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ObservatorioDigital.net
Servicio de Observación sobre Internet.
RIIAL.
Boletín semanal
Nº 350.
Del 24 de abril al 1 de mayo de 2006 |
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«El
hombre nunca sabe de lo que es capaz hasta que lo
intenta»
Charles Dickens |
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Lo que ocultan las palabras
Por María Antonieta Mendívil
Palabras clave:
lenguaje, palabras, eufemismos, manipulación
lingüística, discurso y política.
Resumen:
el lenguaje es la piedra fundacional de la
humanidad como especie, por tanto, carta de
identidad democrática y universal de todos y
todas. Sin embargo, puede ser también terrible
arma, cuando es usado y manipulado por ácidos
labios o inescrupulosos criterios ansiosos de
poder que no escatiman esfuerzos cuando se
trata de alcanzar sus propósitos. Cabe estar
atentos, entonces, ante ciertas palabras
dichas con dobleces de los que no siempre nos
percatamos.
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Del analfabetismo funcional
al analfabetismo existencial
Por Marta
Burguet
Palabras clave:
analfabetismo, lenguaje y comunicación, inserción social, habilidades sociales
Resumen:
Nuestras
sociedades destinan cada vez más esfuerzos en medir los handicaps de la
humanidad, para lo cual utilizan diversos parámetros como el del analfabetismo.
Pero ¿qué significa ser analfabeto hoy?, ¿es sólo no saber leer ni escribir?
Algunos teóricos que han trabajado el tema ya comienzan a hablar de alfabetismo
y analfabetismo funcional, en un intento por darle un enfoque más
contextualizado a dicha definición, de modo que se ajuste a las necesidades
cotidianas de cada grupo humano
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IDEAS
EN RED:
«En un artículo aparecido en…»
De Andrés Font |
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LECTURA
SUGERENTE:
«Inteligencias múltiples. La teoría en la
práctica»
De Howard Gardner |
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BREVES
Tecnonotas:
tiemponline
Time out:
Música
desde el cielo |
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Esta semana:
Más de
170.000 personas llevan
ya una segunda vida en Internet
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Copyleft
Todos los derechos
liberados
Por Rodrigo Prieto |
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Para quienes formamos parte de la
rara especie de lectores compulsivos, no es
extraño encontrarnos con una palabra que tiene
implícita una prohibición y una amenaza. Me
refiero al copyright o derechos de autor,
según la cual «queda rigurosamente prohibida sin
autorización escrita de los titulares, la
reproducción total o parcial de esta obra por
cualquier medio o procedimiento», pues, «quien
incumpla esta disposición deberá someterse al
dictamen de la ley, que puede comprender desde
el pago de multas hasta la reclusión».
Pese a la gravedad de esta
advertencia, es sabido que el fotocopiado de
libros es una práctica más que habitual, sobre
todo en ambientes académicos, ya que la mayoría
de las veces las universidades y centros de
estudio no cuentan con los textos suficientes
que sus alumnos necesitan para su formación.
Textos que, dado los altos impuestos y el afán
de lucro de las editoriales, tienen precios que
resultan prohibitivos para los estudiantes y su
familias. Lo mismo se podría decir de CDs
musicales o de softwares informáticos.
Lamentablemente los principales
perjudicados con estas prácticas son los
autores, pues con cada reproducción ilegal de
sus obras, pierden las ganancias que
legítimamente les corresponden por sus
creaciones.
Para la mayoría
de lectores, todo este tinglado es tan habitual
que ya no nos sorprende, o al menos no nos
sorprendía hasta hace unos cuantos años, cuando
otra palabra comenzó a aparecer en diversos
medios como alternativa y cuestionamiento de la
dinámica economicista que reina también en el
mundo de las letras.
Se trata del copyleft o
«izquierdos de autor», un tipo de licencia que
permite a los usuarios de una determinada obra
literaria, musical o de software, utilizarla,
modificarla, copiarla y distribuirla
gratuitamente y sin restricción; es decir,
exactamente lo contrario de su histórico
antecesor.
Más allá del carácter anecdótico
del concepto, en el fondo, éste se inserta en
una cada vez más amplia corriente de pensamiento
según la cual el conocimiento es entendido como
un producto social, elaborado por la acumulación
de múltiples y diversos aportes realizados por
voces igualmente diferentes a lo largo de toda
la historia. Así, desde este enfoque resulta
improcedente que el autor de una determinada
obra quiera obtener un beneficio económico por
un producto que entiende como algo inacabado, en
proceso, por tanto, siempre perfectible y
factible de modificar de acuerdo a las
necesidades y preferencias de los usuarios.
En este mismo hemisferio de
pensamiento se ubica el movimiento de software
libre desarrollado por Richard Stallman para
hacer frente al creciente monopolio de
Microsoft, y que hoy –después de dos décadas-
tiene más de 20 millones de usuarios en el mundo
entero. O también la creciente comunidad Wiki,
cuyo producto más reconocido es la Wikipedia,
enciclopedia libre y en permanente re-creación.
Todas estas manifestaciones del
movimiento de creación libre no serían posibles
sin el desarrollo de las nuevas tecnologías en
general, y de Internet en particular,
simplemente por una cuestión material: los
originales de las obras estaban siempre en manos
de sus creadores, por tanto en ellos habitaba la
facultad de decidir difundirlos o no. Hoy,
gracias a diferentes programas informáticos y
grabadores en todos los formatos y protocolos es
cada vez más fácil, incluso para un usuario
mínimamente avezado, reproducir y distribuir por
la Red, toda clase de material en formato
digital (textos, imágenes, audio o video), dando
pie así, a la circulación –igualmente libre- de
todos estos a lo largo y ancho del planeta.
Por supuesto, las editoriales,
productoras, discográficas y distribuidoras de
estos productos culturales se han revelado
fuertemente ante esta situación, pues la ven
como una amenaza a sus lucrativos negocios. Por
este motivo, han creado nuevas formas para
obstaculizar y controlar la reproducción ilegal,
las cuales, son a su vez rápidamente burladas
por sistemas cada vez más sofisticados creados
–con frecuencia- por genios informáticos que con
suerte superan la mayoría de edad.
Desde la óptica comercial de las
compañías implicadas y de los creadores que para
ellas trabajan, esta sigue siendo una asignatura
pendiente, pues tienen todo el derecho de
realizar sus respectivas actividades y de ser
remunerados por ello. Sin embargo, para quienes
forman parte de esta comunidad de creative
commons (creatividad común) se trata de una
cruzada contra todas las restricciones que
limitan el acceso a la cultura, al saber, a los
productos culturales en general.
El debate persiste hace años y
aunque cada cierto tiempo estalla a través de
breves pero intensos combates, lo importante es
que en cada uno de ellos pone de manifiesto el
cuestionamiento a la lógica del lucro, de la
acumulación, de la concentración de beneficios
para unos pocos y del goteo para la mayoría. Y a
la vez, con ello, expresa la inquietud por
construir una sociedad donde la igualdad (de
educación, de formación, de acceso al saber) sea
una realidad y no una mera declaración de
intenciones.
Lejos de abogar por un movimiento
pendular que pase de un extremo a otro, el
desafío constituye precisamente en encontrar una
fórmula que reconozca el esfuerzo y la
creatividad personal, pero que al mismo tiempo
dé un paso adelante hacia nuevos modelos de
cooperación y de socialidad, más comunitarios y
menos individualistas. En definitiva, avanzar
hacia una creatividad común que sea patrimonio
universal, libre y disponible para todos.
Páginas de interés
Wikipedia, la enciclopedia libre
ofrece una definición del concepto de
copyleft:
http://es.wikipedia.org/wiki/Copyleft
Motor de búsqueda de recursos con
licencia creative commons:
http://search.yahoo.com/cc
Amplio listado de recursos que
explican en detalle los diversos aspectos del
copyleft:
http://www.sindominio.net/afe/dos_copyleft/
El copyleft explicado a
los niños:
http://www.wumingfoundation.com/italiano/outtakes/
copyleft_explicado.html
«Si no eres famoso, usa
copyleft». Una buena explicación de lo que
es el copyleft en Alzado.org:
http://www.alzado.org/articulo.php?id_art=195
Copyleft:
una apuesta por la libre circulación de las
ideas:
http://www.investigaccio.org/ponencies/dossiercopyleft.pdf
El proyecto GNU:
http://www.gnu.org/copyleft/copyleft.es.html
Primera sentencia judicial que
considera el copyleft en España:
http://derecho-Internet.org/node/357
¿Gratis o pagando?:
http://www.observatoriodigital.net/bol207.htm#dilema
http://www.observatoriodigital.net/bol159.htm


IDEAS EN RED:
«El mundo
padece hoy otra forma de pobreza moderna. No es
necesario citar las cifras; son muy conocidas y
repetirlas otra vez sólo crearía otro muro de
estadísticas. Más de la mitad de la población
del mundo vive con menos de euro y medio al día.
Las culturas locales con sus remedios parciales
-tanto físicos como espirituales- para algunas
de las aflicciones de la vida están siendo
sistemáticamente destruidas o atacadas. La nueva
tecnología y los medios de comunicación, la
economía del libre mercado, la abundancia
productiva, la democracia parlamentaria, no han
cumplido ninguna de sus promesas -en lo que a
los pobres se refiere- más allá del suministro
de ciertos bienes de consumo baratos, que los
pobres pueden comprar cuando roban».
De John
Berger, en su artículo, «La Resistencia ante los
muros»


LECTURA SUGERENTE:
«Inteligencias múltiples. La teoría en la
práctica»
De Howard
Gardner
Ediciones Paidós, Barcelona 2005
Este libro es
una propuesta moderna y arriesgada que pretende
explicar el modo en que la gente desarrolla las
capacidades más importantes para su modo de
vida: la inteligencia lingüística, la
lógico-matemática, la espacial, la musical, la
corporal y cinética, la interpersonal y la
intrapersonal. Todas ellas se utilizan para
resolver los distintos problemas que se nos
puedan plantear cotidianamente y para alcanzar
diversos fines culturales: vocaciones, aficiones
y similares.
La conclusión
no es sólo que la escuela del futuro debería
centrarse en el individuo y ayudarle a
desarrollar todas esas inteligencias, sino
también que cada persona tiene su propia manera
de combinarlas y utilizarlas, aunque quizá no la
conozca aún. En cualquier caso, la misión de
este apasionante libro es lograr que la
descubra.
Extraído de
http://www.quadernsdigitals.net/index.php?accionMenu=
biblioteca.VisualizaLibroIU.visualiza&libro_id=7127

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Del
analfabetismo funcional al analfabetismo existencial
Por
Marta Burguet |
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Nuestras sociedades cada vez
más complejas, destinan esfuerzos en medir los
handicaps de la evolución humana:
medición de los niveles de subdesarrollo,
estadísticas sobre los índices de pobreza,
listados de los niveles de analfabetismo… Toda
medición tiene sus parámetros objetivos para
ello, a los cuales se llega por consenso
empírico entre los profesionales del paradigma
en vigor.
Sin embargo, menos numerosos
son los estudios que revelan los índices de
consecución de un nivel óptimo de desarrollo
social. Quizá por el hito humano de llegar a
la perfección, partimos habitualmente de la
medición de cuánto nos falta por alcanzar ese
pretendido nivel de optimización humana. Es
así como tendemos a analizar los distintos
parámetros del analfabetismo más que del
alfabetismo en sí.
En relación a este concepto, la
misma UNICEF establece como indicadores
básicos de analfabetismo las tasas de
escolarización en la enseñanza primaria y
secundaria. En el Foro sobre la Educación
para Todos (Dakar, 2000) se reconoció el
derecho del niño/a a una educación primaria
gratuita y obligatoria de calidad, poniendo en
evidencia la gran brecha del acceso a la
enseñanza por cuestión de género, así como
múltiples desventajas de exclusión que a
menudo los mismos métodos académicos poco
flexibles incrementan esa brecha social.
Si la alfabetización depende de
la escolarización, podemos felicitarnos, pues
según la Evaluación de la Educación para
Todos para el Año 2000, esa tasa de
matriculación en la escuela primaria
se
incrementó notablemente en todas las zonas.
Desde la Cumbre Mundial a favor de la
Infancia, el porcentaje mundial de personas
analfabetas –incluidos los adultos- ha
descendido considerablemente. A pesar de ello,
se constata que el analfabetismo no es un
problema a erradicar de forma inmediata, sino
producto de la interrelación de muchas
variables: factores culturales,
socioeconómicos, educativos… Una creciente
complejidad social en todos los ámbitos lleva
a que esos índices sean medidos por distintas
variables en función de la cultura en la que
el sujeto se inserte. Así pues, ese nivel de alfabetismo-analfabetismo variará en las
distintas culturas, con el agravante de que
también vendrá determinado por la cada vez
mayor movilidad social de los mismos sujetos.
Si antes medíamos el
alfabetismo por el grado de conocimiento del
alfabeto (sea el occidental de raíz latina o
griega, sea el árabe, sea el chino, o bien las
múltiples lenguas de las tribus africanas)
hemos constatado que la adaptabilidad social y
el grado de inmersión en una cultura no sólo
depende de ese alfabetismo sino también del
que ha venido a denominarse alfabetismo
funcional –prioritario para moverse en
sociedad sin disfunciones o discapacidades
sociales, como también las podríamos
denominar. Así, en nuestra cultura sería
analfabeto funcional quién no sabe cómo usar
un cajero automático, quien tiene dificultad
para la comprensión de una factura de la luz,
agua o gas, quien no se maneja fluidamente con
el uso del teléfono móvil o quien no puede
abrir con agilidad a través de un portero
automático. En algunos países se le ha venido
a llamar «cultura de botones». Hay que tener
en cuenta que la franja de edad de
analfabetismos de este tipo supera los 55
años, con lo cual comprende a ciudadanos no
escolarizados. Con ello, podemos afirmar que
este tipo de analfabetismo no se vence
asegurando unos índices de escolarización
completos. Así mismo, podemos constatar que
los programas curriculares habitualmente no
comprenden este tipo de aprendizajes, que sí
forman parte de lo que vendrían a ser los
«aprendizajes de la vida». ¡Cuántos niños de 4
a 8 años están enseñando a sus abuelos a poner
un DVD o hacer una foto con la cámara
digital!!! Y no forma parte de ningún área
curricular de la escuela formal.
Dentro de estos analfabetos
modernos para funcionar en sociedad, además
del meramente tecnológico –que desde la
sencillez del alfabeto 0-1, como nos dicen los
técnicos que es la base de ese mundo digital,
se esconde mucha mayor complejidad- también
podemos constatar el analfabeto social o
administrativo, propios de quien no tiene las
habilidades sociales básicas para funcionar en
sociedad o quien no cuenta con las capacidades
para manejarse de forma ágil en el complejo
entramado administrativo de nuestra sociedad
–ya sea para poner una denuncia, alquilar un
nicho funerario o acceder a la seguridad
social de su país.
Así como la cultura del
alfabeto desarrolló y sigue desarrollando unas
zonas concretas de nuestro encéfalo y produce
un tipo de conexiones neuronales que
desarrollan esas zonas, la «cultura de
botones» permite el desarrollo interconexional
de otras zonas de nuestro cerebro, de tal modo
que ejercitándolo nos movilizamos en una
dirección concreta de la evolución humana.
Habrá que estudiar si ello irá en detrimento
de otras zonas de conexión neuronal y después
de miles de años la evolución de la especie
humana sentirá esa etapa como un paso clave en
su proceso filogenético. Si en el paso a la
hominización el hecho de andar erguido fue
fundamental, serán las generaciones
posteriores las que medirán cuánto ha influido
en la evolución de la especie el hecho de
perder algo de la psicomotricidad fina a favor
del desarrollo táctil-visual-auditivo, o de
las habilidades sociales propias del
crecimiento del tercer sector.
Esa evolución funcional viene
determinada, como señalábamos, por la cultura
en la que debemos funcionar. Así pues, un
senegalés tendrá un índice de alfabetismo
funcional elevado si sabe bajo qué árbol se
tercian las conversaciones de paz entre los
grupos enfrentados de su tribu, mientras que
un suizo tendrá ese mismo nivel de alfabetismo
si hace uso del contenedor para el reciclaje
del papel que permite reducir la tala de
bosques en su país.
Si el Informe Delors de la
Educación para el siglo XXI vaticinaba una
educación para este siglo sostenida en cuatro
grandes pilares –aprender a conocer, aprender
a hacer, aprender a vivir juntos y aprender a
ser-, podemos ampliar este alfabetismo
funcional por el que optamos en estos cuatro
objetivos: alfabeto de conocimiento cognitivo,
alfabeto de conocimiento procedimental,
alfabeto de convivencia armónica y alfabeto
del ser. Desde esta perspectiva, saber el
funcionamiento de un cajero automático debe
contribuir a una convivencia armónica con
nuestros conciudadanos, debe posibilitar
conocer los «botones» necesarios para dichos
trámites, debe favorecer el aprendizaje
procedimental propio de ese «saber hacer»,
pero también y en gran medida, a lo que
mayormente debe contribuir es al desarrollo de
un bien-ser por encima de una bien-estar, al
desarrollo en aquellas facetas y puntos en los
que el propio ser vaya sintiéndose plenamente
desarrollado como tal y en cuánto tal. Ese
será el fundamento sobre el que se sustentará
el alfabetismo funcional común a cualquier
cultura y país: no meramente ser para
funcionar, sino sustentar bien el ser para
llegar a bien-ser, y de ahí, poder también
funcionar.
De algún modo el mayor
analfabetismo que podemos sufrir, o el que
perjudica mayormente a la persona humana, no
es tanto el desconocimiento de un alfabeto
lingüístico, ni tampoco el desconocimiento de
un funcionamiento social necesario, sino el
vacío existencial que produce la carencia de
ese cuarto pilar de la educación para el siglo
XXI: aprender a ser. Los analfabetismos
existenciales serían nuevas formas de déficits
sociales para desarrollarse plenamente, que
además vienen acompañadas necesariamente de
las anteriores y que desde un enfoque
sistémico podemos partir de unas formas de
analfabetismo encadenadas unas a las otras,
interrelacionadas e internecesarias.
Artículo
publicado en la revista Profesiones
(septiembre-octubre 2005) nº 97. Madrid

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BREVES
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Tecnonotas: tiemponline |
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Por más planificaciones que se hagan, no es
fácil para un país tan extenso y poblado como
China, hacer frente a una naturaleza que de
tanto en tanto libera su enorme fuerza a
través de tifones, tormentas o inundaciones.
Para facilitar la labor de previsión y de
información a la población, el próximo 1 de
mayo comenzará sus transmisiones el primer
canal meteorológico de televisión de ese país:
“Tiempo de China”, a través del cual se
ofrecerá una programación permanente de
información meteorológica de todo el país (http://www.elpanamaamerica.com.pa/archive/04092006/ciencia05.shtml,
http://www.eluniversal.com.mx/notas/341740.html)
Además existen otras páginas a
través de las cuales se puede acceder a las
condiciones meteorológicas en las que se
encuentra cualquier país del mundo. Entre
ellas:
Ministerio del medio ambiente:
http://www.inm.es/
Tutiempo:
http://www.tutiempo.net/
Dirección General de Protección
Civil y emergencias:
http://www.proteccioncivil.org/meteorol2.htm
Todo sobre las nubes: fotos,
pintura, meteorología:
http://bloc.balearWeb.net/post/55/259
Y finalmente, una interesante
pagina,
http://www.ib3.net/meteor.htm donde se
encuentran varios enlaces a otras Webs sobre
previsiones metereológicas, fenómenos,
organizaciones e investigaciones relacionadas
con el tiempo en el mundo.

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Time out: Música desde el cielo |
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¿Harto de la música
repetitiva que pasan por la radio, de las voces
agudas de los anuncios que taladran los oídos?
Descartando los típicos CD’s se podrían señalar
2 opciones: olvidarse de la radio para siempre y
comprarse un IPOD de por lo menos 5 GB de
memoria, llenarlo de música y con un adaptador
para estéreo, activar la función shuffle
(para escucharlo en el stereo del auto) y
ser feliz.
La otra opción es más novedosa: un receptor de
radio satelital está siendo aprovechado ya por
muchos usuarios cansados de oír siempre lo
mismo, especialmente aquéllos que deben hacer
largos trayectos en carretera donde, ni siquiera llega la señal de radio. De
modo que aunque no haya cobertura formal, la
señal llega.
En algunos países como México la señal se
encuentra disponible en todo el territorio.
Algunos negocios de alarmas y sonido ya cuentan
con el equipo receptor (Delphy Roady XT).
Para utilizar este sistema, es
necesario registrarse en el sitio Web de XM
Radio (xmradio.com) y vía tarjeta de crédito,
suscribirse para pagar una cuota mensual de
alrededor de 13 dólares y así recibir
los contenidos de XM en su receptor vía
satélite.
Es posible tener una muestra de XM radio online
a través de la página oficial para escucharlo en
su computadora. Sólo debe registrarse y abrir el
reproductor de canales. La «probadita» es válida
por 72 horas.
Pruébelo aquí:
http://player.xmradio.com/
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Esta semana: Más de 170.000
personas llevan ya una segunda vida en Internet |
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Un nuevo fenómeno está
irrumpiendo con fuerza en Internet: la vida en
los universos virtuales. Ya hay más de 170.000
habitantes en un mundo digital creado por el
proyecto Segunda Vida, en el que se gastan
500.000 dólares diarios. La moneda virtual puede
cambiarse luego por monedas reales, como euros o
dólares. El banco Wells Fargo ya ha abierto una
oficina en este mundo virtual, dos escuelas de
negocio están explorando la forma de usar Second
Life para formar a sus alumnos y la Asociación
contra el Cáncer busca también un espacio
paralelo para conseguir recursos. La tecnología
de RV empleada en este Multiverso todavía no es
perfecta, pero señala a Segunda Vida como uno de
los primeros ejemplos de realidad virtual para
consumidores.
Extraído de
http://www.tendencias21.net/index.php?action=article&id_a
rticle=348063&preaction=nl&id=82139&idnl=10867&

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