar habitual de sociabilización de los adolescentes, pero también han adquirido gran relevancia otros agentes de sociabilización, como los amigos y el ocio.

Los amigos y el uso del tiempo libre muchas veces suelen quedar lejos del núcleo familiar. Son algunos de los temas de los que los adolescentes no quieren hablar con sus padres. Otros son las cuestiones referidas a su vida sexual, el consumo de alcohol y drogas, aquello que hacen las noches de fiesta y los fines de semana, los problemas en los centros escolares, los conflictos disciplinarios o incluso los incidentes nocturnos.

«Es necesario que los padres puedan acercarse a muchas de estas realidades de sus hijos –dice Elzo– para que puedan entender la forma particular como se hacen adultos y cómo van construyendo su particular manera de ver la realidad». Acercarse a estas realidades puede generar conflictos que también pueden ser oportunidades de crecimiento y espacios para el diálogo, si se gestionan adecuadamente.

Cortocircuito

Hay un cortocircuito en la comunicación entre padres y adolescentes –algunas veces también en la relación–. Quizá éste se deba a que los hijos voluntariamente engendrados no siempre han recibido un incondicional de sus padres. Ni los hijos, que no han pedido ser tales ni venir al mundo, han dado el paso fundamental de aceptarse y aceptar a sus progenitores. «Muchos psicólogos dicen que lo más básico para una persona no es que ella sea querida por su padre o por su madre. Lo más importante es que su engendramiento sea fruto del amor auténtico que une a sus progenitores: saber que sus padres se aman», afirma Jordi Cussó, director de la Universitas Albertiana.

La familia necesita espacios de encuentro, de diálogo y reflexión conjunta. Espacios de silencio. «Coherencia, clima de buen humor familiar y tiempo para educar», aconseja el sociólogo Salvador Cardús. Saber positivizar lo novedoso: desde la tecnología y los nuevos lenguajes comunicativos, hasta el papel de los amigos y la dimensión de la noche, importantes factores educativos y de sociabilización.

Nuevos modelos familiares quizá también demandan nuevas relaciones y nuevos lazos con la sociedad: la familia ha de continuar siendo un «cuerpo social intermedio» entre el individuo y la sociedad; ésta, por su parte, ha de servir de soporte a un núcleo que de repente se ha visto encogido.

«No hay instancia sociabilizadora que sea más potente a la hora de conformar hábitos, estructuras de pensamiento, actitudes, valores, etc., que una familia con una consistencia ideológica y emocional sólida», asegura Javier Elzo. Esta consistencia también se inocula cuando los adolescentes «pueden presenciar el espectáculo de la unidad, la amistad y la solidaridad entre los adultos y en la sociedad a la que son invitados a ingresar. Es lo que el pedagogo Jaume Funes puntualiza como el derecho a ser amado para algún día llegar a amar; el derecho a tener referentes y personas adultas que lo acompañen en su itinerario vital.

El camino de la comunicación quizá pueda evitar la soledad en la que viven muchos jóvenes porque no encuentran con quien hablar de aquello que para ellos constituye la esencia de sus vidas. «Los jóvenes tienen muchas cosas que decirnos y muy interesantes –pero muchas veces no las queremos escuchar–; nos tenemos que hacer responsables de lo que pueda pasar si los escuchamos de verdad», concluye Anna Pagès Santacana, profesora de Filosofía de la Educación.


. Páginas de interés

Diversas reflexiones del Ámbito de Investigación y Difusión María Corral, sobre juventud, adolescencia y familia:
http://www.ambit.org.es/juventud.htm

Cena Hora Europea, Los jóvenes, hacia una nueva sociabilización:
http://www.ambit.org.es/she173.htm

Libro Blanco de la Unión Europea sobre la Juventud:
http://europa.eu.int/scadplus/leg/es/cha/c11055.htm

Portal de Juventud para América Latina y el Caribe:
http://www.joveneslac.org/portal

Noticias de las Naciones Unidas sobre juventud en África:
http://www.undp.org/dpa/spanish/opciones/2004/septiembre/jovenes.html

Encuesta del Observatorio Catalán de la Juventud de la Generalitat de Catalunya:
http://www6.gencat.net/joventut/catala/sgj/observatori/
publicacions/estudis13.htm

Centros y redes especializadas en juventud:
http://www6.gencat.net/joventut/catala/sgj/observatori/centres1.htm

«Ocio, identidad y precariedad juvenil», artículo de Pau Serracant:
http://senderi.org/print.php?sid=714


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 BREVES

Medisalud en red: Cola de caballo

 

Por su composición y principios activos (saponósidos, taninos, flavonoides, alcaloides y sales minerales -sobre todo sílice y potasio- y vitamina C) tiene acción antihemorrágica, cicatrizante, antifúngica, diurética, astringente y remineralizante.

El secreto de esta hierba medicinal, es su contenido en sílice, sustancia que se asocia a los procesos de crecimiento, y que está presente tanto en los pulmones, cerebro, hígado y músculos, como también en las uñas, pelo, piel y tejido conjuntivo.

Es un buen diurético, indicado en afecciones renales e inflamaciones de la vejiga urinaria y de la próstata, y para quienes tienen la necesidad de aumentar la cantidad de orina por tener tendencia a retener líquidos.
 

En http://www.herbogeminis.com/cola_de_caball.html se encuentra más información.

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Tecnonotas: Papá, quiero ser legal

 

-Papá, es estupendo el ipod que me han traído los reyes. ¡Nada menos que 60 Gigas en canciones! Hasta me pregunto... ¿para qué quiero tanto?

-Mira hijo, es que esto cambia el concepto de «música para llevar». Ahora puedes tener cargada prácticamente toda la música que tengas o te interese. En realidad, es en tu ipod donde lo tendrás todo. Y en casa, puedes enchufar tu ipod a la cadena de música, ¡y a correr!

-Ya, pero es que estoy un poco preocupado con el tema legal. El otro día en el cine ponían que es delito descargarse música, y me da un poco de palo.

-Ah, muy bien, muy bien, ya sabes que te puedes descargar legalmente una canción de itunes por sólo 99 céntimos.

-Sí, está fenomenal. De eso precisamente quería hablarte. He hecho un pequeño cálculo. En el ipod me caben unas 15.000 canciones. Voy a cargar 20 de mis CD's, que suponen unas 400 canciones. Así que me queda sitio para 14.600 canciones. Si cargo 100 fotos de 4 Mb de mis colegas me queda sitio para 14.500 canciones, que a 99 céntimos cuestan 14.355 euros. Suponiendo que tardo 2 años en llenar el ipod, necesitaría un incremento en mi paga mensual de 598,125 euros, digamos 600 para redondear..

-¿eeeeeehh?

-Pues eso, que unos 600. Aunque si quieres que lo cargue a la mitad serían unos 300 al mes. Claro que para eso, mejor habría sido comprar el de 30 Gb...

-y...¿Cómo decías que funcionaba eso de eMule?

Extraído de http://www.sindominio.net/copyleft/modules.php?op=
modload&name=News&file=article&sid=63&mode=thread&order=0&thold=0

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Esta Semana: Tecnología de punta en la CeBit 2006

 

Hasta este miércoles 15 de marzo estará abierta la 21ª edición de CeBit, la mayor feria de tecnología del mundo, que se realiza en Hanover, Alemania. En esta ocasión son 6.200 las empresas que exponen sus novedades en la feria, y se estima que asistan otros tantos miles de visitantes y compradores de todo el planeta. Según los organizadores del evento, la CeBit 2006 pretende confirmar la creciente convergencia entre las industrias de las telecomunicaciones, Internet, la informática y de entretenimiento, como la música y la televisión.

Extraído y adaptado de http://www.us.terra.com/tecnologia/interna/0,,OI911083-EI4128,00.html


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