Edición actual
 

ObservatorioDigital.net
Servicio de Observación sobre Internet. RIIAL.
Boletín semanal  Nº 362. Del 17 al 23 de julio de 2006

«La diferencia entre lo que hacemos y lo que seríamos capaces de hacer bastaría para resolver la mayor parte de los problemas del mundo» Mahatma Ghandi

Resiliencia: de la ley física a la psicológica. De patito feo a cisne
Por Marta Burguet Arfelis

Palabras clave: resiliencia, autoestima, superar obstáculos, autoafirmación.         
Resumen: la resiliencia es la capacidad que tienen en mayor o menor medida todas las personas para enfrentar situaciones difíciles o desafiantes en las que se pone a prueba su estabilidad emocional. En este artículo comentamos algunos detalles de esta capacidad, su funcionamiento y refuerzo.

 

 

Orwell, «1984»
Por Rodrigo Prieto

Palabras clave: 1984, George Orwell, utopía, totalitarismo, control social.
Resumen: hace más de 50 años el escritor indo-inglés George Orwell dio vida a la mejor de sus novelas: «1984», retrato de una sociedad totalitaria donde hasta el pensamiento es vigilado por un aparato policial. Más allá de la ficción, el texto es hoy un referente para comprender y alertar sobre los peligros de la sociedad actual.

IDEAS EN RED:
«En el corazón del mundo industrial…»
De Jesús Galindo Cáceres
  LECTURA SUGERENTE:
«La isla de los cinco faros: las cinco claves de la comunicación»
De Ferrán Ramón-Cortés

 

BREVES
@rte: más de un millón de músicos quieren que su música se distribuya gratuitamente por Internet
Time up: aprender jugando

 

 

Esta semana: la Ley de Propiedad Intelectual para soporte digital ya es una realidad en España

 
 
     
    

Resiliencia: de la ley física a la psicológica. De patito feo a cisne
Por Marta Burguet Arfelis

 

Instituciones penitenciarias y patitos feos

Son muchos y acuciantes los problemas que se viven en las prisiones. Ante los que transgreden la ley de un país desde antaño no hemos sabido inventar nada más que la prisión, con la consecuente reclusión de su libertad, supuestamente con la intencionalidad de preservar al resto de la población de estos malhechores y a su vez con la intencionalidad de reeducarles para reinsertarles socialmente. Sin embargo, ni una ni otra finalidad quedan garantizadas con las actuales instituciones penitenciarias. Unas instituciones que, como el mismo nombre indica, tratan de penalizar, poner una pena, a quien supuestamente haya hecho méritos para ello.

Detenidos por violencia doméstica, por delincuencia común, por robos con o sin intimidación, por tráfico de drogas, por asesinato... a menudo conviven bajo un mismo techo. Además de los funcionarios dedicados a trabajar en las prisiones, son muchos también los educadores que realizan su trabajo con los reclusos, tratando de facilitar una salida óptima al futuro de estas personas.

Que haya personas, incluso instituciones o entidades, que creen en sus posibilidades, permite que se generen expectativas positivas sobre estas personas cuando sienten que por encima de reclusos son tratadas como personas. A raíz de la película «Pigmalión» -también denominada «My fair lady», donde una chica de un barrio popular de una gran ciudad era entrenada intensamente durante unos meses para moverse en alta sociedad y pasar desapercibida en una fiesta de la nobleza, todo a raíz de una apuesta- se ha denominado efecto Pigmalión al que se produce en las personas cuando se generan expectativas positivas en sus conductas y su futuro.

Este efecto viene relacionado con el término resiliencia, cuyo origen radica en una ley física de los cuerpos que degeneran de su estado originario y por resiliencia vuelven a él. Traspasada por Vanistendael al campo de la psicología, y popularizada por Cyrulnik con su «Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida», vemos cómo estas expectativas positivas llevan a pequeñas o grandes metamorfosis en la personalidad de quienes han padecido un pasado infeliz, ya sea por acosos, violencia, prisión, abandono o falta de estima.

Lo que Cyrulnik trata de transmitir con ese paralelismo de metamorfosis de oruga a mariposa, lo expresa en esta cita transmitiendo la creencia en los potenciales de quienes denomina 'heridos': «El día en que los discursos culturales dejen de seguir considerando a las víctimas como a cómplices del agresor o como a reos del destino, el sentimiento de haber sido magullado se volverá más leve. Cuando los profesionales se vuelvan menos incrédulos, menos guasones o menos proclives a la moralización, los heridos emprenderán sus procesos de reparación con una rapidez mucho mayor a la que se observa en la actualidad. Y cuando las personas encargadas de tomar las decisiones sociales acepten simplemente disponer en torno a los descarriados unos cuantos lugares de creación, de palabras y de aprendizajes sociales, nos sorprenderá observar cómo un gran número de heridos conseguirá metamorfosear sus sufrimientos y realizar, pese a todo, una obra humana». (Cyrulnik (2002): Los patitos feos. La resiliencia: una infancia infeliz no determina la vida. Barcelona: Gedisa, p. 27).

Determinantes genéticos y determinismo

Sabiendo de la resiliencia, tampoco somos ingenuos y sabemos que los determinantes genéticos existen. Sería ingenuo pedir peras al olmo o tratar de que el manzano dé cerezas. Nuestro ADN no determina nuestra vida, pero sí que influye en la evolución de nuestra persona, tanto en los rasgos de carácter como de comportamiento social.

Pero no cerramos las puertas al aprendizaje social ni a la educación en general. Si creyéramos en ese determinismo, la tarea de los educadores sería un sin-sentido total. Creer en la posibilidad y capacidad de educar es creer en la capacidad humana de la libertad, base primera de todos los fundamentos humanos y sobre la que podemos empezar nuestra tarea educativa. No todo está formado, no todo en la oruga sigue siendo oruga por mucho que los determinantes genéticos indiquen este camino. Hay posibilidades de metamorfosis que se enseñan, algunas de la cuáles, además, llegan a aprenderse -bien lo saben los educadores sociales que trabajan en las prisiones-, y... es más, hay metamorfosis que la misma naturaleza humana y los determinantes genéticos garantizan. Este es el caso del paso del proceso evolutivo de la mariposa. Así pues, las cosas son como son y como pueden llegar a ser.

Por ello, la resiliencia no es ingenuidad, y trata de que la persona recurra a los recursos internos que se impregnan en el temperamento desde temprana edad, lo cual explicará la forma de reaccionar ante las agresiones de la existencia. Si bien la estructura de la agresión explica los daños provocados por esas primeras heridas o carencias, lo que explicará sus efectos en el futuro será la significación que esa agresión haya tenido en la historia personal hasta llegar a provocar dicho trauma. La resiliencia mira el pasado no para entretenerse en él a modo psicoanalítico, sino para proyectarse en el futuro de modo que garantice una guía de desarrollo optimizante gracias a la significación social, cultura y personal que ese trauma haya permitido sobreponerse.

De la cultura de la culpa a la de la responsabilidad y la confianza

¿Quién no es culpable de algo? -podemos preguntarnos a nosotros mismos. Dicho desde otra perspectiva: ¿quién no es responsable de alguna acción cometida? Si la propia actividad humana genera acciones -sean de un tipo u otro- es porque tenemos capacidad de libertad para emprender tales acciones. Siempre que nuestro actuar está presidido por la libertad, debemos sentirnos responsables -con capacidad de dar respuesta por cuánto hacemos o nos hacemos- de tales actos.

De la responsabilidad a la culpabilidad hay un leve paso. Si la responsabilidad nos pone en acción para dar respuesta de aquello que hayamos hecho, la culpa nos paraliza en ese sentimiento de desgracia que sólo podemos saldar por expiación a través de un rescate, pago o redención y sacrificio. Si es así, ya estamos en vías de una respuesta activa, pero para que sea verdaderamente reparadora debe saldar prejuicios preestablecidos, debe romper las barreras del juicio previo y ver a la persona independientemente de sus actos.

En una mesa de negociación poco podrán sentarse a pactar o mediar quiénes no se vean como personas antes que como agresores o víctimas, quienes no dejen fuera el disfraz de culpa o desgracia y asuman sus propias vidas desde la responsabilidad.

A ello contribuirá el principio de confianza, base para fiarse de toda persona, nuevamente no desde la ingenuidad, sino desde la coherencia de saberla existiendo y sólo por ello digna de ser amada como tal. No pidió existir. Así pues, ¿qué podemos pedirle para ser amada? Tampoco ningún pago para ello. Simplemente por estar existiendo es merecedora de esa estima básica para que sienta confianza en sí misma y sienta su estima saciada. Con ello, ningún prejuicio podrá usurparle la máxima dignidad de la que es merecedora, independientemente de su ser víctima o agresora, de su ser patito feo o bello cisne... porque... ninguna víctima puede afirmar que no fue agresora ni ningún cisne puede corroborar que no fue también patito feo 

Creer en los cisnes, aún con pasado de patitos feos

Si el determinismo hubiera ganado gran terreno, si la cultura de la culpa y del prejuicio tuvieran su lugar predominante en nuestra sociedad, si el principio de desconfianza imperara por doquier, el pasado 28 de junio la entidad social y bancaria de «la Caixa» (de Barcelona) no hubiera otorgado 68 diplomas de capacitación a través del programa «Becas para población reclusa», que la obra social de esta entidad puso al alcance de 86 presos. Gracias a esas becas fueron formados en ámbitos bien diversos: ayudantes de albañil, auxiliares en geriatría, expertos en nuevas tecnologías... Un 32% de estos presos han conseguido posteriormente un trabajo, la mayor parte en la misma área en la que fueron formados.

La posibilidad de salir de la prisión para realizar estos cursos ha sido también clave para el éxito del programa y ha creado nuevos entusiasmos en estos participantes de entre 23 y 52 años. Se han sentido tratados como lo que son, personas, por encima e independientemente de lo que hayan provocado en su pasado. Se ha creído en ellos no por sus acciones pasadas sino por su presente y su futuro. Se ha creído en que sus heridas pueden ser sanadas y además pueden aleccionar a todos en la gran asignatura de la aceptación incondicional de la alteridad y la aceptación gozosa -que no resignada- de toda persona existente.

El principio de confianza que han sentido esos presos ha sido clave. Han visto como las instituciones creían en ellos, han sentido una vez más el esfuerzo de los educadores y de tantas personas anónimas... han visto aplicada en ellos esta ley de la resiliencia que argumenta que un pasado infeliz no determina la vida. Ver esa confianza ha rehecho sus vidas. No es una varita mágica -como les recordaba el consejero de Justicia en la entrega de los diplomas- pero sí les ayuda a recuperar la confianza en ellos mismos, a menudo el factor más maltrecho para verse a sí mismos al espejo y quererse tal y como son.

Como concluye el mismo Cyrulnik: «La resiliencia no es un catálogo de las cualidades que pueda poseer un individuo. Es un proceso que, desde el nacimiento hasta la muerte, nos teje sin cesar, uniéndonos a nuestro entorno». Con ello, la resiliencia aplicada al ámbito penitenciario puede contribuir al gran objetivo de dichas instituciones: la adaptabilidad social generando personas felices de su presente, con entusiasmo para afrontar su futuro y reconciliados con su pasado.

Páginas de interés

www.psicologia-positiva.com/resiliencia.html

http://notas.nezit.com.ar/resiliencia.htm

http://www.resiliencia.cl/temas.htm





 

IDEAS EN RED:

«En el corazón del mundo industrial moderno nace la cibersociedad, y con ella la cibercultura correspondiente. El ciberespacio está abierto, y nuevos colonos aparecen y lo ocupan. Una nueva socialización está en emergencia, algo distinto y semejante, una vez más. El mundo ha cambiado, un nuevo territorio ha nacido, extenso e inmenso. Y casi cualquiera lo puede explorar y ocupar, casi. Y esa es una enorme novedad que se difunde como llamarada en hojas secas».

De Jesús Galindo Cáceres, en su artículo «Cibercultura, Ciberciudad, Cibersociedad

Hacia la Construcción de Mundos Posibles en Nuevas Metáforas Conceptuales», disponible en http://www.razonypalabra.org.mx/anteriores/n10/galindo2.htm

 


 

LECTURA SUGERENTE:

 

«La isla de los cinco faros: las cinco claves de la comunicación»
De Ferrán Ramón-Cortés
Editorial: Rba
114 páginas

Después de ofrecer una conferencia que le había costado semanas de preparación, el autor de este libro, Ferrán Ramón-Cortés, sintió la decepción del fracaso. Su mensaje no había llegado al auditorio y no podía entender el porqué.

Max, su viejo profesor, se encontraba entre el público. Con sinceridad y cariño dio su opinión: «Te han seguido con interés. Pero no te han comprado». Ferrán necesitaba ayuda, y Max le hizo una sugerencia: «¿Todavía tienes aquel refugio en Menorca? Ve a pasar unos días allí y dedícate a observar los faros».

Los cinco faros principales de la isla de Menorca dieron la respuesta a Ferrán. Observándolos con detenimiento, pudo descubrir su mensaje, único e irrepetible. Cada uno de ellos le reveló una de las cinco claves de la comunicación.

Extraído de http://mobbingopinion.bpWeb.net/artman/publish/article_1688.shtml

 

 

  Orwell, «1984»
Por Rodrigo Prieto

 

Una casa cerrada, con varias cámaras en cada habitación, siempre encendidas, registrándolo todo, cada movimiento, cada sonido, cada conversación, dejando apenas espacio para la intimidad y la libertad de sus habitantes… sí, es la descripción de el programa televisivo más visto y replicado de los últimos años, en todo el mundo: Gran Hermano (Big Brother).

Pese al verdadero fenómeno mediático que ha provocado el programa, la idea en que se fundamenta –la de la vigilancia permanente- y hasta el mismo nombre no tienen nada de novedad, pues ya en 1949 habían sido patentados por el incisivo escritor indo-británico, George Orwell, en su célebre obra «1984».

En el texto Orwell dibuja una sociedad totalitaria y dictatorial, donde todos los espacios –públicos y privados- están permanentemente vigilados a través de un circuito cerrado de televisión (llamadas telepantallas), por el que además se emiten de manera permanente mensajes en favor del «Gran Hermano», fundador de dicha sociedad y responsable de los innumerables beneficios que ésta ofrece a sus ciudadanos.

Leído ahora, el texto nos parece una exagerada ironía de lo que fueron los totalitarismos de antaño, sin embargo, los temas que plantea siguen tan vigentes como en el momento de su publicación, en la segunda posguerra del siglo XX.

Concretamente «1984» presenta una sociedad que pretende haber hecho realidad la utopía de una sociedad perfecta, donde todos sus habitantes viven felices y satisfechos, donde no hay conflicto y reina la hermandad y la solidaridad; no obstante, se trata más bien de una distopía, es decir, de un escenario en que la libertad está totalmente al servicio de un gobierno autoritario, donde ni siquiera el pensar es autónomo, donde todo debe hacerse en función de reproducir el poder del partido y honrar a su fundador, el Big Brother

El paisaje social que describe es realmente desquiciante: guerra permanente, una marcada estratificación social, descarada manipulación de la información, desaparecimiento de los disidentes, trabajos inarticulados y sin sentido, burocracia llevada al máximo, ministerios que hacen justo lo contrario de lo que dicen… Y en medio de todo, Winston Smith, un funcionario del ministerio de la Verdad que comienza a cuestionarse la benevolencia del sistema y sus certezas.

La rebeldía

Los cuestionamientos de W. Smith le llevarán por el camino de una férrea resistencia que pondrá a prueba sus propios límites, sus convicciones, su ética, la fortaleza de su «humanidad». Así, la trayectoria del protagonista sirve a Orwell para esbozar una semblanza del ser humano, de sus límites y posibilidades, de su libertad y de su capacidad de soñar.

El proceso de autoconciencia-crítica-resistencia que describe Orwell es el mismo en que se han fundamentado algunos exitosos filmes de los últimos años, como la saga de «Matrix», «Minority Report», «La Isla», donde el protagonista se desmarca de las lógicas de funcionamiento aceptadas como normales, para iniciar una seguidilla de desobediencias que le situarán en el lugar de los rebeldes.

Lamentablemente «1984» no es sólo ficción, pues –más allá de la exageración literaria- la historia retrata la vivencia de miles de ciudadanos de todo el mundo, que a lo largo de la historia les ha tocado vivir en regímenes políticos dictatoriales, donde los derechos humanos han sido violados sistemática y organizadamente bajo el argumento de la «guerra civil» o de amenaza de «terrorismo de Estado». La historia universal está llena de ejemplos.

Y no es casual que así sea, pues al escribir la obra el autor estaba fuertemente influenciado por los totalitarismos que marcaron la historia del siglo XX, el comunismo ruso y nacionalsocialismo alemán, ambos trágicamente abortados, por una revolución y una guerra, respectivamente.

¿Qué es la realidad?

Otro de los temas centrales que atraviesa la obra es la discusión sobre lo que es o no considerado «real», desde un enfoque temporal.

En la obra, el partido (Ingsoc) controla TODA la información que circula en Eurasia (escenario de la historia) tanto respecto del pasado, como del presente, incluso sus evidencias materiales, por tanto, puede hacer con ellas lo que le plazca. Desde este hipercontrol, los líderes del partido pueden omitir o modificar a su antojo las versiones de la realidad, de modo que ésta siempre refuerce la imagen del propio partido y en especial de su fundador, el Big Brother. Así, todos los grandes inventos de la historia, como las decisiones que revierten en beneficios para la población, son obra del Gran Hermano, quien, de esa forma, es erigido como un Dios, sin principio ni fin, que está en todas las cosas, al que hay que amar y honrar.

Esta operación permanente de re-construcción de la realidad se lleva a cabo en el ministerio de la Verdad –donde trabaja W. Smith, el protagonista-, y consiste básicamente en modificar todos los textos –libros, periódicos, revistas, textos escolares, etc.- de modo que mantengan siempre una versión de la historia acorde con los intereses del partido.

No obstante, esta operación no sería posible sin el doblepensar, habilidad mental por la cual todos los habitantes de Eurasia deben aprender que las cosas son como el partido dice que son, incluso cuando parezcan contradictorias o ilógicas: 2 + 2 son 5… o 4, o 3… o lo que el partido diga.

Lo que el doblepensar pretende es anular el cuestionamiento y la crítica, omitiendo así, todo indicio de una posible resistencia. Y si es necesario usar la fuerza para instalar esta habilidad, el partido no escatimará esfuerzos en hacerlo…

Metáfora del presente

Independientemente de la naturaleza ficticia de la obra, «1984» constituye una provocadora metáfora para re-pensar sobre el momento actual donde, el control y la vigilancia se han inmaterializado –biopolitizado- haciéndose prácticamente invisibles, pues sus mecanismos han sido internalizados en la subjetividad de cada ser humano. Ya no hace falta una telepantalla en cada habitación o miles de micrófonos en los caminos, para controlar lo que hacemos y pensamos… Hoy nos auto-controlamos, sabemos lo que tenemos que pensar, decir y hacer en cada momento si no queremos ser blanco del rechazo social, rechazo que –por cierto- puede ir desde simples y furtivas miradas de reprobación, hasta la más brutal criminalización, e incluso –aún- la muerte 

Por supuesto estos efectos hoy no se consiguen por la vía de la tortura ni los lavados de cerebro, sino por un continuo de sutiles mecanismos, ínfimos, imperceptibles en que desde diferentes voces se nos dice lo que tenemos que hacer y cómo debemos ser. Las ciencias médicas y en particular aquellas que forman parte de la galaxia «psy» (psicología, psiquiatría, etc…) tienen una gran responsabilidad en ello, pues son ellas las que han construido y construyen criterios como salud mental, crecimiento, madurez, estabilidad, patología, locura, depresión y tantos otros conceptos con los que nos valoramos a nosotros mismos y a los demás…

De modo que el totalitarismo del que Orwell se ríe en su texto no es mero fruto de su privilegiada imaginación, sino más bien, reflejo y crítica de un pasado que ahora nos resulta remoto, y a la vez, profecía de un futuro (hoy, nuestro presente) mucho más complejo y estratégico, donde se (re)actualiza la añeja pugna por el poder.

Por todo lo dicho, «1984» es referencia obligada para todos aquellos que piensan que el mundo debería ser de otra manera, y más aún, para quienes trabajan para conseguirlo.

Páginas de interés

Exhaustivo análisis y resumen del libro: http://www.bibliopolis.org/articulo/1984.htm

Reseña de la obra en Wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Mil_novecientos_ochenta_y_cuatro

Versión digital del texto: http://kehuelga.org/biblioteca/1984.pdf

Reseña de la versión cinematográfica del libro: http://www.fantastico.uma.es/2001/ciclos/orwell.html

Vigilancia permanente y privacidad, ejes centrales del libro, analizados filosóficamente en un artículo de Ruth Fontelles: http://www.amec.com.mx/revista/num_5_2002/Fontelles_Ruth.htm

 

Inicio de la página

 BREVES

@rte: más de un millón de músicos quieren que su música se distribuya gratuitamente por Internet

 

Según datos de la AMI, actualmente más de un millón de músicos independientes promocionan su música por sistemas de descarga gratuita en Internet, bien a través de su propio Website o a través de sites que publican sus canciones bajo licencias copyleft, basadas en Creative commons. 

En España, tres son las licencias necesarias para poder explotar el negocio de descargas de música copyright por Internet:

1ª.- Licencia de la SGAE (Sociedad General de Autores y Editores). Entidad que gestiona los derechos de los Autores y Editores de música. 2ª.- Licencia de AIE (Artistas, Intérpretes y ejecutantes). Entidad que gestiona los derechos de los artistas, grupos, bandas e intérpretes de música; y 3ª.- Licencia de AGEDI (Asociación de Gestión de Derechos Intelectuales).
Entidad que gestiona los derechos de los productores de fonogramas o discográficas.

Todo este trámite no es necesario para la explotación de música en Internet bajo licencias copyleft, que tan sólo requieren una licencia o lo que es lo mismo pasar por una sola ventanilla, la del artista o grupo musical, que casi siempre no exige más compensación que la de que su música esté a disposición del internauta de forma gratuita.

Hay más de 10 plataformas online importantes que permiten a los artistas colgar su música y video clips de forma gratuita. Es el caso de Youtube Sus creadores, que no superan los 30 años, mantienen la Web con los ingresos que genera la inclusión de publicidad relevante y parece ser que el retorno de la inversión está garantizado. Youtube salió oficialmente en diciembre de 2005 y actualmente cada día se suben 30.000 nuevos vídeos vistos 35 millones de veces por 10 millones de internautas. De éstos, cerca de 10.000 son de música y el total del Catálogo de videos musicales cuenta con casi 900.000 referencias.

Existen más plataformas, como http://music.myspace.com que ofrece un catálogo aún más amplio.

«Indudablemente, la distribución de música por Internet combinada con los nuevos medios de transmisión como son la banda ancha o vía satélite y con los nuevos soportes de almacenamiento y de reproducción, como los reproductores mp3, ya están desbancando al modelo tradicional que podemos denominar offline», afirma el comunicado de prensa de la AMI.

Extraído y adaptado de http://laflecha.net/canales/blackhats/200606291/


Inicio de la página

 

Time up: aprender jugando


Llegado el verano no podemos dejar de lado la realidad en la que muchos padres se encuentran: los hijos de vacaciones, ellos trabajando y... ¡un ordenador en casa conectado todo el día a Internet!  Muchos niños esperan que llegue el momento idóneo, las vacaciones, para pegarse a la consola, al ordenador y «disfrutar» -según ellos- sin medida.

Hay muchos factores que nos hacen ver la incompatibilidad de este hecho con el poder aprovechar este tiempo para seguir de forma coherente con la educación de los pequeños de la familia: la agresividad de muchos de los videojuegos, el individualismo que generan, etc.

Pero hay alternativas. En Internet es posible encontrar muchas páginas que ofrecen contenidos lúdico-formativos para los niños.

En Pipoclub (http://www.pipoclub.com/espanol/juegos/home.htm) es posible encontrar varios juegos educativos.

Recursos Educativos en Internet: http://boj.cnice.mecd.es/jgomez46/recursos.htm

Juegos Educativos: http://www.internenes.com/programas/

Internenes, un lugar para aprender jugando: http://www.internenes.com/informacion/

Inicio de la página

Esta semana: la Ley de Propiedad Intelectual para soporte digital ya es una realidad en España


La L
ey de Propiedad Intelectual, que consagra y amplía el canon a favor de los autores sobre los soportes digitales, desde CD a reproductores de MP3, es desde el 22 de junio una realidad en España. El Congreso aprobó, una norma que ha generado una gran polémica entre autores, productores, distribuidores, radios, televisiones y asociaciones de usuarios. Tras los últimos retoques en el Senado, las que se muestran más satisfechas son las sociedades de gestión de derechos de autor. A pesar de la oposición de usuarios -se recogieron más de 100.000 firmas- y algunos expertos, el canon fue apoyado por el PSOE (Partido Socialista Español) y el PP (Partido Popular), que lo defendieron como la única manera de garantizar el equilibrio entre el avance de la tecnología y los derechos de los autores.

Extraído y adaptado de http://www.elpais.es/articulo/cultura/canon/
soporte/digital/definitivo/elpporcul/20060623elpepicul_2/Tes/

Inicio de la página
 


SOI - Servicio de Observación sobre Internet  
EQUIPO DE COLABORADORES:
http://www.observatoriodigital.net/equipo.htm

El SOI no necesariamente se identifica con las opiniones expresadas en la entrevista ni en los artículos firmados por nuestros colaboradores.

El SOI no garantiza la vigencia de las páginas que menciona en sus artículos, pues muchas de ellas son modificadas constantemente o cambian de dominio. Tampoco nos hacemos responsables de las actualizaciones que modifican los contenidos que vimos en su momento.

Por tratarse de una red, los enlaces a otras páginas pueden ser indefinidos y pueden llevar a sitios cuyo contenido no necesariamente compartimos.

Los artículos editados en este boletín PUEDEN ser reproducidos citando la fuente. Agradeceremos nos informen sobre la publicación de los mismos.

Colabore en la difusión de este Servicio. Reenvíe este boletín a los contactos de su libreta de direcciones que puedan estar interesados en las temáticas que desarrolla este servicio.

Para suscribirse o darse de baja en el boletín semanal envíe un correo electrónico a: soi@observatoriodigital.net

Visite nuestra página web: http://www.observatoriodigital.net

Entidad adherida al Código Ético de las Asociaciones de Barcelona